Yo no me siento un prototipo de nadie
ni sirvo como ejemplo de nada
ni me van a querer más por decir lo que siento
y lo que dejo de sentir.
Se trata de ser persona
y hacerte consciente de que en realidad lo eres
y demostrar al mundo
que simplemente eres una persona más
que lo que te duele, te seguirá doliendo
y que el amor no es para todos
y porque amar es demasiado grande para algunos
que se creen los reyes del mambo
y porque piensan que no tendrán que rendir cuentas a nadie.
Pues se equivocan y mucho
cuentas siempre hay
y las que tienes pendientes
tarde o temprano
tendrán que ser explicadas.
No puede ser que por un asunto de celos
te hayas quedado congelado en aquél momento
de hace 40 años o más
y que vivas en el día a día de hoy
pendiente de lo que hiciste en aquél preciso momento
y por supuesto
sin saber que los celos te carcomían como pirañas
muertas de hambre.
Hay cosas que se sabrán después
porque después,
puede que hayas cogido la distancia suficiente
como para ver las cosas en perspectiva y así decirte a ti mismo
tampoco fue para tanto
tampoco me mataron de aquellas
tampoco estoy y he quedado tan mal
y así dejar de sentirte un subproducto de tu propia mala
historia.
De hecho, te lo demuestras cada día
amaneces lleno de ánimos
no desayunas con diamantes porque no puedes,
pero aclaro que si yo pudiera, lo haría.
Y el resto de cada mañana
está dedicada a mi aspecto más filosófico
¿porque seguimos aquí?
y ¿no estamos en otro lado?.
Por la tarde ya no busco respuestas
y en cambio busco cosas que me sorprendan
y que alimenten mi imaginación desbordante.
Por la tarde me describo
como persona de altos vuelos
y que cuando se pone el sol
aterrizo en los mares de mi imaginación
y simplemente pasa...que me voy con ellos
y así me despido
hasta la mañana siguiente.


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