¿MI NIVEL DE ROMANTICISMO?

 Creo que todo esto que ha pasado

por ejemplo, hablo del eclipse de sol

pues eso que ha pasado, 

ha durado minuto y medio

y en donde se hizo por completo la noche

y poco a poco ha vuelto la luz.

Y yo y no es por quitarle historia al tema

no he visto ni he sentido nada más

y debo quedarme con el simple placer

de haber visto un eclipse solar

pero lo que quiero decir

es que yo no me fuí con alguien que fuera especial para mí.

Primero porque al final

decidí quedarme en casa

y ver al eclipse en todas sus fases por la televisión.

Y yo ante esto me pregunto

¿adonde se me fue todo mi romanticismo?

y porque años atrás estaría en el mejor sitio del mundo

para ver éste eclipse

y aún más años atrás, estaría acampando en ese mismo lugar

y más en una noche tan espectacular como ésta

y porque hoy por la noche hay la lluvia de estrellas de agosto

o las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo

y habiendo todo esto en el espacio sideral

igualmente he decidido quedarme en casa.

Pues es fácil concluir

que todo mi romanticismo se ha ido a la misma mierda.

Hombre, para acampar si que no estoy

son 70 años que pesan mucho

y está claro que mi cuerpo no está para esos trotes

aparte que hay otra cosa que me molesta mucho

y es ir a cagar donde cagan todos los demás

y sin saber quienes son esos todos

y si mantienen un cierto nivel sanitario

y como no lo sé y como tampoco lo voy a saber

prefiero hacerlo tranquilamente en mi casa.

Y así no me mosqueo con nadie.

Y ya éste último pensamiento

deja mi nivel de romanticismo a menos cero.

Haruki Murakami

"La nostalgia es la manera en que el alma se aferra a los días que nunca debieron irse".

 

Stella Díaz Varín


 

POR NO HACER RUÍDO

 Por no hacer ruído

se descalzan los días

y al final, se meten en mi cama

y a las 3 de la mañana abro los ojos

y conmigo está la noche.

LETICIA GONZÁLEZ DÍAZ. "Dos moros ensuciando la playa..."

Esta mañana, en vez de salir corriendo desde casa, decidí pedalear hasta San Lorenzo para iniciar —rumbo al Acuario— el entreno desde allí. Estas son las intrascendencias de la vida burguesa: trabajos cero físicos que exigen un desgaste artificial del remanente energético. Ruedas de hámster para adultas que se pasan las horas ante un Mac. Qué lejos quedó aquella versión veinteañera de mí misma, descargando camiones de productos químicos para caer desplomada sobre la cama tras una jornada interminable de trabajo, mejor o peor remunerado.
No obstante, el verdadero contraste me esperaba a pie de arena. Parapetados contra el paseo, acurrucados bajo unas mantas que poco o nada resguardan del frío y húmedo Cantábrico, dormían dos veinteañeros magrebíes. Junto a ellos, como un faro ineludible de precariedad contemporánea, una mochila de Glovo. Dos inmigrantes sin techo, sin familia, sin recursos; repartidores que sostienen el confort ajeno al refugio inmediato de la intemperie. Al mirarlos, la mente me devolvió de golpe la imagen de mi propio hijo, de su misma edad, durmiendo a esa misma hora a salvo de todo en su cama. Su única preocupación para este día, decidir si quedarse a ver el eclipse en Gijón —asumiendo el riesgo de una bruma obstinada en reventarlo— o subir a Peña Ubiña.
Pensé en su futuro encarrilado, en su billete para Brno —República Checa— y en la residencia donde pasará el próximo año cursando tercero de Física. Pensé en su coche, en su dentadura perfecta modelada a golpe de ortodoncia —y de talón, todo sea dicho—. Pensé en la insultante ligereza de tenerlo todo.
Entonces la escena se volvió amarga; se me indigestó la vista al recordar el ruido social que nos atrona y trata de hacernos monstruos insensibles. Cuesta encajar la mezquindad de quienes miran esa misma estampa y solo ven una infracción que denunciar a la policía. Se escudan en el civismo y en la cosmética para esconder su falta de humanidad: que si la playa no es lugar para pernoctar, que si ensucian el paisaje con su presencia, que si van en patinete sin casco —como si la seguridad de estos chavales les importara un cojón—, que si carecen de papeles. Una burocracia moral que camufla la aversión al pobre mientras se espera, cómodamente desde el sofá, a que uno de esos «moros» o «panchitos» saque nuestra cena de una de esas ortopédicas mochilas para servírnosla, todavía caliente, en casa.
La única verdad en la materia es que la meritocracia es un mito y la geografía, un par de coordenadas al azar, una puta lotería. Yo tuve la inmensa fortuna de ser parida en Canarias, un rincón privilegiado de Europa donde, con todas sus fisuras, la educación y la sanidad no dependen del apellido. De haber nacido a apenas 100 kilómetros al este, seguramente hubiera sido, yo misma en su día y mi hijo hoy, uno de esos dos cuerpos exhaustos tirados en Poniente. Trabajando de sol a sol y todavía con los bolsillos y el estómago vacíos, durmiendo al raso al lado de una mochila de reparto. Con la ilusión propia de la edad todavía intacta; ignorando que, más pronto que tarde, sabrán que incluso en el acceso a determinados sueños hay clases sociales, colores de piel y acentos.
Qué tristeza tan grande pensar, ya no en ellos, aún jóvenes, sanos, fuertes, sino en sus madres pobres, en sus pobres madres…

FORMAS DE VER EL ECLIPSE

 

Cada vez que hubo un eclipse de sol o de luna o un fenómeno sideral poco frecuente, siempre se acompañó dicho fenómeno raro y extraño por cantidad de literatura apocalíptica y la más frecuente es que se acompañara dicho fenómeno como si empezara el fin del mundo. Señores el fin del mundo se acerca y éste eclipse de sol es sólo el prmer aviso. Después vendrán tempestades nunca registradas, habrá inmensos tsunamis y maremotos y el mundo que conocemos todos sería engullido por una inmensa boca gigante. A lo mejor por otros sitios en los cuales yo no visito, pues han salido millones de mensajes apocalípticos, pero yo os puedo jurar que en todo lo que circula a mi alrededor, no he leído ni oído muchas predicciones catastróficas que avisen que con el eclipse de sol se acerca el fin del mundo. Está todo como demasiado calmadito y hasta puedo decir, que éste eclipse de sol es de los más aburridos. Todo tiene su hora, su lugar y sitio y si se va a ver entero o solo parcialmente y hasta nos dicen cuales son los mejores puntos de observación y hasta han vendido millones de gafas para que podamos disfrutar del eclipse. Sólo les ha faltado montar chiringuitos con barra de bar en los puntos previamente designados como lugares de observación. Llamarle al chiringuito "eclipse de sol" y venga a vender botellas de cava bien frías y para hacer brindis al eclipse de sol. Claro que después ¿como vas a retener a toda la peña que se desplazó para ver el eclipse?... pues como siempre se ha hecho, con buena música y mejor bebida y a eso de las 3 o 4 de la mañana, hacer unos ricos y sabrosos bocatas. Pero claro hacer todo esto a un precio asequible, es el mayor de los problemas. Todo el mundo quiere hacer su agosto y mejor si se lo puede hacer en un sólo día del mes de agosto.

Como diría el otro, que ahora ya están todos los billetes vendidos, yo voy a ser de los que se quedan en su santa casa. Estoy hasta los huevos de que te metan el puto eclipse hasta en la sopa. Si total, te lo van a televisar y desde los mejores sitios y lugares y harán el típico recuento hacia atrás y desde 10 hasta el 0 y tal y como hacen cuando un cohete de la Nasa va a salir al espacio. Total de lo que yo más me quejo es que ante semejante pedazo de evento le han arrancado todo el misterio y toda la magia que ese acto lleva dentro y quitado eso, ¿que importa verlo al borde de un acantilado rodeado de miles de personas con sus respectivas gafas que verlo tranquilamente sentado en el sofá de tu casa y si te apetece hasta le haces un brindis al eclipse de sol?. Descorchas tranquilamente tu botella y ya está y así haces un brindis en condiciones y no rodeado de miles de extraterrestres que llevan esas gafas horribles y horteras que serán para proteger su vista, pero que a tí no te protegen la tuya cuando los tienes que ver con esas putas gafas y que a su vez, emiten alaridos a cada movimiento que se produce en el eclipse y como si estuvieras viendo un partido de fútbol desde las gradas. Mi elección es clara, pero es clara pero no es obligatoria. Hay un escritor español que se hizo muy famoso últimamente, pero porque es muy bueno como escritor, que decía que él iba a ver el eclipse de espaldas al sol y porque prefería ver la reacción humana al eclipse y observar la euforia inicial que dicho fenómenos produce, al estupor que vendría a continuación y como por unos segundos, el mundo se quedaría parado y quieto. Por tanto hay muchas formas de ver el eclipse y no hay ninguna mejor que la otra y porque al fin y al cabo, todas son igual de válidas y cada una de ellas va a aportar sus propios datos.

Àlex López sobre el Doctor Segarra

Si este hombre debe ser el faro del conocimiento, la esperanza y la espiritualidad, la decadencia de Occidente es imparable.
La caradura y la soberbia humana es algo que se distribuye de una forma extraordinariamente homogénea. Y el Doctor Segarra es una demostración excelente de ello.
Ser un Doctor cirujano jubilado de prestigio no te exime de acabar convertido en un predicador vendehumos, eso sí, a cambio de pasar por caja a precio de Rock Star en sus convenciones.
Desde luego lo que vende es un producto ganador: hay vida más allá de la muerte y te lo digo yo que he visto palmar más gente que Rambo en Vietnam.
¿Que cómo lo demuestro?
Pues como se demuestra todo hoy en día, utilizando terminología de la física de partículas y la mecánica cuántica (como el entrelazamiento cuántico o citas tergiversadas de físicos como Michio Kaku) para intentar demostrar científicamente la existencia de la vida después de la muerte o de Dios.
Que yo soy Cirujano pero que si me tengo que hacer pasar por físico de partículas cuñado, todo por la pasta oiga.
Da igual si científicos y divulgadores, como el doctor en física de partículas Javier Santaolalla, hayan criticado duramente sus teorías porque las leyes cuánticas que rigen el mundo subatómico no son aplicables a la conciencia humana ni a la escala macroscópica de nuestro cerebro.
Eso es lo de menos. A ninguna religión le exigieron prueba científica alguna y los clientes deseosos de que alguien les diga que serán eternos son legión, no nos vamos a poner ahora exquisitos con las demostraciones.
Es más viejo que ir a pie el creer que una vida profesional exitosa (en este caso como jefe de cirugía en un hospital) te otorga un “argumento de autoridad” ante un público deseoso en comprar la vida eterna.
La comunidad científica critica que sus conclusiones no se basan en el método científico. Es algo así de básico. Los críticos señalan lo que para la mayoría es obvio, que sus afirmaciones sobre una “conciencia no local” eterna entran directamente en el terreno de las creencias espirituales o metafísicas.
Intentar vender estas ideas místicas bajo el sello de la ciencia rigurosa es considerado por biólogos y físicos como una forma de pseudociencia, o una tomadura de pelo como yo digo de forma llana.
Las Experiencias Cercanas a la Muerte (ver túneles, luces o sentir paz) están ampliamente documentadas por la neurociencia. No hay nada místico en ellas.
La ciencia médica las atribuye a fallos neuroquímicos, falta de oxígeno (anoxia) o la liberación masiva de endorfinas en un cerebro que está sufriendo un estrés extremo o una isquemia cerebral.
Pero claro Segarra, si hiciéramos caso a las causas naturales demostradas, el chiringuito no es tan rentable y tus salas de conferencias estarían más vacías que tus principios.
Mi abuela era una firme creyente de mil supercherías, y me enseñó algunas. Recuerdo jugar de pequeño con ella a leer cartas del Tarot, tradición y conocimiento traspasado entre generaciones en mi familia.
Pero confundir un divertimento, algo recreativo y en lo que no estoy en contra, con ciencia, es algo que no debemos permitir, te apellides Segarra o López.

 

Ursula K. Le Guin

"Adoro las piedras. Soy de ese tipo de personas que va recogiendo piedras y cuando llega a casa tiene la chaqueta mucho más pesada. Luego, saco las piedras del bolsillo y son tan bellas, tan hermosas. Tengo una regla y es que cuando no recuerdo de dónde son, las tengo que poner en el jardín. Nuestro jardín será muy interesante para los geólogos del futuro. Hay algo en las piedras… son una entidad pequeña que tienes entre las manos, pesan, existen, tienen color, tienen dignidad, y vivirán mucho más que tú. Es increíble, tener una cosa entre las manos que no sabes cuántos años tiene, algo que es una entidad".


ROY GALÁN


 A pesar de que lo olvidemos a menudo la vida es limitada. Dura lo que dura. A veces unos segundos y a veces cien años. Nadie es para siempre. Y sin embargo, mientras dura, la vida, cada momento de ella, tal y como escribirá Virginia Woolf “fue suficiente, de hecho, demasiado”. Siendo así resulta extraño que en nombre del amor fiscalicemos y controlemos las efímeras vidas de aquellos a quien amamos, que nos convirtamos, como canta Manolo García, en su cárcel. ¿Quién querría ser la cárcel de alguien a quien ama? Pues al parecer, mucha gente. Gente que usa el reproche para castigar al otro, para hacerle sentir mal, culpable, para que deje de hacer eso que no quiero que haga, aunque muchas veces “eso” no tenga nada que ver conmigo. Respetar de verdad al otro pasa por entender que no todo lo que el otro hace me incumbe, que no me tiene que dar explicaciones, ni que yo tengo el derecho a pedírselas, que puede seguir siendo un individuo a pesar de mi amor. En lugar de aceptar al otro como es (y si no nos gusta como es porque no es la persona adecuada para nosotros, dejarlo) nos empeñamos, en un ejercicio de soberbia, en que el otro cambie por el amor que nos tiene. Si conseguimos que haga lo que queremos, entonces es que nos quiere mucho, ¿no? Aquí da igual lo que esa persona quiera, pero es que la vida de ese otro, a quien dices amar, importa tanto como la tuya. Importa lo que siente, importa lo que desea, importa quién es. A pesar de que lo olvidemos a menudo la existencia de los demás no nos pertenece. Por mucho que manipulemos, chantajeemos, por mucho que nos victimicemos y que amenacemos, por mucho que nos duela, el otro es suyo. No recordarlo nos convierte en una prisión para la libertad ajena. No quiero ser tu cárcel, eso nunca, camarero en chiringuito de verano en playa pija, eso prefiero ser antes que tu carcelero, sigue cantando Manolo García. ¿Quiénes somos nosotros para prohibir nada a nadie? Lo peor que puede decirte alguien al que dices haber amado es que tu amor hizo que no pudiera ser él mismo. En el amor no hay llaves porque no hay puertas, cada cual que vaya y que venga, cuando quiera, porque no quiero ser tu cárcel, eso nunca.

Ana Blandiana


 

LA SECTA DE LOS QUE ODIAMOS EL VERANO

El viento paró y todo ha tomado un tinte de tormenta atormentada con insondables negruras siempre amenazantes y que pueden durar todo el puto Verano que nos queda por sufrir. El tema es...es joder y su deporte es joder y su entretenimiento es joder y hasta que te suden los huevos en plan catarata. Y mira que hago lo posible por olvidarme del tema, pero en cuanto el sudor me empieza a caer a gotas, cada gota es un recordatorio de que me tengo que cagar en el tiempo que hace en cada puto verano de mi vida. Verano asesino de mierda. El otro día leí un artículo en una revista que versaba sobre las personas que odian el Verano. Yo soy una de ellas y me añado a su secta llena de odio, rabia y venganza. Decía que había currantes que estaban hasta las narices de tener que currar a destajo en pleno verano. Mayoritario era el sector de hostelería que tenía que servir al puto turismo que a su vez, viene a pasar calor, entre otras cosas. Y claro, con más razón si eran cocineros metidos en el agujero oscuro y lúgubre de su cocina sin ventilar y sin airear y toda pegajosa de grasa asquerosa.

Yo veo casi todos los días a un vecino a primera hora de la mañana hiendo a currar de cocinero, que de mañana aún tiene un pase, pero cuando lo veo a las 4 o 5 de la tarde volviendo del curre y con el calor que hace a esa hora, me entran unas ganas de llorar alucinantes. Yo le digo... ¡ánimo! (por mis adentros) y como si esa palabra de ánimo para algo sirviera. Pero se lo tengo que decir igualmente. Me parece lo más humano y porque no puedo decirle: ¡no vayas a currar!. Poder... puedo, pero creo que no es el caso, ni la frase apropiada para uno que sabe que tiene que ir a currar por cojones si quiere comer el próximo mes (como todos los que curramos). Pero no todos curramos dentro de un puto horno. Después salía un tío de Málaga que hacía Sardinas al espeto y claro, eso en Verano significa currar a más de 50 grados de temperatura. Y aclaraba que para él, el verano empezaba en Noviembre y que duraba hasta poco antes de la Semana Santa, después ya empezaba la temporada de sudar. Claro que el chiringuito para el que curraba, era de su hijo y entre ellos, supongo que se entenderían y cuando así es, el agobiante calor nunca parece ser para tanto.

Por último salía una catalana que vivía al lado de la Sagrada Familia en Barcelona y que en resumen decía: "Esto ya no es un barrio, es un parque temático. Si no te apartas de la acera, te arrollan los turistas", Vivir frente a la Sagrada Familia ha dejado de ser un lujo para convertirse en una amenaza. "No puedo disfrutar de mi terraza en los mejores meses del año. Los gritos de los guías me lo impiden".
Pobrecita la tiparraca...
Pero ese es el turismo de masas que convierte a una ciudad en una puta cloaca.
Los gritos de los guías me lo impiden...decía la pava...
Ella que vivía en el centro centro de la ciudad y pensando que su piso con vistas a la Sagrada Familia era una gran inversión...pues pasa que ella puso su granito de arena para que acudieran en masa los guiris (seguro que sí) y no se estaba dando cuenta que los guiris masificados son una lacra social que acabará destruyéndolo todo. Se comerá ciudades enteras, los más hermosos paisajes, las más bonitas y exquisitas Islas (como la mía) y los casi únicos beneficiados serán los que dan de comer (y beber) a la marabunta de guiris todo carne con ojos, los mismos propietarios que tienen aparte de sus trabajadores a más de 50 grados a la sombra y explotados a conciencia de 12 a 14 horas al día y pagándole 6 horas. Y faltan los especuladores inmobiliarios, que se compran 15 pisos en la zona
y los ponen a precio de oro o sacan tajada alquilándolos como pisos turísticos...
Esto es el puto turismo y sus consecuencias
y el resto, son coñas marineras.

F.G. LORCA

 

El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.

¿SERÉ YO TAN DIFERENTE?


Hoy volviendo hacia mi casa y después de una comida aún no del todo digerida y más que sudada, pero ante todo lo que hubo que poner buena cara y mantener el tipo aunque fuera tambaleándose un poquito y porque se lo merece uno de mis hijos (era el cumpleaños de mi hijo pequeño). Pues eso, estaba llegando a mi casa y no sé porqué levanté la vista del suelo o de lo que tenía delante de mis narices y me fijé que en un balcón de una casa cualquiera, había una pizarra pequeña que llevaba escrito lo siguiente: "Yo amo el verano". Y cuando lo estaba leyendo me afloraron más cataratas de sudores. El termómetro del coche, marcaba 40º y había que sumar un grado de humedad del 80% y que ese grado de humedad está en contra de toda tipo de vida humana y natural.
Y yo pensando ¿cómo esa persona puede amar el verano?...por lo menos el verano de éstas tierras húmedas. A lo mejor no es persona y tiene una parte humana y otra parte de sirena y en definitiva se pasa el día metida en agua de mar. Pero todo hay que decirlo, el agua de mar aquí en el mediterráneo y en concreto en las Islas Baleares está a más de 30º y entonces de la sopa que hay afuera nos metemos en la sopa que hay dentro del mar y ¿como coño puede refrescarse uno si las temperaturas en el medio ambiente y la que tiene el mar son más o menos similares?. Y puede que esa persona sea de otra galaxia o puede que simplemente esa persona sea así de simple y está encantada de que le suden hasta los golondrinos que le cuelgan de los sobacos. No sé porqué, pero parto de que es mujer y quizá sea por el tipo de letra, más redondeada y más sosegada y mucha más delicada. Los hombres somos más agresivos en todo y por eso escribimos pensando que tenemos mejor letra que el otro, que su tipo de letra es una mierda pinchada a un palo y que en cambio, la tuya, es cuasi pluscuámperfecta y por eso nos venimos arriba mucho más fácilmente y ese ansia de querer ser más que el otro, te hace querer marcar tu terreno más agresivamente.
El balcón mencionado era como para no perdérselo. La consabida pizarra con su frasecita famosa, unas cuantas flores resecas demasiado tiesas y abandonadas y unas cuantas cerámicas (3 o 4) que simbolizaban a diversos bichos que son frecuentes por éstas tierras (una lagartija, un caballo y puede que una vaca o algo parecido). O sea, el balcón ideal en el que yo estuve pensando durante toda mi vida.
¿Seré yo tan diferente a todo? o ¿serán los demás los que no se parecen a mí?.
Y hasta puede que mi visión de la vida sea demasiado apocalíptica y muy poco empática.

VERANO VERDE

Así me gustaría que fuera el verano. Verde, fresquito, adormecido entre tanto verde y sobre todo, ensombrecido.
Yo quisiera vivir entre helechos verdes y dentro de ese suelo oscuro y negro que se puede observar entre las hileras caóticas de los helechos. Negra sombra, se dice en mi tierra...negra sombra que me asombras, repito para mis adentros y es más, tengo que reconocer que adoro las sombras y las idolatro.
Cada cual tiene sus propias debilidades y la mía tiene forma de hoja de helecho, carne de tallo húmedo y raíces demasiado profundas como para ser descritas a simple vista, pero seguro que hay veces, que salen por el otro lado del globo terráqueo y en busca de lo tierno y fresco.

FISURA ESPACIAL


 

TODO ARDE


 Todo arde y arde más alrededor del Mediterráneo. Arde Grecia, arde Francia, arde Italia, arde Sicilia, arde Argelia, arden todas mis penas y temores. Y tantos y tantos años avisando de que un día iba a pasar esto que ahora está pasando...que hasta dan ganas de mandar todo a la mierda. Como decía el otro: tenemos lo que nos merecemos.

Y nos merecemos los carros de fuego y las llamas del apocalipsis.

Nosotros solitos nos lo buscamos y nos lo hemos ganado a pulso.
En fin, que nos lo merecemos y si arde el mundo es porque nosotros y de alguna manera le hemos prendido fuego a la mecha que anunciaba que se acercaban las consecuencias del cambio climático.

QUE NADIE NOS OBLIGUE, ES LA ÚNICA CONDICIÓN

 Que nunca nadie nos diga 

que es lo que tenemos que hacer

darnos una idea, puede ser

darnos una orientación general y aproximada, también

está permitido usar la estrella polar

o la misma constelación de satán

y que sea la misma luna que con su dedo de luz

nos indique la dirección por donde podemos ir

pero que nadie nos obligue a ir en esa dirección.

Que nadie nos obligue, esa es la única condición.

En fin

que somos libres si lo queremos ser

que somos viajeros del tiempo

buscando un rincón donde nadie nos pueda ver

queremos vivir sin la opresión del espacio tiempo

sin espacios que nos separen o que nos acerquen o que nos

 traspasen

y sin relojes que nos esclavicen de su segundero

preferimos vivir al aire libre

y con alas para poder volar

que vivir en las profundidades del mar.

Pablo Neruda


 "Todos los días juegas con la luz del universo.”


MARIO BENEDETTI


 

Susan Sontag


 "Es una derrota honrosa. Lo arriesgué todo —di todo lo que tenía— por primera vez. Si fui tan ingenua como para imaginar que la relación "debía" funcionar, por la inmensidad y la certidumbre de mis sentimientos, fue una ingenuidad honrosa y no hay de qué avergonzarse".


Wislawa Szymborska, "Nada dos veces"

 

Nada sucede dos veces

ni va a suceder, por eso

sin experiencia nacemos

sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo

ni siendo malos alumnos

repetiremos un año,

un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,

no hay dos noches parecidas,

igual mirada en los ojos,

dos besos que se repitan.

Ayer mientras que tu nombre

en voz alta pronunciaban

sentí como si una rosa

cayera por la ventana.

Ahora que estamos juntos,

vuelvo la cara hacia el muro.

¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?

¿Como una flor o una piedra?

Dime por qué, mala hora,

con miedo inútil te mezclas.

Eres y por eso pasas.

Pasas, por eso eres bella.

Medio abrazados, sonrientes,

buscaremos la cordura,

aun siendo tan diferentes

cual dos gotas de agua pura.


Lina Zerón | Un gran país

"Vivo en un país tan grande que todo queda lejos la educación, la comida, la vivienda. Tan extenso es mi país que la justicia no alcanz...