Del 0 al 10 de impaciencia
ahora mismo estoy en el 7.
Hace 10 y hasta los 14 años
estuve en el ranking del 10.
Por tanto, he mejorado algo,
pero el número sigue con las espadas en alto.
Hace 10 años era como una bestia parda desatada
no dejaba pasar ni un segundo
y ya estaba subido en la chepa
del que me intentaba decir algo
y como no tenía medida
figuradamente le arrancaba la lengua
y después, la cabeza.
Y a otra cosa mariposa, que tengo mucha prisa.
Yo no sabía muy bien
porque me pasaba esto
pero lo cierto era que me estaba pasando.
Quizá tenía algo que ver
con estar en tratamiento psiquiátrico
y con toda esa ristra de pastillas que me tenía que tomar cada
día.
Estaba un poco iracundo
demasiado perro rabioso
de reflejos ultrarrápidos y supersensibles
y de fácil gatillo
de demasiado gatillo fácil.
Disparaba a todo lo se moviera a mi alrededor
y como fue una época en que me dió por meterme por las redes
sociales
tuve broncas por todos lados
e iba de bronca en bronca y tiro porque me toca.
En todos los fregados estaba metido
en los imaginables y en los inimaginables
en los más estúpidos y en los más interesantes
y dejando opiniones y como si estuviera marcando terreno
y tal y como hacen los perros con sus meados.
Después y poco a poco
se me fue bajando el suflé
y volví a mi normalidad cotidiana
y que es la misma a la que ahora tengo.
Volví al 7 y sigo en el 7
y para lo que me queda en el convento
creo que seguiré instalado en el 7.
Desde luego al 10 no quiero volver
demasiado expuesto
en contínua bronca
siempre pendiente del mínimo movimiento
y la verdad es...
es que ya no estoy para ese tipo de trotes.
Y por eso y entre otras pequeñas cosas
me volví al 7.
Y si ahora mismo no fuera
porque estoy en plena pelea
entre el día y la noche
y porque debo regularizar mi situación antes que nada
y sea como sea, tengo que volver al día
y porque me estoy sintiendo un poco loco de más.
Y eso no me gusta nada de nada
y por que tengo antecedentes sobre éste tema
y éste tema me está empezando a oler a chamusquina
y cuando algo me huele a chamusquina,
es que la cosa no va a ir muy bien.
Y a lo que iba antes
y si no fuera por ese debate de mierda que tengo dentro de mí
hoy estaría a un nivel de ánimos tocando lo excelso
y rozando el cielo con la punta de mis dedos
y hasta estaría viviendo a pleno rendimiento
dentro de una nube de ilusión y de ganas de vivir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario