Leopoldo María Panero
Concha García: Yo te quise
Cuota de alquiler No hay por qué reencontrarse. Yo te quise. Estoy en un jardín. Hay tres magnolios y césped. Es un diminuto paisaje que emula la naturaleza. Vivo en una casa pareada el balcón da a la calle, el dormitorio a una laguna de sueños que ya tuve. Cuando me reclino para hacer la cama de la sábana brotan nidos de aconteceres que recuerdo. En la cocina, las tazas brillan cuando el sol se va a ocultar y el olor de los magnolios impregna los cubiertos. Yo te quise. Desordeno los papeles que me desnudan, porque no tengo nada para cubrir la cuota de alquiler. Yo te quise. |
Luis García Montero -
( ... ) Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi,
POEMA 20 ( Pablo Neruda)
POEMA 20
Octavio Paz
"Y el hombre aprieta el paso
¡Las ganas lo son todo!
Soy ese
al que le sobran palabras
pero le faltan verbos...
Soy ese don nadie
que a veces ladra como un perro de la calle
y que en otras se enfurece
como un volcán enfebrecido...
En fin
soy poca cosa
pero la poca cosa que soy
se la debo
a mis ganas por comerme el mundo.
¡Las ganas lo son todo!.
MEMORIA
Olvidemos con generosidad...
Olvidemos con generosidad
a los que por una razón u otra
nos dejaron de amar.
Dejémosles en el sitio más apartado y oscuro de nuestra memoria
justo al lado del olvido de caducas hojas
y lo más cerca de la ventana abierta
así puede que algún día
en que sople viento del norte
espero que se lleve,
con sus dedos de aire y fuego,
ese pedazo de amor absurdo
que a veces te comprime como un tumor en expansión.
¿Por qué las hojas de los árboles cambian de color en otoño?
¿Por qué las hojas de los árboles cambian de color en otoño?

Así funciona la estrategia de supervivencia de los árboles que provoca los tonos ocres, rojizos y amarillos del otoño.
Año con año, el largo camino de la Tierra orbitando al Sol se hace patente en la naturaleza: después de la explosión de vida y color que trae consigo la primavera y alcanza su máximo durante el verano, el paisaje comienza a cambiar conforme la temperatura desciende.
Entonces ocurre una de las transformaciones más dramáticas en el medio natural: el follaje abandona sus distintas tonalidades de verde, para dar paso a tonalidades que van del ocre al amarillo, pero…
¿Por qué las hojas cambian de color en otoño?

A diferencia de los árboles perennes que mantienen hojas vivas a lo largo del año, los árboles y arbustos caducifolios pierden su follaje con la llegada de los meses más fríos (otoño e invierno), recuperándolo en la primavera.
Al no poseer resinas y otras sustancias que utilizan los árboles perennes para protegerse de la bajas temperaturas, las especies de hoja caduca ponen en marcha un mecanismo de supervivencia con el fin de conservar su energía y mantenerse en un estado de actividad mínima hasta la primavera:
Ante la imposibilidad de seguir realizando la fotosíntesis, las venas que distribuyen los nutrientes del árbol hacia las hojas se cierran y en su lugar, entre el tallo y la rama comienza a crecer una capa de células que separa lentamente a las hojas y su peciolo de las ramas, en un proceso llamado abscisión.
De esta forma, el árbol comienza a deshacerse de las hojas que durante las estaciones cálidas realizaron la fotosíntesis, asegurando sus reservas de agua y energía para los meses más crudos.
Al mismo tiempo, la producción de clorofila (sustancia clave que le da el color verde a las hojas y permite absorber la luz solar) se detiene drásticamente y por lo tanto, la característica tonalidad verde se esfuma, dando paso a otros pigmentos que siempre estuvieron presentes, pero enmascarados por la dominancia de clorofila.
Los pigmentos del otoño y su intensidad

Los dos grandes protagonistas de esta explosión de colores ocre, rojizos y amarillos son los pigmentos carotenoides y la antocianina: mientras el primero otorga a las hojas tonalidades amarillas y naranjas, el segundo produce rojos intensos.
La sensibilidad de las hojas caducifolias a los cambios de temperatura y la ausencia de clorofila son las responsables de la gama de colores que obtiene el follaje durante el otoño.
La intensidad de los colores del follaje otoñal depende tanto de la especie, como de la temperatura: mientras los días cálidos con noches frías propician una explosión de colores más intensos, las heladas tempranas acortan el tiempo en que el follaje posee tonalidades más vibrantes.
Por ejemplo, las bajas temperaturas (sin heladas) favorecen la producción de antocianina en el maple, de modo que los mejores días de otoño para encontrar un rojo intenso son los despejados después de una noche fría.
EMÉRITOS (Almudena Grandes)
Dylan Thomas
"Guardo una bestia, un ángel y un loco dentro de mí; mi búsqueda es saber cómo obran y mi problema es juzgarlos y vencerlos, derribar...
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...
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Usted y yo padecemos ciertas “curiosas anomalías”: Nos jugamos el tipo por las palabras. Confesamos la sed y el hambre, el azul y los...









