SERÁ UN TODO Y ENTONCES, NO SERÁ NADA

Descendamos,

aterricemos...pues, 

cojamos aire viciado,

 hinchemos bolsas de viento,

meditemos la intrascendencia del momento, 

sopesemos lo sobrante y lo desbordante,

 valoremos el día a día y el objetivo,

y entonces y solo entonces, decidamos,

y salga lo que salga, 

lo haremos nuestro, 

será un apéndice más,

un dedo, una mano, una pierna

o un deseo incumplido,

será una idea, una luz de fuego,

un cosmos, una estrella fulgurante,

un roto en el cielo o un descosido,

una traca final en el delirio,

será un todo

y entonces, no será nada.

¡SIEMPRE VOLVÍ!

Como si yo fuera a ganar algo con ello,

como si la vida me dijera

sigue...no te pares...

y yo he seguido esa senda,

a veces me he parado y me he dedicado a sentir,

después, llegó la tormenta de sentimientos

y por último el volcán se apagó dentro de mi

y siempre me dije

no volveré por aquí, 

pero tarde o temprano,

¡siempre volví!

quizás, por mi curiosidad de gusano,

quizás, por mi ferocidad de felino,

o quizás, por mi estupidez de humano...

por todo ello...

 ¡siempre volví!.

ADORO...

                      Hoy es Sábado y todo el día. Y hoy es Sábado 14 de Septiembre y va a ser mi primer día de reingreso en el trabajo después de 14 días de vacaciones (que por supuesto, han sabido a demasiado poco). Hoy estoy localizado por el móvil y por si me tengo que llevar en el avión a alguien jodido y bien jodido y al hospital de la Isla mayor (Mallorca). Esperemos que no y porque eso indicaría que no hay otro nuevo jodido o tan jodido con necesidad de ser trasladado. Se me entiende ¿no?. O estoy demasiado espeso, denso, nublado y patoso...Denso estoy y porque hoy dormí de esa forma en que nunca se debiera dormir y me desperté 100 veces y en unas escuchaba como la lluvia atizaba con fuerza y destreza las tejas y en otras, oía al poderoso viento dando portazos y silbando canciones para los que no duermen, como yo y entre medias yo meando como un descosido, meadas que no eran humanas y eran de animales prehistóricos (por lo menos de dinosaurios), porque creo que ésta noche de autos he meado los dos Riñones, la Uretra, la Vejiga y el Hígado. 

                       Aún no logro entender de donde coño ha salido tanto líquido y con ese chorro tan prolongado en el tiempo. A veces no sé, ¿no tenéis la impresión de haber meado mucho más que lo bebido e ingerido?. Pues yo esa misma preocupación la tuve ésta noche y volvía a la cama y no paraba de darle vueltas a ese asunto. Estaré meando los Pulmones y después, vendrá el Cerebro diluido en medio de una balsa enorme de urea, ácido úrico y ácido clorhídrico.

                      Hoy es Sábado y es un Sábado atípico, porque así lo he decretado. Hoy según los vaticinadores del tiempo tendría que ser un día despejado y así como el otro día rompí una lanza a su favor y porque en general aciertan con sus pronósticos, pues hoy va a ser que no. Hoy, día nublado y lluvioso. Día caluroso de denso sudor. Hoy observé como las primeras hojas empezaban su proceso de transformación hacia el denso ocre amarillo otoñal. Claro que se acerca el día 21 de septiembre que era cuando yo decretaba la llegada del otoño y ya podíamos estar a más de 30º C (en Galicia no, pero en Cádiz a esas alturas del mes, era fácil que eso ocurriera)...que a mi me daba exactamente igual. Yo encendía mi chimenea y así quedaba inagurada la temporada otoñal. Claro que al rato, había que abrir todas las ventanas y puertas de la casa y porque del calor que hacía, no se podía ni respirar. Tengo que decirlo claramente, a veces (yo creo que muchas y demasiadas veces) me pueden las ganas. Y mis ganas porque llegue el otoño son especiales y son muy impulsivas y compulsivas. Adoro el otoño tanto como adoro la vida.

HAY...

Hay telarañas en el techo

y en aquél rincón olvidado de la mano de dios,

que ahora, por lo que sea,

 no soy capaz de ver...


Hay marcas de neumáticos en el arcén

y muertos en la cuneta

creo que, de aquél ayer...


                                                                       Hay máquinas del tiempo

                                                                               que miden el destiempo

                                                                     y también, las ganas de querer...


Hay horizontes lejanos

y polizontes cercanos,

y hay miedos que se disfrazan de valientes soldados

y hay valientes que perdieron el norte antes de vencer

y ahora aún siguen buscando su razón de ser...


                                                                       Hay días que nacen muertos,

                                                               hay otros que se adivinan vivos aunque heridos,

                                                y hay algunos que asoman entre los dedos de su mano nublada

                                                                      y en los que tendría que llover...


Y hoy tengo ganas de coger el día

y lavarlo con la lluvia del amanecer...

NO AÑORO...

No añoro los días de guardia. Es más, me dan por el culo. Y me entra una pereza universal y casi volátil e innombrable. Porque habría que ir entendiendo (digo yo) que yo voy avanzando y a pasos de gigante, hacia la decrepitud casi total casi absoluta y que voy oliendo más a muerto que a vivo.

 Que me caen trozos de mi cuerpo,
 que cada día tengo un nuevo dolor en mi bolsillo,
que si me quejo es porque me duele
y si me duele no es porque sí
y es porque algo más se está pudriendo dentro de mi...

 Los días de guardia se los regalo para quién los quiera y sus noches de puta tortura no se las deseo ni a mi peor enemigo. Bueno, seamos sensatos y valoremos todo en su grado más exacto: me cago en los días de guardia y en toda su parentela resacosa de duerme vela y de ésta vez os aseguro que acertaré con mi cagada en la diana del puto muñeco que me tocó en la feria. Como para después, limpiarme el culo con él y dejarlo como herencia al bien de la comunidad de vecinos o de ésta calle tan hermosa en donde vivo y sueño y para ello pido un puto monumento donde se represente al pueblo pescando.

 Como en éste pueblo en donde vivo y que se dice que su puerto (precioso puerto por todas sus esquinas) representa a un pueblo pesquero. Y ¿cuantos pescan de verdad en éste pueblo?...pues os lo digo yo...dos o tres barcas y el resto de barcas y de barcos, están para salir bien en la postal y para hacernos creer que algo tiene sentido en éste mundo de mierda. Pero los guiris tragan y porque en realidad nos gusta pensar que vivimos en el cuento que nos han contado. Como ese niño que ahora está llorando por la calle y que parece todo desconsolado y en realidad, todo es una pamplina como la plaza de mina (ésta frase, se decía en mis tierras gaditanas). Bonita y preciosa la plaza de mina, salvo los domingos y después de un puto botellón de mierda y porque aparecía toda llena y hasta la bandera, de plásticos asquerosos y trozos de vidrio rotos. Y a eso, le llamaba un botellón en condiciones y yo le llamo...vergüenza ajena y porque la última vez que vi la plaza de Mina en esas condiciones, se me cayó el alma al suelo y junto con mis dos cojones y resulta que al final, crecieron mejillones. Que guarrada de mierda. Y digo yo, uno no se puede sentir orgulloso de semejante montón de mierda acumulado en una sola noche...

EL DRON

Yo si fuera pájaro

querría ser un dron con dos cojones,

un dron con forma de pájaro con garras,

pero sin alas saladas que sepan a mar, 

un dron de don nadie. 

un dron de señor don nadie,

un dron que me perdones porque no me he quitado los pantalones,

y perdóname dron

 no he tenido tiempo de desnudarme, 

que vas tan rápido

que hasta pareces un pájaro alocado perdiendo gas y plumas,

que sube y que baja

y que vuela a ras de todo y también a ras de mi,

dron no me hagas sombra,

dron come y deja que me inspire,

dron no me atormentes y no me desquicies

y el dron fue creado...

 primero para espiar

y segundo para decirnos que todo tiene un sentido nuevo,

primero apuntas y después disparas

y por el medio te regalo una preciosa fotografía

que seguro que servirá para completar el album de fotos y demás mierdas.

PASTO Y SIMIENTE

Claro que...

claro que podría ser más claro

y más apacible y mejor persona,

podría tener tres dientes y cuatro muelas sin puto juicio,

 y una lengua bífida y asesina que matara sin remordimiento,

podía caminar dando saltos y de charco en charco,

y persiguiendo temores perdidos en el tiempo, 

podía ser más displicente

y menos agresivo

y ¿quién sabe?

hasta ser algo más aparente

y ser más siendo menos,

y ser más grande y no caber por un agujero

y decir adiós sin un hasta luego,

y quebrarme y partirme en dos o en tres,

y filtrarme por un pasapurés infinito,

y lo que quede de mi,

que sea al mismo tiempo...

pasto y simiente

y que pase el siguiente.

Y HOY, HUELO A SALITRE

Tengo las penas colgadas como bolsas de piel descolgada,

tengo los ojos verdes porque adoro lo verde,

tengo cuatro peniques y medio en mi único bolsillo vivo,

tengo arte para dar y tomar,

tengo vicios que deberían ser juzgados,

tengo alegrías que ni yo conozco, 

tengo penas que no serán regadas, ni mantenidas,

tengo miedos con cuernos y rabo,

tengo historias que saben a queso con mermelada de higo,

y en las tardes otoñales

y mientras el suelo se tiñe de ocre,

las realzo y desmigajo en poemas que hablan del viento

o de la luna o del mar embravecido...

repito... tengo historias para dar y tomar

y hoy mi historia podía hablar de las ballenas

y del triángulo de las bermudas,

hoy me siento marino

y hoy, huelo a salitre.

ESPERANDO...

A veces la muerte me llama con su voz insinuante de mujer madura,

otras veces, aparece y después me dice

ahora vengo

y yo me debato entre el esperar o el escapar,

al final...espero..,y espero...y espero...

 porque me he pasado la vida esperando algo,

esperando un abrazo de un amigo lejano

 un beso de judas en la boca,

una puñalada trapera por la espalda,

una patada en los huevos y marcando terreno,

una mirada ruin y traidora,

una noche inolvidable y entre algodones,

un ciempiés caminando como un ejército norcoreano,

una bella historia contada entre telarañas,

un cándido viejo arrastrando las penas,

mis besos entregados a cambio de nada,

mis vacíos oscuros y tiernos que saben a hueco,

mis penas sin glorias

y bendita sea mi memoria,

porque no me acuerdo de nada o casi.

NO ENTIENDO PORQUE TODO ME HUELE A VIEJO

No entiendo porque todo me huele a viejo, 

algo nuevo y recién adquirido, 

me huele a viejo,

me huele a que antes de ser lo que es...¡era!,

y a mi me huele a ese era,

me huele a ser preconcebido antes de la historia,

a milagro antes de jesucristo, 

a pecado antes de ser cometido, 

a libro antes de ser escrito,

a árbol antes de ser papel,

a antecedente guardado en un cajón olvidado,

a huella de homo sapiens en un bosque perdido,

a antiguos señores de la guerra, buscando más sangre,

a húmedas mazmorras de otro tiempos,

a cadenas uniendo piernas y brazos,

a miseria triste y despiadada,

y a oscurantismo gélido y frío.

QUE TODO...ME QUEDABA MUY LEJOS

Era de día,

era de día y al mediodía,

el sol brillaba como una botella vacía,

el profundo azul de tus ojos era deprimente,

olía a tierra mojada 

y a pan desmigado para palomas que nunca existieron,

las algas se colgaban de aquél viejo barco como lámparas de ultramar,

un faro se atrevía a sonreír en la lejanía,

¿qué hacía un faro encendido en pleno día?,

pero todo estaba encendido en ese momento,

yo con mis resabios de viejo apolillado,

un barco en lontananza avisando de su proximidad,

el faro expresándose en libertad, 

el mar encendido de espuma y de fuego,

la arena, la triste arena que recogió mi lágrima de plata,

mis penas, mis miedos...

todos, cantando canciones

mi luna calentado motores,

mis sueños matando temores,

mi ternura perdida entre las flores,

mi encanto rendido ante su principal enemigo, el espejo,

y entonces me miré

y en ese momento comprendí,

que todo...me quedaba muy lejos.

  Yo tenía una tía por parte materna que en teoría era su hermana pero que no lo debía ser y porque no coincidían en sus apellidos y eso era...