Si yo me fiara de todo lo que pienso
no estaría aquí al pie del cañón
y dando ideas
y recibiendo otras.
No sería parte de estos intercambios culturales
ni tendría que decir que ahora pienso esto
y que después pienso lo otro
y para que entre otras cosas
tenga que demostrarme que soy un ser humano
que va evolucionando hacia no sé sabe donde.
Desde el principio tenía muy claro
que si me he presentado ante vosotros
con ésta especie de Blog o como le quieran llamar
era para que me conociérais mejor
y así pudiéramos intercambiar hermosas sensaciones vitales.
Cosa que en parte he conseguido
pero sólo en parte.
Si me fiara de los putos números estadísticos
sería el puto amo del mundo
más de 2.800000 de visitas o veces que me habéis leído
y cuando veo esa cifra tan de otro mundo,
y Trump y yo nos sentaríamos en la misma mesa
y el colofón del tema sería...
no puedo creerme que sigo en el planeta Tierra.
Por eso tampoco me lo creo mucho
y porque me gusta relativizarlo todo.
Soy así
y no puedo hacer nada ante ello.
Hay cosas que se pueden cambiar
pero hay otras que nunca se deben tocar
e intentar tocar lo que algunos llaman, personalidad
es como aceptar una agresión descaradamente grave
hacia tu persona
Es como dar tu permiso a que todos puedan opinar sobre como
eres
y sin filtros ni límites y sin condiciones previas.
Ya me estoy arriesgando demasiado
con lo que estoy haciendo.
Yo era una persona tranquila y sosegada
que vivía y vivo en una hermosa isla mediterránea.
Me gustaba ir a desayunar al bar de la esquina
al que ahora no voy
y no voy,
no porque haya pasado algo que alterara mi delicado equilibrio
emocional
si no que más bien y para ser claro y clarividente
no sé porque lo hice,
lo hice y punto
y ahora me toca buscar los argumentos de porque lo hice.
Quizá haya sido
por la relación tan dañina que tengo con la noche
me he vuelto noctámbulo empedernido
y me declaro miembro de la secta de la noche
y la noche tiene sus grandes argumentos
pero también tiene otros en contra
y que hace que sean demasiado peligrosas.
El gran problema de la noche
es que si le coges gusto a ese hermoso silencio
donde todo el mundo duerme
y en que nadie se atreve a alzar su voz
y esa noche bañada en esa maravillosa luz de luna
y con su inmenso cielo estrellado
que yo veo a través de mi ventana
no podrás o te costará mucho volver al día.
Yo espero volver al día
y disfrutar de las mañanas
y volver a desayunar en el bar de la esquina
y en el que tantas veces disfruté.
Me gusta estar en todos los sitios y en todo tipo de situaciones
me gusta el día, me gusta la noche,
me encantan las tardes y las mañanas
soy bicho que se adapta todo
y no puedo ocultar que soy feliz con casi todo.
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