La verdad es...
es que tengo algo de envidia
hacia esos personajillos
que se conceden el lujo de un tiempo de mejora
o sea, un tiempo para mejorarse y adecentarse
y que a partir de ahí, que se hicieran mejor o peor persona
depende exclusivamente de ellos mismos
y porque un tiempo de mejora
se tiene que acompañar de una decisión pertinente
y porque sino no sería un tiempo de mejora
y sería otra cosa
y con distinto nombre y diferente apellido.
Pero a lo que yo iba
era que tengo sana envidia de esa clase de sujetos
y no una envidia envidiosa llena de odio y rabia
y digo que tengo sana envidia
porque no hace tanto tiempo
yo me concedía a mi mismo, un tiempo de mejora
y me daba un repaso de arriba a abajo
y planificaba el como podría mejorar y ser mejor persona.
La verdad es que eran tiempos en que luchaba por todo
y tenía abiertos todos los frentes posibles e imposibles
los del más allá y los del más aquí
y había que repartir estopa a todas horas
sin descanso, sin poder mirar atrás
y sin apenas respirar
y en medio de todo ese caos
tenía que hacerme un sitio para concederme un tiempo de
mejora
y porque está muy claro que sin un tiempo de mejora
no sé puede mejorar.
Es más, es imposible.
Yo solía hacerlo
al caer la noche
y así metía un repaso a lo había hecho durante el día
e hice esto y después hice lo otro
por la mañana quedé con éste
y por la tarde no quedé con nadie
me acurruqué en el sofá
y simplemente, me hice bola
escribí durante un buen rato
me ví una peli bastante estúpida
y bueno, ahora estoy aquí
aquí en mi tiempo de mejora
y simplemente, estoy disfrutando del gusto que me está dando.
Y ante todo esto,
¿como no voy a tener envidia sana
de los que se lo pueden permitir?
¿como no voy a añorar a mi querido tiempo de mejora?

No hay comentarios:
Publicar un comentario