Robin Myers (Blog "Glup 2.0")

 

Robin Myers

 

Habré tenido siete, tal vez ocho,
porque podía despertarme en lo que entonces creía
que era el medio de la noche
y salir de la cama y encontrar a mis padres
en la sala viviendo el resto de sus vidas,
doblando ropa, riéndose con la radio,
discutiendo, sirviéndole vino a un invitado.
Había soñado que ellos se morían.
Los encontré cenando.
Había una vela. Hablaban en voz baja.
Cuando me vio, mamá no me regañó,
sino que me abrazó y me sirvió en un plato
un poco de la comida de ellos, y me sentó
a su mesa, lo que me hizo sentir
viejo, raro, invitado.
No me atrevía a confesarles
que había soñado que ellos ya no estaban, así que en cambio
les conté, entre lágrimas, que había soñado
con mi propia muerte. Ellos me escuchaban.
Yo tenía siete años y tenía un ataque de desesperanza,
y estaba enamorado del consuelo que buscaba, y tenía la suerte
de recibirlo.
Me acuerdo que les pregunté, llorando,
¿Si yo me muero, vosotros igualmente estaréis bien?
Y mi madre lloró también, y dijo,
Sí, se nos rompería el corazón
pero estaríamos bien.
No me acuerdo de haber vuelto a dormir.

Albert Camus, Calígula

 

                               Todo desaparece ante el miedo. El miedo,
                            Cesonia; ese bello sentimiento, sin aleación,
                            puro y desinteresado; uno de los pocos
                           que sacan su nobleza del vientre.

                                                            
                              

ME HABÍA ACOSTUMBRADO AL AMOR

 



Yo soy amante de la sin razón y del desequilibrio mental,
por eso y entre otras cosas...,
me enamoré de ti,
como sino se podría entender
que te pude querer a contracorriente,
contra todo, 
contra mi mundo, 
contra tu mundo,
en el puto silencio, 
paseando de la mano por el jardín, 
tocando lo prohibido y lo incandescente, 
soñando que al día siguiente te podría volver a ver,
hablando pero sin alterar el silencio,
queriendo estar y en realidad, no estar...
no sé...
me había acostumbrado a vivir en el deseo perpetuo,
sin verte, 
sin tocarte, 
sin tenerte y sin poseerte,
siempre deseando estar en otro lugar,
lejos, muy lejos...tan lejos...
que ni me acuerdo de donde habíamos partido.

No sé...
me había acostumbrado a recorrer mentalmente tu cuerpo,
a coger tu mano, 
a pellizcar tus deseos, 
a esconderme en cada rincón de tu cuerpo
a cobijarme en la profundidad de tus grutas,
y a querer sin devolver
no sé...
creo que me había acostumbrado 
y en definitiva
al amor.

YO SUPE...

 



Yo supe que aún la quería
porque el odio reventó mis venas y cañerías...
Yo supe que ya no la quería
cuando al verla no temblaron mis alegrías...

UN POEMA DE AMOR

 



Me pidió que le escribiera
un poema de amor.
Le dibujé una gota de lluvia
sobre el cristal de mi ventana
y al final, 
se acabó evaporando.

DUDÉ...

 




Dudé entre la tierra y el agua
y me quedé en el barro...
Dudé entre la lluvia y el viento
y aterricé en pleno desierto...
Dudé entre la bruma y la tormenta
y me cobijé bajo la luna
y ahora camino bajo su eterna luz.
Ahora.... 
no busco certezas, 
ni evidencias que me demuestren lo contrario.
Ahora busco 
esa zona densa entre la luz y las tinieblas.

A MI UN DÍA...

 



A mi un día 
me pusieron tal cual, delante de la vida
y a la vez me dijeron:
¿la ves?, ¿la sientes?
pues es tuya si tú la quieres,
es tuya y disfruta del viaje
y es más, 
la tienes toda por delante...

Y la verdad es que me puse a ello,
puse mis ganas, 
puse mi entusiasmo vital,
deposité mis energías, 
me comprometí en la tarea,
me ilusioné con mis sueños y objetivos
 la adorné con unos toques de utopía
(un poco de amores y de revoluciones) 
y de esa mezcla, salió mi vida.

Que visto después,
tampoco fue para tanto,
ni fue para echar cohetes cada mañana...
pero tampoco estuvo tan mal el tema
y para ser más equitativo y equilibrado,
 tengo que decir que en mi vida hubo de todo,
hubo momentos de gloria y fiesta pantagruélica
y hubo otros que fueron deprimentes
y de verdad creo, que no merecieron ser vividos.

Pero tengo que decirlo muy claro
yo me siento compensado
y tuve una época de tocar el cielo
y tuve otra época de no salir de las alcantarillas.
Ahora bien, 
épocas neutras no tuve casi ninguna,
mis épocas neutras fueron esporádicas y muy cortas,
y porque mi lema siempre fue:
"tolerancia cero con todo lo neutro e insustancial"
y cuando sentía que se me acorchaba el cuerpo
y que se me adormecían las ideas,
me pellizcaba dos o tres veces,
una, para despertar mis estímulos dolorosos
dos, para que mi cerebro se pusiera a producir ideas
y tres, porque siempre me gustó la idea
del estímulo y del dolor.

NO ESPERO CUENTOS A LA LUZ DE UNA VELA

 



No espero cuentos a la luz de una vela,
tampoco que me cuentes la historia de tu vida.
Tú navega con tu luz y con tu historia
que yo navegaré con la mía.
Tú cuenta al mundo tus miedos
y yo le contaré mis victorias y anhelos.
Tú explica (si quieres)
el origen de tu cobardía
que yo mientras tanto
explicaré de donde procedo:
tengo una parte de viento
y otra parte de agua en movimiento
tengo un trozo de piedra en el zapato
y una mirada de suave terciopelo,
tengo la piel hipersensible
y una caricia me desquicia,
tengo mis dudas (como todos)
tengo mis delirios (como algunos)
tengo mis obsesiones (como unos pocos)
tengo mis proezas (como muy pocos)
pero sobre todo y por encima de todo,
tengo el don de la trasparencia
y el que me ve de cara
también ve mi culo.

"MI GUERRA"...

 

Mi guerra no es tu guerra ni la del otro,
mi guerra es solo mía,
mi guerra no sabe de armas,
ni conoce historias bélicas.

Mi guerra no habla de patrias, 
 
ni de fronteras,
ni banderas.
En mi guerra no cabe la palabra, odio.

Mi guerra habla de hombres y mujeres,
de luchas y 
de barricadas imaginarias.

Mi guerra habla de paz
en un mundo sin bombas, 
sin granadas
y sin balas de maldad.

Mi guerra es de otro mundo
y en ese mundo reina la paz del universo,
mi guerra es la anti guerra,
y yo simplemente soy 
un hombre de paz
que odia la guerra.

"PUDE SER MEJOR PERSONA"

 

Nadie nunca me podrá decir:
señor...usted no lo ha intentado.
Porque por el camino he dejado un montón de cosas:
he dejado las ganas, 
las horas, 
los folios escritos,
la paciencia del silencio,
los malos momentos y los peores, 
los días amorfos y neutros,
las horas en blanco, 
los tiempos muertos,
los espacios sin aire y sin conocimiento, 
el dolor de recuerdos y el de muelas,
y siempre llevando el mismo peso...
"pude ser mejor persona"
porque pude ser más valiente y ágil,
más sincero, más claro y nítido,
más auténtico y con denominación de origen,
pero no, 
a veces fui demasiado cobarde,
otras veces fui de pensamiento oscuro, 
y mentiroso compulsivo,
y calculador, rígido y frío.
Y el resultado final fue que...
que "pude ser mejor persona"
y en cambio no lo he sido.

MAÑANA DE AYER, DE HOY (JAIME GIL DE BIEDMA)


 
Es la lluvia sobre el mar.
En la abierta ventana,
contemplándola, descansas
la sien en el cristal.

Imagen de unos segundos,
quieto en el contraluz,
tu cuerpo distinto, aún
de la noche desnudo.

Y te vuelves hacia mí,
sonriéndome. Yo pienso
en como ha pasado el tiempo,
y te recuerdo así.



"A cegueira". JOSÉ SARAMAGO