En que momento dudé de mí...
sería en aquella tarde de invierno
donde decidí no volverme a ver a mi mismo
y ni en el espejo ni en la pared
ni rebuscando entre viejas las sombras del ayer.
En que momento dudé de mí
y además
porqué dudé tanto que aún hoy sigo dudando
y como sé que el camino lo tengo marcado
supongo que seguiré dudando.
Dudé contigo que eras mi amor pluscuamperfecto,
dudé de mis amigos
de los leves y etéreos
y hasta de mis amigos hermanos
y cuando dudé ni se lo dije a ellos
y tiempo más tarde
sí se lo dije
reuní valor y agallas
pedí perdón por mis dudas y desconexiones
y por haber perdido tanto tiempo
y con toda mi ternura le acabé pidiendo
¡amigo mío dáme un abrazo!
pero él me pidió cautela y sosiego
y vayamos tranquilamente y poquito a poco
y más adelante, ya hablaremos del abrazo.
Y entonces dudé de nuevo
no sabía si había hecho bien o mal
y porque por un momento pensé
que la sinceridad es un río negro
que desemboca en un océano aún más negro
y por otro lado quise ver el lado positivo
pero después de darle vueltas y más vueltas
sigo revolcándome en la misma mierda
del no saber si lo había hecho bien.
Al final tendré que echar la moneda al aire
si sale cara, está bien hecho
y si sale cruz, no hay tiempo para volver atrás
por tanto salga cara o cruz
estará bien hecho.
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