UNA PROPUESTA..., UN TANTO UTÓPICA


Al principio de la vida, uno abre los ojos y mira y tiene curiosidad por lo que oye, toca y siente. Después la curiosidad baja de grado y es cuando uno se supone que uno está en la etapa adulta o madura y entonces, oye y siente menos, tal y como si un caparazón nos envolviera. Por fin llega la etapa de bajada y todo lo descrito aún baja más de intensidad y también se suma que el factor físico decrece y entonces, se forma un escudo que te separa claramente del resto de la gente, que en éste caso no es protector y porque más bien es aislante del mundo exterior. No protege y aisla.

Bueno, éstas son las llamadas etapas normales de la vida y digo lo de normales, porque por suerte hay algunos, que se pasan éstas etapas, salvo la de la niñez, (que es común para todos), por el forro de sus abrigos y cuando están más limitados físicamente y porque son viejos pellejos, al mismo tiempo, son más niños que los recién nacidos (son niños grandes). Y yo me incluyo en éste club de privilegiados y reivindico la vejez en el cuerpo pero con la mente de un niño. Reivindico la ilusión, revindico el aprendizaje, la risa, el llanto, reivindico el hacer el amor a la sombra de un pino y reivindico los juegos de todo tipo (bueno, los que pueda realizar como viejo pellejo).

O sea, lo que yo quiero, es combinar la madurez que da la experiencia, con la ilusión que nos queda dentro, es la combinación perfecta y aunque tengamos muchos factores en contra, que los tenemos, hay que reivindicarse de ésta manera. Ilusión y experiencia, experiencia e ilusión, dos cosas que no son contradictorias y al revés, que son complementarias y todo depende de nosotros, de si nos creemos lo que yo digo y de si estamos dispuestos a hacerlo. En el fondo, todo es cuestión de ponernos a ello y además ¿que tenemos que perder?. Quizá la tiranía de nuestros nietos y el sentirse como un florero antiguo y arrugado que adorna una esquina de la casa de uno de tus hijos. 

¡¡¡QUÉ QUIMERA!!!

 



Y hoy de nuevo es Sábado. ¡Joder! cuantos Sábados hay al año, pues exactamente hay 48 y que se dicen pronto. No si estoy hecho un hacha en esto de las matemáticas, pero lo intento. Un hacha, un crack y tengo claros síntomas de ser un superdotado o un clarividente o mejor dicho, de haberlo sido. Esto último realmente me lo creí en una época determinada, hará ahora dos años (esto decía en el 2.013 y ahora que estamos en el 2.022, pues sumar años que a mi me da mucha pereza). Todo pasó después de mi estancia en el loquero y pude comprobar que había recuperado la memoria (una memoria bestial) y gran parte de mis pensamientos (más profundos, más brillantes  y mucho más alucinantes) y ante esa avalancha de inmensas sensaciones, yo me llegué a creer que era un "superdotado" ya un tanto tardío, pero un "superdotado" entre comillas.

No sé como explicar esto sin caer en los tópicos. Esos que dicen que para saber una cosa hay que vivirla y sin caer en lo pretencioso. Porque explicar que uno se sentía como un dios en la tierra  y que nada ni nadie podía conmigo, suena cuando menos que a alucine, pero era verdad que así lo sentía. Creo que sólo se lo comenté a dos o tres personas y dado el éxito que tuve, no volví a comentarlo jamás de los jamases, pues lo único que había conseguido era aumentar la sensación ajena, de que estaba más tarado que nunca o que del psiquiátrico había salido más loco de cuando había entrado o que realmente era un engreído de mierda que no tenía ningún remedio. O quizá, había un mezcla de todo esto.

Con el paso del tiempo se fue sosegando esa sensación tan maravillosa. Es decir, volví al terreno de los mortales y por tanto fui comprendiendo que tengo mis limitaciones. Pero mientras me duró el globo lo pasé del carajo y como podía con todo, abría frentes por todos los lados. Después de años de relativo decaimiento y porque por el medio también hubo años que resultaron ser maravillosos, ese subidón me puso a tope y en parte aún lo conservo, aún de vez en cuando noto sus picos adrenalínicos. Porque las sensaciones que almacené durante esa época van a quedar en los anales de mi propia historia, y yo como un "superdotado", ¡Ayyy qué quimera!.

UN NIDO DE CUCOS


Bueno, pues ayer a la noche vi una peli que iba sobre el tema de drogas. Y la vi entera y eso que curraba la Sandra Bullock que no es santo de mi devoción y que además no la soporto ni en pintura. La tía estaba joven, joven de verdad y sin estiramientos faciales  y sin recorte de michelines por el cirujano de turno y no tal como va ahora, que la tía se siente tan guai que a los 60 años o cerca estará de ellos,, quiere hacer papeles de jovencita virgen y pura. A lo que iba, que la tía va de fiesta en fiesta y se lo bebe todo y bien combinado con pastillas al uso.

Al final se tiene que ir a un centro de tratamiento todo yupi y todo pijo, que no sólo era de desintoxicación, pues era más bien un loquero donde se podía observar todo tipo de terapias, algunas un poco o un muy ridículas (todas muy yupis), pero como no es eso a lo que ahora voy... las paso por encima. Me recordó al mes que yo pasé por el loquero y a la fauna que había dentro y como poco a poco nos uníamos en torno a una causa común, que era salir de la dependencia de las drogas, incluído el alcohol y las benzodiazepinas. La peli se llamaba 28 días, los mismos que pasó la tía en ese tugurio tan lujoso y los mismos que pasé yo en mi tugurio no tan lujoso, pero tampoco tan tugurio.

El enfoque era de película y claro se inundaba de tópicos, pero bueno no se trataba de una película terapeútica, sino de una película de entretenimiento y por tanto, la ppeli arrastraba grandes defectos de argumento. Pues la tía y no sé el porqué ni el como, se larga una pirueta ella solita y decide pasar del mundo de las drogas. Bueno todo esto, está aderezado del correspondiente novio tóxico y al que tiene que dejar por cojones, del  suicidio lacrimógeno de su compañera de aventuras, del maricón simpático y entrañable y por supuesto que incomprendido, del buen y mal terapeuta, en fin de todos los tópicos habidos y por haber. Pero a pesar de todo esto, a mi me hizo pasar un buen rato y porque me trasladó a mi propio nido de locos o ¿era un nido de cucos?.

A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX


Me gustaría haber nacido en otro siglo, con otra historia, con otro rollo, quizá a principios del siglo XX y antes de la primera guerra mundial (en los "felices" años 20). Sin coches, con trenes con máquinas a vapor pero sin carbón, con bicis recién inventadas, sin aviones y sin velocidades supersónicas. Sin tele ni ordenadores, quizá con alguna foto en blanco y negro o como mucho en color sepia y con una mecedora de madera noble y en el porche de una casa tirando a señorial o a victoriana, pero sin grandes pretensiones y claro, puestos a pedir, con unas preciosas y espléndidas vistas al mar.

No sé, yo no nací para vivir en los tiempos actuales y porque tengo la sensación de que no pinto nada en medio de ésta historia tan moderna, estresante, agobiante y superpoblada. Pienso que antes había más poder individual y que puede ser producto de mi imaginación calenturienta, pensar que a principios del siglo XX había más derechos que ahora, pero así lo quiero creer y porque así me da la gana. Igual que me da la gana que los trenes de aquellas funcionaran sin carbón. Lo mismo que avanzamos hacia el futuro y nos echamos pajas mentales de como será el futuro, pues a mi me da por viajar hacia ese pasado que no conozco personalmente, pero sí de oídas y ponerlo como yo quiero pintarlo.

Lo que en realidad quiero decir, es que me da igual la época en que sitúe ésta película que intenta narrar, porque lo que realmente me importa es esa sensación que ahora tengo de que hemos perdido derechos civiles, además que nos hemos cargado lo poco que nos quedaba, hemos deforestado todo y en aras del progreso hemos arrasado mares inmensos y ahora son charcos llenos de plásticos  y desperdicios, hemos conquistado la luna pero a precio de olvidarnos de nosotros mismos o de otros seres humanos y todo eso, lo estamos pagando y lo pagamos con creces. Y por último, a mi no me han quitado las ganas de luchar por un mundo que no es el mío: yo no quiero fábricas que contaminen, yo no quiero poderes ocultos y fácticos que son que realmente mandan, yo no quiero Bancos que nos estafan, yo no quiero Gobiernos que no están a nuestro servicio. Yo sólo quiero volver a principios del siglo XX y ser, por ejemplo, el jefe de la Mafia.
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Gloria Fuertes

 

"He estado al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde del amor...
y, poco a poco,
me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar".

MARGARET ATWOOD


 

LA UTOPÍA

Enamórate de lo prohibido.
Ama lo inútil y lo extraordinariamente desconocido.
Quiere y desea lo que parece imposible
y no cejes ni te doblegues.
Y no te olvides...
que nuestra principal energía es la utopía.

TRUMAN CAPOTE

 

"Nada es tan común como creer que los demás tienen parte de culpa de nuestros fracasos, del mismo modo que es también una reacción corriente olvidarnos de aquellos que han tenido algo que ver en nuestros éxitos".

PABLO NERUDA



Y fue a esa edad...
Llegó la poesía a buscarme.
No sé, no sé de dónde salió,
de invierno o río.
No sé cómo ni cuándo,
no, no eran voces, no eran palabras,
ni silencio,
pero desde una calle me llamaba...


OTRO CONCEPTO DE AMOR


¿Porqué tengo que hablar de amor y desamor?.
¿No llega con todo lo que hay?.
¿No hay suficiente?, pregunto yo de forma insistente.
Si habláramos y escribiéramos menos del tema
yo os aseguro...
que nos iría mucho mejor.
Hablar menos
escuchar y oír más,
empatizar y soñar,
practicar y seguir practicando
actuar y crear más, mucho más.
Y a lo mejor y con suerte
podemos llegar
a otro concepto de amor.
¡Otros imposibles se han conseguido!.

JUPITER

 



Dylan Thomas

  "Guardo una bestia, un ángel y un loco dentro de mí; mi búsqueda es saber cómo obran y mi problema es juzgarlos y vencerlos, derribar...