¿Feliz todo el rato?...
No, ¡que va!
prefiero la vida a ratos,
a trozos y a pedazos.
Un día me río de lo que quiero
y otro día lloro porque no me queda otro remedio
y hay veces,
que hasta me atasco en un sumidero
o me quedo perdido en tierra de nadie
y entonces
ni río ni lloro
ni hago nada de nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario