William S. Burroughs


 “En el universo no hay coincidencias ni hay accidentes. No sucede nada a menos que haya alguien que desee que suceda".


"Sirenas", IRENE VALLEJO


 

A MI MALDAD LA QUEMARÍA EN UNA NOCHE DE SAN JUAN


 Lo más normal es que te duela algo

lo más raro es que no te duela nada

lo más frecuente, es que te duela algo

pero que más tarde, es que te deje de doler

y ya sea porque te has tomado algo

o ya sea por recuperación espontánea.

En fin, que lo normal es que te duela algo

y que más tarde te deje de doler

y que mientras tanto

recuerdes otros dolores que tuviste antiguamente

y que algunos los diste por superados

y otros los conservas dentro de tu cabeza

y eso indica que siguen ahí

que desde luego no te duelen igual que antes

pero que a veces salen de su cueva

y por tanto, se reivindican.

A veces los escucho hablándome en mis sueños

y no sé muy bien por donde se han colado

pero ahí están

y como los sueños no saben prohibir nada

ellos te dicen cosas que nunca quisiste oír

Y todo tu tinglado de que fuíste un buen chaval y una buena

 persona

se viene abajo y eso te hace tener que plantearte

que a lo mejor no fuíste tan buena persona

como nos has contado

que hiciste miles de cosas mal

y que a veces has llegado a ser más malvado que lucifer

que no tuviste la compasión que había que tener

que no empatizaste y para nada con la otra persona

que fuíste agresivo y mal amigo

y que de alguna manera te vengaste y aún ahora no sabes

 porqué

que fuíste cruel y despiadado

que le dijiste cosas que nunca debiste decir y menos pensar

que no supiste echar el freno a tiempo

y por supuesto, que en boca cerrada no entran moscas.

Hay tantas cosas malas

que uno puede decir de si mismo

que si yo tuviera la suerte de volver a nacer

borraría de mi mapa vital

todo asomo de mi maldad.

A mi maldad

la quemaría en una noche de San Juan.

AVISPAS Y HORMIGAS TERAPEÚTICAS


Hoy es día 21 de Marzo del 2.014 y es un día primaveral hasta la médula. Poco va a durar el tema, pues anuncian mal tiempo para éste fin de semana. Hoy sería un día idóneo para correr por los prados verdes y mejor sería hacerlo en pelota picada. Claro que ahora brotan los insectos con el bullir de las flores y habría que tener cuidado con no vaya una avispa y no te pique un huevo o los dos. Y hablando de avispas, hoy me enterado que existe una aplicación terapéutica con las picaduras de avispa. Resulta que hay personas que se aplican la picadura de avispa para tratar una Artritis o una Tendinitis y meten la mano o el codo o la parte más afectada del cuerpo que podía ser hasta la misma polla, en un sitio cerrado y para que las avispas le piquen con todas sus ganas.

Y claro, ellos dicen (los que lo hacen) que el veneno de la avispa tiene alguna sustancia que alivia la inflamación y por tanto reduce el dolor. Bueno yo me enterado ahora y aún tengo que asumir la película y porque en principio, soy un tanto suspicaz a éste rollo tan maquiavélico. Me suena a rollo demasiado raro y un tanto masoca, pues si me duele una articulación de una falange y por un proceso artrítico, voy y cojo y me dejo pinchar veneno de avispa y para que se me inflame más la articulación y todo lo que hay a su alrededor, pues la verdad es que no lo entiendo muy bien. Naturalmente es un proceso natural y tan natural como la vida misma, pero a mi suena a que si algo te duele y te duele a conciencia, vas y con más dolor lo combates y después ya no te duele la articulación pero te dolerán los picaduras, los sarpullidos y la hinchazón.

Te duele la cabeza, pues date de cabezazos y porque a lo mejor es verdad, que segregas sustancias nuevas que te alivian el dolor de cabeza. O tírate de cabeza desde un quinto piso y así te dejará de doler, aunque en éste caso te dejará de doler definitivamente y de una puta vez por todas. La verdad es que tiendo a desconfiar de éste tipo de terapias, pero tampoco tengo las datos suficientes para decir que no funcionen, pero que quede claro una cosita...yo no voy a ser el guapo que mete el brazo o la mano dentro de un recipiente cerrado y que a su vez, esté repleto de avispas hambrientas. Yo no sé si probar con el veneno de serpiente, solo que más atenuado y porque sino la espicho en el intento, puede ser mi santo remedio para el dolor de mi alma. Pues pasa que me duele el alma y hasta ahora no encontré un remedio que calme ese dolor tan profundo y tan extremadamente sensible. Y es más, si hiciera falta, estaría dispuesto a cortarme las venas y me pondría un enjambre sobre el mismo corte y a ver ¡qué pasa!. Para chulo ¡mi pirulo!.

Todo esto, me recuerda a una fiesta que hay en mi Galicia natal que se celebra en el antroido (carnaval) y en la que van unos tíos disfrazados de no sé qué mierda y van por las calles del pueblo dando palos con una especie de látigo a los que se crucen por el medio y ya solo por eso, la cosa ya tiene delito y porque siempre hay alguno que suelta toda su puta rabia acumulada por la mala suerte que ha tenido en ese año y como te pille, te va a coser a palos. Pero además alguno de ellos (de esos payasos disfrazados de no sé qué) lleva una bolsa llena de hormigas de una determinada raza que de por sí dan unos mordiscos que te cagas, pero aún encima las tienen una o dos semanas sin comer y te las echan directamente por el cuello y para que te maten a mordiscos de famélicas que van las pobres y eso al parecer les divierte muchísimo y ja, ja, já. Y cuando me lo hicieron a mí, no paré de reírme desde hace 40 años atrás hasta ahora mismo y aún tengo reservas de risa hasta que por fin la espiche. ¡Hay que joderse con la puta gracia que tienen algunos!.

NO TODO ES LO QUE PARECE

Y es verdad, que no todo es lo que parece. Como no todo lo que reluce, es oro. Ojalá lo fuera, pero no lo es. Hay mucho pufo y sobre todo hay mucha apariencia de pavo real y hay unos buenos, malos o peores decorados para contar determinada historia. Hay personas que lo escenifican perfectamente y de tanto mentir al final se llegan a creer sus propias mentiras. Hay otras que se pasan dos pueblos y sobreactúan tanto, que al final se hacen excesivamente barrocos, sobrecargados y sobreactuados. Demasiado palabrerío vacío, demasiada gesticulación rimbombante y demasiadas medallitas a sí mismos... y porque yo hice esto y estuve con aquél tío que al final, resultó ser el puto héroe y hablé con aquél otro que salvó muchas vidas. En fin, sobreactuación de su puto ego y siempre muy por encima de todos los demás.
Yo tengo un conocido al que le debían haber dado el oscar al empalago. Siempre estuvo en los sitios más importantes y con mayor poder de decisión. Y es verdad que el tío tuvo una cierta relación con estamentos de cierto y relativo peso, pero no es lo mismo estar en éstas reuniones ejecutivas haciendo el papel de chicuco de los recados, que por cierto es un papel como cualquier otro, pero para éste tipo de señores no lo es y porque éste tipo de faqntasmas sólo quiere estar rodeado de mandamases, de grandes jefes, de superiores de alto cargo y de los que dirigen todo el tinglado que lo mangonea todo y más. Y aquí es donde se perdía el tío conocido mío, pues el decía que tenía más poder que el gran jefe (ya quisiera él). Y gracias a él (eso decía y repetía a cada segundo) y gracias a sus brillantes iniciativas, el mundo seguía en el camino correcto que debía seguir. A esto tengo que decir, que lo de camino correcto...lo será para algunos, pero para mí, mi camino correcto no tenía nada que ver con lo que pensaba el tío. Pero nada de nada. Ahora bien, que importa eso cuando un tío se quiere a si mismo tanto y más que a su propia madre.
El problema no está en que fuera un fantasma (que lo era), el problema estaba en que el tío se lo creía y a pies juntillas y por eso flotaba sobre nuestras cabezas. Y claro acababa viendo a los demás desde la misma perspectiva que tiene dios desde el cielo. Y ahí conecto de nuevo con que no todo es lo que parece. Pues algún atontado siempre caía en sus historias alucinatorias y al final, acababa endiosando al elemento objeto. Y si te creías algo de su historia al final, corrías el peligro de convertirte en un adicto hacia su propio heroísmo. Pocos, fuímos capaces de pararles los pies y aunque fuera un poco, pero ese poco podía ser suficiente para poder darte cuenta que era un puto pedante de mierda. Pocos, pero convencidos. Pocos, pero valientes y aguerridos. Pocos, pero éramos los suficientes.
Solo que el tiempo, oh!! el tiempo, pone a cada uno en su sitio y al final el tío con tanta mentira que salía por su boca, acababa metiendo la pata y porque se confundía de días, de hechos, de sitios y lugares y así mezclaba historias y fechas y hasta nombres. Pero, ¿no eras tú el que habías dicho esto? y no el otro que acabo de hablar con él y me dijo que ese día no estuvo contigo, y ¿en ese mes no estabas en Madrid? y no en Barcelona. Bueno, lo que le pasa siempre con los grandes mentirosos, que se tejen a si mismos sus propios barrotes con sus putas mentiras. Y por eso insisto, que nada es lo que parece y muy pocas veces es como nos lo cuentan.

MIRANDO Y PENSANDO

Mirando la NADA
y pensando en el TODO...

LA NATURALEZA ES MUCHO MÁS LISTA QUE NOSOTROS

 Y claro que me acuerdo de aquél día

creo que llovía

o por lo menos llovía dentro de mí

en mis días buenos y mejores, siempre llueve dentro de mí

en los peores, siempre pega un sol de justicia

de ese sol que hace daño a todo lo que viva o sobreviva

al ser humano, a las pobres plantas

a los árboles del bosque

a la fruta prohibida que no se cae del árbol

que hasta ahora seguía pendiente de un hilo

agarrada como una garrapata a una fina rama del árbol

y que pena me da

porque con éste sol

se caerá al suelo

y de inmediato empezará a pudrirse

y el suelo se llenará de hormigas y de avispas

a las dos les encanta el dulzor de almíbar zalamero de la fruta

 pasada

y a veces hasta se pelean entre ellas

y nadie vence

porque otra fruta madura cae al suelo

y ya tienen otro objetivo a la vista

y otra nueva fuente de comida

y ¿para que pelearse entre ellas?

si en realidad, 

hay y habrá para todos.

La naturaleza es mucho más lista que nosotros

y sabe repartir cuando hay para todos

y no permite que uno se erija en su dueño

y después, que lo venda aún precio desorbitado a los demás 

y tal y como suele pasar entre los humanos.

Y YO SÉ QUE ESTABA SOÑANDO


 Y yo sé que estaba soñando 

porque yo le cantaba a la luna

y yo en realidad no sé cantar

no tengo oído, no tengo voz

pero eso sí, tengo mucho sentimiento.

"A cegueira". JOSÉ SARAMAGO

 


BUENOS DÍAS A TODOS Y A TODAS

¡Buenos días!. Son las 7 de la mañana aquí en Menorca y hoy es Sábado y día 15 de Marzo del año 2.014 (han pasado unos cuantos años por el medio, pues ahora mismo estamos en el año 2.026). Hoy dormí poco, poco pero suficiente. A las 6 de la mañana ya estaba en pie y dispuesto a que el día de hoy que como mínimo fuera más que brillante o por lo menos, distinto a otros días. Porque todos los días nos levantamos con la misma cantinela, ¿que pasará hoy? y ¿que tendría que pasar para que el día de un salto cualitativo sobre tu vida?. Después y conforme el día va pasando, ya te das cuenta que ni saltos cualitativos ni hostias benditas, res de res (nada de nada). Pero quién dijo miedo y si nadie lo dijo, ¿que perdemos ahora con hacer un nuevo intento?.
La vida no es coser y cantar y la, la, lá. La vida es sencilla pero compleja, es como caminar sobre un hilo fino y tenso y que a veces te obsequia con un maravilloso balanceo y en otras te sorprende y te rompe el hilo y te rompe la crisma y te destroza la vida. Perdón por ésta profunda filosofía mañanera, es que a éstas horas el cerebro aún está bostezando y estirándose con sus dos brazos y se despereza señalando el suelo y poor ver si encuentra algo. La mañana es plácida y mediterránea y todo está tranquilo y en su sitio. El sol aquí ya empieza a calentar, pues sabéis que éste pueblo en donde vivo tiene entre sus méritos, el que es el primer lugar de España por donde sale el sol. Es el punto más oriental. Y creo que a veces, ese simple pensamiento, me la pone dura.
También se acuesta antes y comparado con Galicia o Cádiz, casi se acuesta una hora antes. Pero bueno, por eso es imprescindible madrugar cuanto antes y para aprovechar el suave calor del sol mañanero. Como los lagartos, ni más ni menos. Ahora me voy a ir a desayunar que empiezo a tener un hambre del carajo, allí leeré el periódico local, ese que tanto me entusiasma y después y por fin, hay que poner manos a la faena y porque estamos empezando un nuevo día. Lo que tengo claro, es que hoy va a ser un día largo, desde las 6 de la mañana el día se alarga como una carretera sin fin.

ALMARIO (Mario Benedetti y Yo)

 

Hoy acabo de descubrir que aparte del Armario hay una palabra que se llama, Almario. En uno se guarda la ropa y en el otro se guarda el alma. Y esto es verdad, pues hay días en que uno se deja el alma en casa o se la deja cuando llega a casa y ese sitio tan guardado y tan íntimo,se llama, Almario. Hoy lo descubrí y a través de un poema de mi admirado Mario Benedetti y que se llama así, Almario.
ALMARIO
A veces guardo el alma en el Almario
porque me condiciona su inocencia
y tengo asuntos varios entre manos
que deben barajarse con astucia.
yo sé que el alma sufre esos riesgos
pero qué voy a hacer / la vida manda
y hay problemas domésticos y públicos
que deben enfrentarse sin perdones
cuando por fin la saco del Almario
con sus alas más bien alicaídas
pálida como nunca me contempla
con tristeza y un poco de rencor.
Bonito eh¡ y original. Almario o sitio de guardar el Alma. Y no solo se guarda en el día a día, yo también la guardo al comienzo de cada estación del año. En ese período que se llama transición entre lo uno y lo otro. Dejo pasar los primeros días desalmado (sin alma) y así después saco el alma nueva y reluciente del Almario. A veces pasa que esa transición se prolonga en el tiempo y de vez en cuando, eso me confunde y hace que saque y vuelva a meter el Alma en el Almario (y por si acaso). Yo cuelgo el Alma en el Almario y le pongo bolas de Naftalina y para que así se conserve mejor y durante toda la vida. Por eso a veces ando sin alma y solo soy un cuerpo de carne, hueso y algo de cartílago. Y ahí mismo, soy un ser sin Alma o un desalmado que no encuentro acomodo. Pero la mayoría de los días ando con el alma en vilo y todo por buscar algo que me quite esa desazón permanente que a veces, no me deja ni dormir. y sobre todo, por no haber reservado para mi alma un sitio adecuado dentro de mi Almario.

LA VACA FRISONA


Hoy el periódico local anunciaba a bombo y platillo el gran acontecimiento del fin de semana: La "feria agrícola de Alaior" o la también llamada "feria de la vaca frisona". Pues pasa que en éste Feria se elige la vaca más linda y más hermosa de la Isla. Se le lava, se le peina, se le acaricia suavemente, se le mima con mucho cariño y hasta se le perfuma y sale toda bella ella. ¡Hay que joderse con tanto bacalao de cuatro patas!. Y ya tengo plan éste finde, me voy al concurso de belleza de la vaca frisona. Para que después digan los foráneos que ésta Isla en invierno, es muy aburrida y ¡hostia! si hay un gran acontecimiento vacuno y al que debía acudir todo el mundo.
Paseo por ella (por la Feria) y por todos lados solo veo vacas. Los chiringuitos son prohibitivos, de calidad y de precio. Y entonces solo queda pasear de arriba abajo y de lado a lado y fijarse si ésta vaca está bien peinada o caga de una forma sólida y consistente, que eso también se puntúa. Todo vale para valorar la vaca y espejito, espejito, ¿que vaca es la bonita?. Y ya está, ya se acabó la mandanga, cuatro vueltas mal dadas y corriendito para mi casita. Antes hay echarle un ojo a la vaca ganadora y apreciar sus tetas espléndidas como soles primaverales y su rabo enroscado alrededor de su ano, que también ha sido convenientemente limpiado.
Hacía tiempo que no sentía esto, esa emoción que me desborda por todas mis costuras y que hace que ésta misma noche, soñara con ella, con la vaca frisona. Y con ese ambiente tan menorquín o sea, de alegría a espuertas y desbordante por todos los rincones. Y todo transcurre según los cauces, todo es políticamente correcto y todo está en su orden predeterminado y hasta dentro de mi sueño, lo está.
Y todos los asistentes, con cara de entendidos y como si supieran algo de vacas, pues yo también sé y por eso digo que la vaca da leche y que de la leche salen productos derivados, como la mantequilla y el queso (véis, como sé algo). Y con eso creo que ya podría formar parte del jurado. Aunque a mí se me van los ojos hacia esas dos prominencias córneas que parecen que me señalan y que se llaman, cuernos. Pero esos son bueyes. Pero para acabar el debate sobre los cuernos, quizá y solo quizá, tenga algún trauma con los putos cuernos. Antiguamente los tuve, pero fue hace tanto tiempo, que no sé con quién los tuve.

UNA VERDAD COMO UN TEMPLO

Hoy me llamó una amiga o no sé si mejor decir, que me llamó la que fue una amiga muy querida (demasiado querida). Los amigos no florecen como las flores en Primavera, los amigos son un puñado y de ahí, tirando para abajo quizá acertaríamos mejor. Claro y ya sé que depende donde pongas el listón, si lo pones bajo, tendrás un montón de pseudo amigos y al revés, también pasaría pero lógicamente, sería al contrario. Pero bueno por pura lógica cartesiana, el listón suele estar alto y exiges una serie de requisitos: el primero y fundamental, es que tú quieras a esa persona, el resto de requisitos son variables de esa primera premisa. A uno le puedes exigir que te escuche y tú a él, a otro que se divierta contigo y tú con él y al resto a cada uno le pedirás algo en concreto y lógicamente habría algunos, a los que les pedirías todo.
Pero volviendo al tema que toca. Fue amiga mía y lo fue bastante o por lo menos así yo lo sentía y ella, estoy más que seguro, que también. Pero, pero, pero..., pero las cosas cambian y el tiempo pasa y el chocolate se va haciendo más espeso... y a veces no sabes porque cambian, pero tonto del todo no eres e intuyes algunas de esas cosas. Intuyes que esa persona tiene una nueva relación de pareja y entonces cambia y se empieza a hacer más distante. ¿Y porqué?, pues el porqué no lo sé, pero sé el motivo. Hay relaciones esponjosas que absorben todo el agua de la piscina y funden sus dos ombligos en uno solo y se hacen univitelinos y la hacerse univitelinos, no quieren saber nada más del resto del mundo. Y esa persona ya no es lo que era, ahora, es la otra persona que está con ella más lo que queda de ella.
Después pasa que todo se distancia y solo te ves o te hablas o te escuchas de cuando en vez. Pero debe haber algo de mala conciencia, pues cuando hablo con ella, es como si nos viéramos todos los días y para si parecer que seguimos tan cercanos como antes. O sea, se exageran los aspavientos verbales y los gestos y los besos que en su día nos dimos con toda la pasión del universo y hasta se exageran los vacíos que hemos tenido a lo largo de nuestras vidas. No te veo, ni te llamo, ni te reclamo, pero ¡cuanto te echo de menos... amigo mío!. Exageración plausible y clara, pues es sencillo de resolver, si tanto me echas de menos pues llámame y así quedamos y hablamos de todo un poco. Después y a modo de despedida, vienen las promesas incumplidas, tenemos que quedar un día y además tenemos que hablar de muchas cosas. y bla, bla, blá y bla, bla, blá.
Pero vuelven a pasar meses y meses y todo es silencio en ese puto contubernio. Las historias se acaban por muchos motivos, pero por desgracia éste que acabo de exponer, es demasiado frecuente. Para mí, esto no es nuevo, pues ya lo he visto repetidas veces. Y lo único que se puede hacer es que el río siga su cauce y a lo mejor en un remanso de su curso, se suelta un poco del otro ombligo que la retiene con tanta fuerza y puede que se vuelva a acordar que yo sigo existiendo. Pero es verdad que si una relación se basa en el ombliguismo, es casi imposible que se puedan mantener otras paralelas y entonces, lo que suele pasar es que la relación de amistad es la que se va a la mierda. ¡Punto y pelota!. Y porque es una verdad como un templo.

Y dicen que el pescado es caro! (J.J.Millás)

No sabemos nada, no tenemos ni idea de nada ni de nadie, excepto de nuestro gato o nuestro perro y de sus respectivas cartillas de vacunación. Encendemos la luz de nuestro dormitorio, situado al final del pasillo, y no nos preguntamos cómo los electrones han logrado viajar hasta allí. Abrimos el grifo de la cocina y mana el agua, al parecer de manera espontánea, pues ignoramos desde dónde viene, así como las canalizaciones que fueron precisas para obrar esa maravilla doméstica. Vamos un poco a ciegas por la vida, aceptando que los milagros ocurran sin indagar en la calidad de la trastienda donde se fraguan.
Esas fresas que nos acaban de servir de postre, por ejemplo, ¿cómo llegaron a la mesa de nuestro restaurante? Yo se lo digo: las recogió, sin ir más lejos, la mujer de la foto, de la que ni siquiera hemos logrado averiguar su nombre, en un campo de Huelva. Se trata por tanto de una temporera, de una persona, es decir, que viene de un país del que ni hemos oído hablar para recoger la fruta que nos llevamos a la boca o con la que preparamos un potito para los niños. El viaje resulta agotador, el trabajo dura poco, el salario es escaso y las condiciones en las que vive durante su estancia entre nosotros son ásperas, mucho, muy ásperas, con jornadas agotadoras de las que, llegada la noche, se tomará un respiro echándose en un jergón, a la intemperie o, si es afortunada, bajo un ardiente techo de uralita que compartirá con decenas de braceros que se encuentran en condiciones semejantes. ¿Cómo imaginar que comerse unas fresas le hacía a uno cómplice de esa barbarie?

LAS PIRAÑAS DEL ALMA (2.015)


Pues si señor, ya estamos en Noviembre del 2.015 y parece ser ayer cuando se acabó el Verano y por eso dentro de un día o casi..., estaremos en plenas Navidades comiendo el puto turrón y demás viandas. A medida que uno envejece, el tiempo se estrecha y se encoje y los años se convierten en meses y los meses en días y así, sucesivamente y al final de todo, se juntan todos en un puto pañuelo lleno de mocos todos secos y pegados y hasta hay alguno, jugoso y fresquito. La vida en el fondo, es un pañuelo lleno de mocos y en el que de cada vez te va quedando menos espacio para sonarte. A partir de ese momento donde la vejez te empieza a doblegar, ya no vas a saber y por nunca jamás, que es el aburrimiento tedioso y el esperar a que pase el tiempo (esto lo digo, porque a mi me ha pasado y me está pasando). Es decir, todo y absolutamente todo va a ir a la velocidad del vértigo.

Claro que algunos tienen el don de parar el reloj del tiempo y conseguir y por su cara bonita, que le regalen o le concedan más cantidad de tiempo muerto. Sí, algunos tenemos ese DON e incluso lo tenemos multiplicado por dos o por tres, pues poseemos la capacidad de volver a nuestros viejos tiempos y sin acritudes y sin grandes resentimientos, pues simplemente seguir viviendo. Lo que quiero decir, es que podemos volver al pasado y volver a él, eliminando toda la mierda de aquellos tiempos: liquidar los marrones, los malos rollos, tus horribles o peores actuaciones (que fueron bastantes) y eso todo, lo puedes hacer dentro de tu mente o sino a veces, lo puedes resolver haciendo llamadas telefónicas o escribiendo cartas y mensajes.
La cosa consiste en volver al pasado, pero sin hundirse dentro de aquél espacio temporal de aquellos tiempos, o sea solucionar los deberes pendientes y una vez hecho esto, liberar y como si estuvieras realizando un exorcismo alucinante. Hay que liberar de tu conciencia de toda la mierda de aquél mal rollo del pasado. No siempre tienes el resultado garantizado, pero el que no arriesga no soluciona nada y además en ésta vida, nunca hay plena garantía de nada ni tampoco, la hay de todo. Es que no sé como decirlo, pero creo que lo expresa perfectamente una frase: "pones la pelota en el otro tejado y el tuyo queda limpio de pecado".

Si le pides perdón a alguien a quién le hiciste daño hace tiempo (sin determinar) y lo haces sinceramente y por escrito, a partir de ahí, el problema va a ser de él o de ella y porque le has dejado el perdón en sus manos y haga lo que haga y diga lo que diga, ya es su responsabilidad y ya no es la tuya. Liberar tus demonios es algo muy reconfortante y si el tío o tía no te contesta, pues señores y señoras, que le vayan dando por todos y por cada uno de sus orificios corporales. Ha pasado casi una vida y aún así, tú has tenido los bemoles de escribirle pidiéndole mil perdones y en cambio a él o a ella, les siguen dando carnaza a las pirañas de su alma.

Mario Benedetti


«No sé si soy una persona triste con vocación de alegre, o viceversa, o al revés. Lo que sí sé es que siempre hay algo de tristeza en mis momentos más felices, al igual que siempre hay un poco de alegría en mis peores días.»

NUNCA JAMÁS HABRÁ UNA DISTANCIA SUFICIENTE....

 

Dicen la soledad es buena compañera

y que es un lujo del que hay que saber disfrutar

pero a veces, no lo es tanto

y sobre todo cuando tienes una idea que vuela en círculos

 dentro de tu cabeza

una idea o un pensamiento que a base de volar en círculos

poco a poco se irá convirtiendo en una idea obsesiva

y entonces y de repente

esa idea o pensamiento deja de volar

y se posa en cualquier rincón del mundo

y desde allí, insistirá en llamar tu atención,

pero ya no es un pájaro libre el que te está llamando

y es algo más quieto y más agarrado a algo

o más envuelto sobre si mismo

y hasta hay veces en que pienso 

¿no será un trozo de mi corazón?

y por eso siento su latir

a miles de kilómetros

y entonces me reafirmo en la idea

de que nunca jamás habrá una distancia suficiente

para que yo deje de oír sus latidos.

HAY OTROS QUE...

Yo no sé si todos lo perciben así, así como yo lo percibí por primera vez hace unos años y desde esa época, no hago más que confirmarlo. Y...