No esperaba de tí
que pudiéramos llegar a un pacto final y definitivo
y para dar y recibir
y repartirnos todos los palos que nos hemos dado, llevado y
recibido
pero tampoco me esperaba llegar tan pronto a esta muerte
tan prematura.
Mi plan,
si a esto se le puede llamar, plan
era llegar hasta el próximo mes
y porque era incapaz de ver más allá.
Mi frontera era todo lo que duraba un mes
y todo lo que acontecía dentro de ese mes
y dentro de ese mes,
siempre estabas tú
o por lo menos así fue
hasta que se nos acabaron las pilas
y para que poco después,
todo se nos fuera a la misma mierda.
Yo no soy especial
tú no eres ni fuíste especial
y habría que decir los dos juntos,
no somos ni hemos sido seres especiales
ni seres con luz ni sin luz.
Y somos y hemos sido trozos de carne humana
y eso y para nada, nos permite ser clasificados,
como seres especiales.
Tampoco soy un pedazo de carne doblegada
y es hasta podría decir
que me rebelo y siempre me he rebelado
contra el que ha intentado pisar mis ideas
y mis mejores pensamientos
y esto que digo me duele más, al saber
que el que lo hace o lo intenta
no lo hace porque piense lo contrario de lo que tú piensas
y porque eso sería lo lógico
y si no estamos de acuerdo
nos lo decimos y santas pascuas
y no tendría que pasar nada más
pero el verdadero problema viene después
y porque el que lo hace o lo intenta
se deja guiar por la pasión de su maldad infinita
porque a lo mejor no le gusta mi aroma
o porque le da pereza tener que decir lo que está pensando
o porque se siente cómodo pisándome el cuello
o porque le encanta humillar a los demás
en la plaza pública del pueblo
y eso no tiene cura
ni tiene remedio
y eso le define como un prototipo de chulo venido a menos.
Si fuera un chulo venido a más
no estaría praticando esa humillación conmigo
y apuntaría más alto
e iría a por personas que en teoría, volarían más alto.
Yo vuelo bajo
y porque me encantan los vuelos rasantes
y esa inmensa sensación que cuando estás en pleno vuelo
me encanta tocar el suelo con la punta de mis dedos.
No soy un personaje de altos vuelos
pero hay muchos que sí lo son
y hasta podría decir, que hay muchísimos
o que hay muchísimos más de lo que pensamos.
Suelen andar por las copas más altas de los pinares
y como a mí encantan los pinos y más si son piñoneros
pues cuando voy andando bajo la sombra de un
hermoso pinar todo rico y lustroso
suelo ver a esos señores de altos vuelos saltando de copa en
copa y de pino en pino
y hasta que uno de ellos se equivoca y sin más,
se cae al suelo y como si fuera un peso muerto de altos vuelos.
Y resulta que al final, sí lo es
pero como yo no soy forense
nunca pude saber la verdadera causa de la muerte
de los habitantes de las copas más altas de los pinos.

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