¿LO QUE QUIERO DECIR?


 
No te voy a contar si sigo vivo

o si me estoy muriendo

y si te digo, que sigo vivo

suena a esperanza vestida de verde

y a reconocimiento por seguir vivo

y si te digo, que me estoy muriendo

suena como suena

y suena a derrota y a despedida

y que en éste caso, sería la definitiva.

Yo creo que podría decir las dos cosas a la vez

tengo mucho vida dentro

me entusiasmo por cualquier cosa

me divierto conmigo mismo

me río de mis cosas y de las que voy observando

apunto y anoto cosas

y no tengo el valor de hacerlas mías.

No es que vaya haciendo fotopias por la vida

ni capturas de pantalla

cuando veo algo que me gusta

y para después decir, que soy el autor de ellas.

Hace unos años

iba leyendo cosas bonitas

en un Blog de una bloguera argentina

que le gustaba recopilar bellos poemas

y después publicarlos en su Bolg

y un día, se me ocurrió publicar alguno de ellos en mi Blog

pero no mencioné que procedían de su Blog

y entonces un día me escribió un correo que a un conservo

 dentro de mi mente

y me vino a decir, que si no tenía vergüenza

y que menuda cara tenía y bla, bla, blá...

De inmediato le escribí 

y le pedí todas las disculpas de mundo

no me había dado cuenta

de todo el trabajo que supone tener un Blog en pie y en activo.

Ahora mismo, sí que me doy cuenta

de que es tal trabajera que hasta hay veces en que te planteas

si todo esto merece o ha merecido la pena.

Supongo que sí,

es de suponer que sí

y porque sencillamente ya no estaría aquí, 

escribiendo todo el rato

y día y noche y mañanas y tardes

y hasta en la madrugada sigo aporreando éste pobre teclado.

Duermo poco,

para mí demasiado poco

como peor que fatal

y meriendo y ceno más o menos bien

e intento comer mucha fruta

pero he dejado de hacer ejercicio

y porque me pueden las ganas de seguir escribiendo

y porque simplemente, me he dejado llevar.

Obsesión, es poco decir

mejor 

le llamaré paranoia

en un tío que ya viene tocado del ala

que ya tenía antecedentes mentales y familiares

y por eso, tengo una larga lista de psiquiatras

por los que he pasado

y ninguno me ha servido

para ordenar un poco mejor los muebles

que llevo dentro de mi cabeza.

Y no pido tratamientos para que me cure de tanta mala historia

porque yo sé que no existen

que ya he probado de todo

y en todas las dosis posibles

y por eso sé, que no tengo remedio.

Y en fin, 

ahora me encuentro más o menos bien

pero aunque estuviera fatal y con los nervios a flor de piel

me declararía insolvente y libre de medicaciones para tratar mi

 castigada mente.

Tengo un punto de locura

que me gustaría conservar conmigo

y un punto de rebeldía innata

que me hace ser mejor persona.

Yo no quiero que me hagan un robot programado

o un despojo de carne y hueso

que va babeando por todas las esquinas

y que su único deseo, es que le den más pastillas

o que le aumenten la dosis

y para seguir siendo un puto zombi 

que no sabe ni de donde viene ni hacia donde va.

Se me entiende 

¿lo que quiero decir?

Yo creo que sí

que se me entiende muy bien.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

YO ESCOGÍ ÉSTE OFICIO

Yo escogí éste oficio, digo...el de ser médico, el de escribir... vino después, mucho después, fue tanto después... que no me acuerdo del ti...