Desearía estar contigo,
pero no puedo
y además dicen
que no es aconsejable,
ni es cauto, ni es prudente...
Claro que si por el medio aún corrieran ríos de amor ardiente...
¿qué importaría tanta prudencia?.
Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario