A VECES UNO...


 A veces uno se desvanece y desaparece entre la bruma

y lo hace sin despedirse de nadie

simplemente ha estado

y ahora, se ha ido.

Otras veces uno se hace gigante

y se siente amable y poderoso

convencido de lo que dice y hace

y no tiembla, ni duda y ni siquiera llora

y los demás, 

te escuchan convencidos de que están ante un líder

sabes de todo

tienes la solución para las peores situaciones

conoces los entresijos y las personas que mueven los hilos del

poder

diriges, mandas

y por supuesto, ordenas

y porque al fin y al cabo

los demás son parte de tu rebaño.

Algunas otras veces

uno se hace transparente e invisible

y nadie te mira, ni nadie te escucha

ni nadie quiere saber de lo que le hablas

pasas entre le gente

y te hacen un traje lleno de desprecios.

Y ¡pobre tío! y éste ¿qué hace aquí?

tendría que estar con los suyos

Y ahí y en ese justo momento 

te han convertido

en un don nadie 

o en un objeto inanimado

no eres, no estás

y además, has dejado de ser atractivo

(si es que lo fuíste algún día)

y a precio de mercado

tu valor es cero.

Otras veces te vistes de persona normal

y hablas y escuchas

pero lo haces moderadamente

y tampoco te mojas demasiado con tus opiniones

y politícamente no serás de izquierdas ni de derechas

y  te declararás de centro

y formarás parte de esa masa amorfa

que se considera neutral

y que a la hora de votar

su derecha es la que manda.















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NADIE APRENDE A VOLAR (José María Zonta).

Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.