Y cuando vuelvo a escuchar tu voz
y porque la vida es una caja de resonancia
donde las voces siempre vuelven a sonar en tus oídos
yo observo que de cada vez lo hacen con más intensidad.
Y cuando pasa eso
me levanto con más fuerza que antes
doy un salto hacia delante
me suspendo en el aire
me agarro a lo que puedo
y de repente vuelvo a estar en mi sitio.
Y digo que con más fuerza
porque he vuelto con más ganas de vivir.
No,
no me siento víctima de nada
más bien me siento consecuencia de algo
y por eso soy el resultado de un ser que necesita seguir
viviendo.
Y ya sé que cada día que pase
me dan menos margen para seguir adelante.
Me arrinconan, me someten esas extrañas fuerzas
que vienen del más allá
claro que ellas no saben lo que es vivir
no conocen el poder de la sangre que emana y reclama vida
ni saben del poder de la varita mágica
que hace poco me han regalado otros amigos
que viven más cerca de mí.
Su misión es llevarte al otro lado
pero la mía es otra
y es la de vivir hasta mi última gota de vida.

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