Yo hubiera preferido ser parte
de ese jardín de tardes otoñales
con el que tantas veces he imaginado,
donde todo cae al manto húmedo del suelo
hojas caducas, castañas, ramas de árboles
y donde apenas nada crece
salvo el musgo y las setas.
Me gusta ver y sentir ese ritmo vital
en donde casi todo decrece
y lo que queda vivo se adormece
y al final,
se pone a volar.
Dicen que queda la memoria
y que los recuerdos de aquellos momentos
se acaban grabando
en el almacén de las mejores tardes.
Yo prefería ser parte
de ese jardín de tardes otoñales,
donde todo cae
hojas caducas, castañas
y donde apenas nada crece
salvo el musgo y las setas.
Me gusta ver y sentir ese ritmo vital
en donde casi todo decrece
y lo que queda vivo se adormece
y al final,
se pone a volar.
Dicen que queda la memoria
y que los recuerdos de aquellos momentos
se acaban grabando
en el almacén de las mejores tardes.

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