Mi vida ahora
está dotada por suerte, de todo tipo de paisajes
como la de todos, supongo
Pero la mía a veces está llena de visiones catastróficas
con mucho hormigón y demasiado hierro retorcido
con pequeñas columnas de humo siempre humeantes
mientra la niebla poco a poco lo va cubriendo todo
y porque en modo catástrofe y más tarde o más temprano,
la niebla siempre acaba apareciendo.
Hay también mucha rata por las calles
y mucho miedo en los pocos humanos que han quedado vivios.
miedo, desazón, pánico en los ojos,
desconfianza hacia todo lo que le huela a humanidad
pues al fin al cabo
la humanidad les ha dejado ésta herencia entre sus manos
hambre, miseria y una destrucción pertinaz, persistente y apocalíptica
tan parecida a como quedó Hiroshima y Nagasaki tras la
bomba atómica
y ante esa visión tan inhumana
hasta hay veces en que se asusta hasta el propio narrador
que en éste caso, soy yo.
Hay otros momentos en que el paisaje se hace más tropical
playas enormes de arena blanca y aguas cristalinas.
cocoteros que casi llegan hasta el mar,
selvas tropicales con toda la vida que llevan en su seno
olas que cuando rompen en la orilla
nos enseñan su belleza con su sonrisa de blanca espuma
siempre aparece un mono desinhibido que quiere salir en la
foto
y un guiri que se ha perdido de su grupo de amigos o de su
grupo de excursionistas...
Serpientes no veo
y porque en mi mente las tengo en estado de extinción,
aniquiladas, expulsadas para siempre de mi paraíso y
condenadas al mayor de mis ostracismos
y porque no le doy cabida en ninguno de mis paisajes.
También hay paisajes tipo gallegos
extensas playas, enormes olas,
demasiadas gaviotas emitiendo graznidos
acantalidos muy altos
barcos zarpando, otros buscando refugio
en pequeños y diminutos puertos
que si nadie te dijera que están ahí
nunca los llegarías a ver.
Y me falta esa parte de mi visión más salvaje de un paisaje
donde la belleza se hace tan monstruosamente grande
que tener miedo no es una anédocta
y porque ya lo llevas incorporado desde tu nacimiento
paisaje tipo Islandia
donde todo está magnificado
y donde se convierte al ser humano y todo lo que puedas ver a
su alrededor, en cenizas volcánicas
porque todo lo vuelve a su origen volcánico
y es que la expresión ante éste tipo de paisaje
no está escrita en ningún lado.
A veces pasa eso, te quedas en blanco
y porque ante semejante muestra
de belleza salvaje e indomable
y por eso a veces, te quedas mudo y sin palabras.
Y eso es lo que a mí me había pasado
mudo y completamente entregado al paisaje
y que ese mismo momento,
pensabas que estabas ante un paisaje de otro mundo.
En éste mundo, te decías,
no puede haber semejante despliegue de belleza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario