Creo que era en el año 2.021, cuando estaba a poco de empezar mis vacaciones con una triste duración de una semana o sea 7 días de mierda. Y para empezar 7 días de mierda no te dan ni para poder saborear tu primer mordisco, pero bueno era lo que había en aquél determinado momento y en principio tampoco había que despreciarlo. Me acuerdo que esas vacaciones me las había planteado a la manera antigua o sea, parando donde me diera la real gana y sin haber gestionado previamente ningún sitio para poder dormir. Y eso realizado en pleno mes de Agosto y eso podía servir como una perfecta medición del grado de mi alucinación. ¿En que mundo vivía yo?.
Pensaba que por mi cara bonita y en pleno mes de Agosto, que iba a llegar a un hotel o a un hostal e iban a tener habitaciones a mi disposición y por eso de ese viaje recuerdo especialmente mi peregrinaje por los hoteles de cada zona y que me hizo perder unas cuantas horas al día. Aparte que por ser Agosto el precio estaba subido de tono. Y la pregunta es entre otras cosas ¿En que mundo estaba viviendo?. Yo de aquellas pensaba mucho (tal vez más que ahora), pero la planificación de aquél viaje fue un auténtico fracaso que pagué muy caro en tiempo y en pasta. Y la famosa semana de vacaciones se hizo mucho más corta. En primera instancia me había dirigido hacia el norte de España y como en mis lejanos tiempos de cuando era joven, el Norte se masificaba poco por el turismo de masas, pues pensé que ahora habría más turismo, pero nunca llegué a pensar que lo tenían todo y absolutamente todo, invadido hasta la punta de la bandera. Que flipada y que cacho agobio y porque hasta los lugares más alejados, más escondidos y más recónditos, esos lugares que en mis tiempos de joven, nadie conocía, pues que gracias al señor internet y a sus putos acólitos de mierda y por su asquerosa información, eran más conocidos que la torre Eiffel. Y no sabéis como me dolió que mi querido Norte estuviera invadido por semejantes hordas de guiris.
Aunque también pude comprobar que lo único que funcionaba ante semejante invasión de guiris, es el poder que tiene la lluvia y porque los guiris en Agosto no vienen a mojarse y solo quieren sol y enrojecerse al sol y después quemarse por todos sus posibles ángulos. Por eso nada más atravesar la frontera gallega se cumplía esa norma. Había predicción de lluvias en Galicia y nada más entrar en mi tierra gallega se cumplió la predicción sin ninguna excepción. Y gracias a dios o a quién sea, los 3 días que estuve por Galicia, nunca dejó de llover. Hice mi base en el precioso pueblo de Betanzos y la verdad es que fuí un par de días a miña Costa da Morte y el tercer día emprendí el camino de vuelta hacia mi isla de Menorca. Y ahora os voy a decir la verdadera verdad, fue un viaje de mierda, pero como tenía tantas ganas de viajar solo, al final lo acabé reconvintiendo en un viaje muy especial. A veces no todo depende la belleza que tengas delante de tí, sino que también influye y más de lo que uno piensa, de como la intrepretes tú o sea, de como tú te sientas.

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