Para escribir
tienes que estar bien o mal pero bien
porque necesitas tener esa mínima fortaleza
ese mínima porción de atrevimiento
esas pequeñas ganas de reflejar lo que sientes y piensas
y todo esto y en un estado patético donde solo quieres besar el
suelo o las botas del que te oprime
no serías capaz de hacerlo.
Por eso pienso que mientras esté escribiendo
estoy a salvo de muchas cosas
me libro de estar metido en la oscuridad de un pozo
de no querer ver la luz del cielo
de solo abrazar el lado más oscuro
de no querer saber nada de nadie
de solo deslizarme por el lodo
y de arrastrarme por él como un gusano
en fin, que me libro de ser un bicho
asqueroso y lascivo
y al que lo único que lo mueve
es el estado de su propio ombligo.
Por tanto concluyo
que mientras esté escribiendo
demuestro que sigo vivo
que quiero y amo
y que tengo ganas de seguir viviendo
que me pongo de pie ante las adversidades
que lucho todo lo que puedo y más
que estoy aquí y que me paro a pensar
que necesito expresarme y decir lo que siento,
que no estoy muerto
mientras viva de éste cuento
y que en resumen
mientras siga escribiendo
demuestro que quiero seguir viviendo.

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