Cuando uno piensa que ha nacido
hace 70 años y 5 meses
le parece mucho
pero a la vez, le parece poco.
Mucho o poco
y entonces ¿en que quedamos?.
Mucho
si sigues pensado que la vida es un regalo muy caro
y que es muy difícil de mantener su llama viva.
Esto que he dicho
me suena mucho a capricho
y de que yo quiero más vida
y porque me lo he merecido.
Claro que ese merecimiento
es el que se otorga cada uno
y en fin, que si somos valorados por nosotros mismos
siempre haremos trampas
para que los demás nos valoren y nos quieran más.
Es ley de vida y sólo son ganas de seguir viviendo.
Y poco
porque si estás disfrutando de tu viaje
el mundo y tu mundo se quedan pequeños.
Y entonces, pides una prórroga o un tiempo extra
o un tiempo que piensas que te has ganado a pulso
que te lo merecías y por haber luchado tanto.
Claro que
cuando nos pusieron en este mundo en el que ahora vivimos
nadie nos advirtió
que por el hecho de haber luchado y de seguir luchando
no siempre obtienes una recompensa
y porque en mi caso y si fuera así
sería el último de la fila
y el último paria que seguiría pensando
que le iban a dar el premio nobel del 2.026.
Y en señal de total sumisión
se lo regalaría al Trump
y tal y como hizo la opositora venezolana
y para que el Trump se acordara de ella
y para que fuera su muñeco de trapo de quita y pon.
Y ahora te quito y ahora te pongo.
Pero al final, no se acordó de ella
y puso al frente de Venezuela
a otra de sus diabólicas muñecas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario