LAS MOSCAS (Relato)

  Aquí, en la Isla, con la llegada de la primavera se cuelan las primeras moscas. Yo tenía la idea de que su aparición era más veraniega o sea que necesitaban más calor para sobrevivir y mira por donde las veo revolotear en el centro de mi sala. O así fué toda la vida y yo no me enteré de nada, lo cual es bastante probable, o es que está funcionando el cambio climático y que a éstas alturas, puede que haga más calor que antiguamente. Claro que también podía ser, por la gran capacidad de las moscas para adaptarse al medio y se estén convirtiendo en una especie invasora. Más o menos como les pasa a las cucarachas, o a las ratas o a las gaviotas, que poco a poco van ganando terreno y su presencia es tan cotidiana como puede ser la presencia de un perro.

   Las moscas cojoneras, las moscas tocapelotas, y las peores de ellas son las moscas de la mierda. Esas moscas grandes y verdes, que hacen un ruido que te cagas y como te descuides y dejes un trozo de comida descubierta, al rato ya te están cagando sobre ella. Claro que para moscas, las que tuvimos en un sitio de comidas y esto que digo fué en mi Galicia natal y en concreto en Ribadeo. Un día cualquiera de verano, fuimos a comer a una aldea cercana a Ribadeo, en un sitio donde dios perdió la cartera, en una aldea de cuatro casas y que al parecer el sitio presumía de carne y pescado delicioso. El lugar era cochambroso, todo destartalado y sucio, pero lo peor fué entrar hasta el comedor, pues aquí empezó la guerra. Le dabas una hostia a una mosca y por arte de bibirloque aparecían cien más y así toda la comida. Por cierto una maravilla de carne, el pescado no tanto, sólo que un poco incómoda de comer, de continuo había que estar dando hostias, pues eran moscas sedientas de carne. Y ese run-run contínuo que tienen las moscas, ese run-run que penetraba en el cerebelo, pues entre las picaduras y el run-run, la comida se convirtió en un calvario. Aún no entiendo porque dios no hizo a las moscas silenciosas.

  Lo que más envidio de las moscas, es que puedan volar, pero también envidio sus salidos ojos. Ese par de ojos sobresaltados y negros, ojos que reclaman a gritos unas buenas gafas de sol, tipo a las que ahora están de moda y que al ser sus ojos tan grandes en referencia al tamaño de su cuerpo, estoy más que seguro que su visión es magnífica. Es como si a nosotros nos pusieran un par de ojos de vaca o de elefante. Después lo que más valoro en ellas es su ritmo de vida, sólo tienen como meta tocarnos las pelotas, no tienen otra misión en su corta vida y aclaro corta para nosotros, pues su vida en realidad sólo son unos meses, pero la viven tan intensamente y le ponen tanta dedicación y entrega, que para ellas un mes humano debe ser como diez años. Y es que las moscas se superan a ellas mismas, van superando todo tipo de insecticidas y es más yo pienso que los insecticidas ahora ya las engordan y por tanto les sirve de una nueva fuente de alimento.

  Yo a las únicas moscas que respetaría son las moscas tse-tse, porque su picadura produce sueño y en tal caso para que no se pasen de dosis y su picadura se haga letal, las manipularía geneticamente y les dejaría sólo el veneno necesario para producir el sueño. Con una mosca encerrada en un bote y puesta en la mesilla de noche, nos ahorraríamos todo el pastillero de somníferos y todo gracias a una sóla mosca y claro, gracias a su picadura.

  Claro que para alucinar un poco más, no sabeis quien es el primer ser vivo que llega a un muerto. Por supuesto que son las moscas, para ellas un muerto es un festín gratuito, una fiesta de orgía y ellas son las primeras pirañas. Se dan un banquete de muerte, nunca mejor dicho. Y por último están las moscas de la basura, pero éstas moscas no me dan tanto asco, me lo dan, pero más asco me da la basura, pues cuando aparecen es significado de carne o pescado pasado y con un fuerte olor a putrefacto y esto su olor si que tira para atrás a cualquiera.

  En las moscas el zumbido ronco me pone de los nervios y más cuando quiero dormirme. Aunque para zumbido molesto tenemos el de los mosquitos, ese zumbido agudo y amenazante, ese sonido que significa el preludio de su muerte o el aviso de su muerte prematura. Pues es insoportable, te obliga a levantarte y con una mala hostia, que te lias a hostias con ellos. Y que placer se siente cuando vas viendo a los mosquitos espachurrados. A los mosquitos la sangre les pone y como les pone, se enciegan a picarte con su aguijón todo el cuerpo, son en definitiva, pequeños vampiros. Y a ésos, a los mosquitos, no les encuentro nada positivo, ni les envidio nada de nada, es más por mi los aniquilaría de la faz de la tierra. Siempre me acuerdo de los mosquitos de Chiclana, mosquitos malvados y grandes como caballos. Mi casa estaba cerca de las marismas y las marismas son conocidas por sus aguas estancadas y por tanto caldo de cultivo idóneo para su reproducción. El día allí, aún tenía un pase, pero llegado el anochecer, a esa hora en que se esconde el sol, aquellos bichos inmundos salían de sus cuevas y con su pico afilado atacaban a todo lo que se movía, a todo lo que llevara sangre en sus venas. Estas bestias con alas, superaban todos los repelentes, ni en spray, ni en pomada, ni en supositorio, ni con escafranda, los hijos de puta lo atravesaban todo. Después, pasada una hora del anochecer, bajaban su actividad febril y ya sólo quedaba algún elemento aislado. De todas maneras había que dormir fumigando previamente o ponierndo esos enchufes eléctricos que llevan repelentes. Y aún así, alguno se colaba y a despertarte y venga a dar hostias, hasta que hacías que el mosquito aplastado  formara parte del decorado de la pared.

DESTRUCCIÓN (poema)

Voy a destrozarlo todo,
todo lo que veo y todo lo que intuyo,
lo rompo y lo destruyo,
y por fin, lo quemo.

Hoy si tengo la vena antisistema,
  noto su tambor como late,
y como se hincha la vena y se dilata,
y como poco a poco,
se pone, se pone al rojo vivo.

Ella está llena de sangre roja y viva,
de sangre que hierve en una caldera,
sangre ácida, que corroe la bilis,
y sangre sulfúrica, que perfora hasta el acero.

Yo hoy estoy loco,
loco de destrucción,
loco de romperlo todo,
loco por huir y escapar del sistema,
loco, pero loco de verdad.

Me pueden las ganas,
y yo me rindo ante ellas,
yo sólo busco el eclipse total,
el apocalisis final,
y la destrucción masiva.


Antes de dejar al mundo
y destruirlo por completo,
quiero que corra la sangre,
que no quede piedra sobre piedra,
que los cuerpos cuelguen de los balcones,
que la noche se funda con el día,
que comulguemos hostias de carne viva,
que el sol desaparezca,
y que la luna, por fin, explote.

Hoy es mi día antisistema,
y yo lo celebro con entereza, pasión y alegría,
y mi meta es todo lo que me rodea,
que arda y que se queme a conciencia,
y que todo desaparezca de la faz de la tierra.
y se convierta en humo blanco o negro,
o humo con los colores del arco iris,
pero humo que contamine y destruya,
humo letal y que a su paso arrase,
que no quede nada y menos nadie,
y que al final de éste día,
el mundo se tiña con el negro manto de un volcán.

PENA (Poema)

Tengo una pena inmensa,
una pena que no me deja tragar.
y es verdad, que es una pena penitente,
una pena pensada y voluntaria,
una pena de capirote, una pena más.

La pena que me embarga,
es una pena ácida y amarga,
y es una pena de las que nunca se olvidan,
una penita pena, una pena más.

Yo arrastro mis penas como cadenas,
y las llevo clavadas en el centro de mi corazón,
las penas que yo tengo son penas astilladas,
o son penas destrozadas,
y son penas sedientas de de ilusión.

Es una pena que me apene todo,
pues yo lloro, al oir el canto de una sirena,
y me aflijo como un niño perdido,
y me duelen las palabras soeces,
las mentiras, las broncas, los insultos,
sí, yo estoy sensible o mejor dicho, estoy sensiblero,
y yo vago sólo por los campos de amapolas,
y grito de desespero, grito con todas mis fuerzas,
grito hasta quedarme mudo,
y grito tanto, con tanta pasión y angustia,
que yo no paro hasta que
 las cuerdas vocales me salgan por la boca.

Pena que me apenas,
pena de noche, pena de día,
y que pena que pasen los días,
pena, penita, pena,
pena que me apenas.

La pena que yo tengo,
es como una flor mustia,
o como un rosal sin flores,
es la pena de las penas,
y es la angustia la que le da la vida,
la que la amamanta y le dá cobijo,
la que la sustenta y le inyecta su adrenalina,
es la pena de las penas,
es la pena de la angustia.

Que pena de pena,
que pena me doy,
y que penita, pena, tengo yo.

DECIDME (poema)

Decidme que no,
decidme que esto no es real,
que todo es un sueño irreal,
que yo sueño despierto,
y que todo lo de alrededor,
forma parte de un espejismo.

Decidmelo o yo me vuelvo loco,
decidmelo por misericordia y por piedad,
 no veis que sufro y lloro,
 no escuchais, acaso mis lamentos  lastimeros.

Yo no quiero ser de carne y hueso,
prefiero ser un muñeco de trapo,
o un ser desamparado e inerte,
o un hombre de paja o un espantapájaros,
lo que sea, con tal de pasar desapercibido,
y con tal de que de una vez me dejeis en paz,
yo vendo mi alma al diablo, si hace falta,
y hasta hago el pino en el Everest,
por eso lo que os pido,
y de una vez por todas,
que os olvideis de mi y de mi existencia.

Estoy harto y saturado,
estoy hastiado y agotado,
y no puedo más,
y lo digo con el corazón en mi mano,
y con la claridad del claridivente,
y es que lo tengo más que claro,
 lo que yo quiero, en realidad,
es que todos me dejeis en paz.

EL SEXO - Parte I (Relato)

Y porque no hablo de un tema que nunca toco y me refiero a hablar de sexo. No sé si no lo hablo porque me da reparo o es que estoy saturado con él. Lo primero que debo aclarar es que si hablo de esto me pierdo, me enciego y me pongo salido como un burro. Aclarado esto, puedo proseguir la disertación, que por cierto no sé a donde se dirige, pero aqui y ahora así está planteada. La sexualidad duele, por lo menos a mi me duele, ya que por mucho que digamos, su proceso nunca fué un proceso natural, siempre fué un estado forzado, aunque posteriormente se disfrazara como proceso natural. Me explico, nosotros recibimos una educación sexual castrada, una educación reprimida y eso no se supera de buenas a primeras. Los traumas que nos produjo están clavados como astillas en nuestro cerebro y el proceso de sacarlas es largo, muy largo, además de sufrido. Haber si pensamos que con echar el primer polvo se acabaron los traumas, el polvo lo habremos echado, pero las traumas sólo los hemos aplazado.

        Es tema delicado y en el que existen demasiadas losas, losas en forma de prejuicios y losas en forma de desconocimientos. Yo al fin y al cabo, no pretendo con éstas letras hacer un manual práctico de sexología, empezando porque yo reconozco que no tengo ni puta idea del tema y siguiendo que yo sólo me baso en mi experiencia propia, la cual tuvo unos tiempos de abundancia y quizá demasiada, pero como se dice que me quiten lo bailado, pues yo pienso que más vale pasarse de largo que quedarse corto. De esas buenas épocas recuerdo que me costó entrar en el sexo, en el sexo en sí, en el sexo por sexo, pero una vez que entré me costó encontrar la puerta de salida. Tiempos de promiscuidad, tiempos de follar por follar, de follar sin aditivos, sin florituras, sin palabras de amor y sin compromisos presentes ni futuros.

         La pena de todo éste tema es que en mi caso siempre o casi siempre estuviera mezclado con la priva o por lo menos a partir de los 25 años. En casi todas las situaciones de sexo fueron en medio de noches pantagruélicas, noches de dispendio, noches de alcohol a espuertas. Y como siempre al principio el alcohol juega su papel desinhibidor, para más tarde pasarte la factura con recargo y con intereses. Así al paso de los años, lo que era estimulante, se convierte en adormidera, en anestésico del sexo y ahí, es cuando empiezas a no entender nada. porque ahora es fácil decirlo, es demasiado fácil, pero en el momento del problema, llegar a ésta conclusión es fuerte y doloroso. Se tarda mucho tiempo en enterarse de que va la película y es más, cuando ya sabes de que va, estás tan amoldado a vivir en un ambiente tóxico o sea de priva, que lo más difícil es salir de él, de ese ambiente. Además que el alcohol degrada y deprime y como deprime, pues tú cuerpo poco a poco se va alterando y detrás le sigue tú cerebro, y al final, si no sales, llegas a ser un despojo humano.

         Además llegas a un punto en el que ya no te gustas, no te gustas fisicamente, ni te gustas el como eres. Pues es verdad que vas perdiendo el norte y cuanto más perdido te encuentras, más buscas ya no el sexo, buscas un poco de comprensión, compasión y cariño, pero como vas como un alma en pena, sólo recibes hostias. Normal si lo pienso ahora, si me pongo a pensar que me entra una tía completamente borracha y ¿cual va a ser mi reacción?, pues lo siento, pero va a ser la misma que me daban a mi en aquellos tiempos, o sea el repudiar a esa persona. Y es que no hay nada más duro en ésta vida de perros, que demandar compasión como un animal herido y sólo recibir hostia tras hostia. Es curioso el funcionamiento del cerebro y lo es porque ésta parte que estoy recordando es una parte que tengo olvidada o más bien que siempre quiero olvidar, y ya veis que no lo consigo, y en cambio lo que siempre recuerdo fueron los brillantes años, que fueron bastantes, de disfrutar del sexo.

         Yo me acuerdo de la primera orgía que viví. Sí, antes se hacían orgías, aunque no eran orgías propiamente dichas, eran folleteos en grupo, pues cada uno se iba con su pareja de sexo o como mucho se iba cambiando alguna vez de pareja. Pero el caso es que se quedaba en grupo y sólo para follar. Pues la primera vez no me jalé rosca, todos fueron como buitres a por su pareja de sexo y yo me quedé a dos velas, además porque la orgía se hacía en micasa y estaba acojonado. La siguiente vez, yo ya era el amo del mundo, estaba en la primera fila y era el alumno más aventajado yh por supuesto en mi casa nada de nada. En el sexo si no eres atrevido no te comes ni una rosca (reflexión Aristotélica). Después hubo alguna que otra bacanal más, alguna bacanal esporádica, como decía el otro, una vez al año no hace daño. Pero con el paso del tiempo fueron a menos y ya el sexo lo hacía siempre en pareja.

         Y aquí entra otra reflexión, la relación de sexo y de pareja. Yo en éstos terrenos me dejaba querer, como no era un tío feo, ni era un malaje, pues las tías se me acercaban. Y Yo me dejaba llevar a la cama y después a follar como un loco, vamos como se folla cuando se es joven, tampoco hay que echarse faroles. Lo malo del tema es que me dejaba llevar en la noche y yo ahí aún ponía un punto de iniciativa, pero también me dejaba llevar posteriormente, o sea si la tía quería volver a quedar yo no ponía ningún reparo y así una vez tras otra, hasta sin darme cuenta estaba en el medio de una relación estable o relación de pareja. Y aquí me entraba la pájara, me acojonaba y tragaba saliva como un imbécil, pues yo lo último que quería, en aquella época y ahora (esto es una cuña publicitaria), era una relación estable. Claro que éstas situaciones forzadas llegaban a un punto en que explotaban y ahí, por fin, se jodía el invento. Y la verdad que no tengo argumentos que puedan sostener la postura que tomaba, es más no los tengo y aún no los encuentro. Quizá fuera simplemente comodidad, pues en el fondo a mi me resultaba demasiado fácil, sólo tenía que esperar que después de una vendría la siguiente. Suena como suena, pero es lo que pienso, comodidad malsana o por lo menso comodidad que traería sus consecuencias.

       Ahí en esos tiempos me hice especialista en provocar situaciones. O sea como era un cobarde de mierda, yo no era capaz de dejar las relaciones, entonces adaptaba la táctica de provocarlas. Es como el que por cualquier causa se quiere ir de casa, para irse al bar, por ejemplo, entonces provoca situaciones con la parienta en se hagan de por sí insostenibles y en el que te vaeas obligadio a irte de casda, o sea a irte dando un buen portazo. Y yo a base de pasar sobre la relación, llegaba un momento en que la otra persona se desquiciaba y entonces dejaba la relación y yo como buen cabrón que  era y que sigo siendo (eso no tiene curación) más contento que un ocho. después sólo tocaba esperar a que viniera la siguiente. Así me desenvolvía en medio de la selva y si me tuviera que identificar cion un animal, no sería ni el León, ni el Tigre, ni una Pantera, sería el Chacal de la selva.

        Y ya para concluir éste primera entrega, que versa sobre el sexo, yo sé que el sexo no es sólo folleteo, lo aprendí por propia experiencia y más tarde me educaron en ello,( y éste es otro tema a tratar), pero no me educaron tan bien o es que soy un maleducado referente al sexo, pues en éstos momentos si pienso en el sexo, sólo me viene a la cabeza el echar un buen polvo. Y esto lo digo porque así lo siento. No hay más.

DÍAS MALDITOS (Poema)

Al poner un pie en la fría baldosa,
y al hacer el movimiento de levantarme,
yo ya sé si el día va a ser propicio
o si los astros me van a acompañar,
y si me darán suerte y dispendio,
y si al anochecer podré cerrar los ojos en paz.

Lo siento en mis gestos,
en mi salutaciones,
y en mi mirada ante el espejo.
  Y es que en mis pasos, aún lo noto más,
  el caminar se hace inseguro y trastabillado,
y los ojos se quedan fijos mirando el suelo,
y el cerebro se convierte
en una taza de chocolate espeso .

No pretendo sentar cátedra de nada,
ni pretendo dar leciones magistrales,
no es mi intención, ni de lejos,
sólo planteo que hay días en que la duda,
crece como crece una enredadera.

Son días de malos presagios,
o de malos augurios,
son días de cuervos negros,
 de cuervos que vuelan dando vueltas,
alrededor de tú cabeza,
son días de nubes borrascosas,
de ambientes espesos, cargados,
ambientes cercanos al desespero,
y eso se nota,
y se nota tanto,
que enturbian, aún más, mi cerebro.

No existe antídoto, ni magia negra,
que rompa el hechizo,
ni vale el cambiar los muebles de sitio,
ni pintarte las uñas de color rojo,
ni lavarte la cara con ácido sulfúrico,
ni siquiera vale cambiarte de acera,
no hay solución para éste entuerto,
no la hay ahora, ni la habrá nunca.

En los días de densa niebla,
como son estos días,
hay que buscar los claroscuros de la vida,
los fogonazos de luz,
los instantes fugaces,
los momentos de clarividencia,
y borrar esos días del calendario,
borrar, tachar y emborronar,
no hay ningún secreto más,
dejar sólo, que simplemente pasen,
que pasen esos días malditos.

AIRE (Poema)

Cuantos intentos de escribir algo,
algo que me sirva de algo,
algo que no acabe en la papelera,
algo que me guste,
y algo que me encante.


Empiezo, pero me quedo en blanco,
y absorto pensando en lo que pudo ser,
pero aquí estoy yo,
y sigo atento a los acontecimientos,
esperando el momento de que se abra la veda,
a ese instante que marca el punto de salida.

Cuando no puedo, no puedo,
pues me atasco con una letra,
y me pierdo en el medio de una frase,
y de nuevo
me quedo en tierra de nadie,
yo entre los dos frentes,
y me rozan las balas,
me salpica la metralla,
y sin miedo piso las granadas,
yo soy consciente del peligro,
pero el peligro es mi estímulo,
es mi energía en la vida,
y es lo que me carga las baterías

No son quejas,
son hechos y realidades,
y son, por tanto, callejones sin salida,
o son crucigramas sin resolver,
o son deseos frustrados.

Aún así, me encanta escribir,
me llena y me emociona,
me traslada y me estimula,
porque yo disfruto escribiendo letras,
aunque a veces no tengan un sentido,
ni un orden, ni un objetivo,
pero al verlas ahí puestas,
y vestidas con sus mejores galas,
todas ellas guapas y coquetas,
por lo menos tengo la obligación,
y el deber, de tener que piropearlas.

Me cuesta subir la cuesta, me cuesta,
cuando cojo carrerlla,
ya pienso que voy por el buen camino,
y cuando me equivoco,
y cuando caigo de nuevo,
 me quedo en estado perplejo,
y me quedo como una estatua.

El aire que respiro,
es aire usado y gastado,
es aire con burbujas, y es un aire muy viciado.
necesito aire oxigenado,
aire rico en moléculas de oxígeno,
aire de la montaña, aire fresco,
aire de manantial y aire de la sierra.
Necesito aire,
y ese aire sólo me lo dan las letras.

MIÉRCOLES (Poema)

Hoy es Miércoles,
pero podía ser Martes,
o Jueves, o Sábado,
 ¡que más da!.

El caso es que es Miércoles,
y no un miércoles cualquiera,
es un día de inicio de primavera,
un día de gala,
 un día de estrenar el traje,
un día de hacer la primera comunión.

Yo noto el calor del sol en mis piernas,
noto su cálida caricia,
y su mano de piel de seda,
y como traspasa el tejido de mi pantalón.

No es Miércoles de calendario,
pues no está reseñado, ni destacado,
tampoco es festivo, ni es Domingo,
ni siquiera es Miércoles de ceniza,
es un Miércoles cualquiera,
y del inicio de la primavera,
y es un día, por tanto, muy especial.

 Yo no pondría nombres a los días,
como tampoco a los meses,
al fin y al cabo, ¡qué importa!,
da igual que sea Lunes o que sea Miércoles,
que sea Martes o Jueves,
o que sea el mes de Enero
y no el mes de Junio,
si al final, nos guiamos,
por las estrellas del cielo,
por la luna, las mareas y el sol.

 Sólo declaramos la verdadera primavera,
cuando brotan las flores y los árboles,
y cuando de verdad,
de verdad, ¡calienta el sol!, o ¿no?...

MONO DE CIUDAD (Poema)

Necesito aire fresco,
aire comprimido o aire líquido,
pero aire, aire de verdad.

Necesito oxigenarme y despejarme,
es vital y es imprescindible,
pues yo sé donde tengo el límite,
donde está mi frontera
y hasta donde puedo llegar.

Pero necesito el aire,
y me da igual su grado pureza,
es más lo necesito contaminado,
y es que necesito aire de ciudad.

Y no sólo necesito el aire,
necesito sus ruidos infernales,
sus tubos de escape,
y sus luces de neón.

Siempre se necesita lo que no se tiene,
si yo tengo la montaña, quiero tener el mar,
si yo vivo rodeado de naturaleza,
quiero abrazar la ciudad.

Pero es mucho más que necesidad,
es necesidad vital,
sin ella, sin la ciudad,
me siento débil y sin energía,
vacío y sólo,
perdido y deprimido,
pues sí, necesito de verdad, a la ciudad.

Me encantan los parajes naturales
y el placer que me producen,
y como poco a poco, me endulzan los sentidos,
pero también necesito el gas de ciudad,
el gas sucio, el gas de chimeneas,
el gas que escupen los coches,
el gas que me hace andar.

En definitiva,
yo tengo un buen mono de ciudad.

CENTRO MÉDICO - Parte I (Relato)

Hoy mientras me duchaba pensaba y le daba vueltas a ciertos recuerdos de una época pasada y no tan lejana, allá por las tierras gaditanas, que por cierto cuanto las hecho de menos . Bueno pues allí y más concretamente en Chiclana de la Frontera, es donde tengo ubicados estos recuerdos, que nunca se me olvidarán, seguro, pues los tengo grabados en el tuétano de mis huesos. Eran épocas de vacas gordas, cuando vivíamos como auténticos cerdos: ostentando, dilapidando, contaminando. Yo de aquellas curraba en la Uvi Móvil y de vez en cuando hacía guardias complementarias de Urgencias y de éstas dos situaciones distintas saco mis conclusiones comunes, pero esto lo haré al final, primero tengo que despachar unos cuantos asuntos aún pendientes..

   En la ducha me venían a la cabeza recuerdos repetitivos. Me acordaba de un gortdo seboso sin camiseta, de unos niñatos llenos de arena de playa y de unos todoterrenos desmesurados que aparcaban de contínuo en la puerta de las Urgencias. Eran recuerdos deshilachados y que ahora tengo como meta darles coherencia y un sentido. Yo había currado años antes en una clínica privada, clínica por llamarle de alguna manera y privada si lo era, pues los ladrones eran cuatro, pero el poder se focalizaba en dos hermanos impresentables. Aquella clínica era como trasladarte a la época feudal en pleno siglo  XX, de hecho los jefes ejercían como señores feudales con todos los poderes y atributos. Otro día de la daré caña a éstos impresentables, para que se sepa de que van estos elementos. A veces me entran ganas de hacerme famoso y que mucha gente me lea y sólo para que se enteren de que van estos hijos de puta y aquí si cabe el resentimiento, pues está claro que sí, que estoy resentido y tengo sed de venganza. A veces sueño con verlos arruinados y camino de la cárcel y no lo digo por decir, es que lo sueño, de verdad que lo sueño y como disfruto. Me encantaría verlos empalados y que los cuervos les comieran los ojos. Se nota que les tengo mucho aprecio.

   Bueno, pues en ésta clínica privada o veterinaria, que en éste caso es lo mismo, tuve la suerte o la desgracia de conocer por dentro a los chiclaneros. Ésta clínica funcionaba bajo un sistema de socios o sea tenían cerca de 5.000 socios que pagaban una mierda, pero eso sí eran socios y con todos los derechos y por supuesto, sin ningún deber. Bueno pues a mi me tocó apencar al principio, con hacer guardias de urgencias en la clínica, guardias de 24 horas, todo un suplicio. Allí desfilaban cerca de 400 personas en las 24 horas y por la semana aún tenías algún apoya externo, pues había enfermero y auxiliar y hasta técnico de rayos, lo malo era el fin de semana, en que por los recortes impuestos por los señores feudales, te quedabas tú sólo, sólo para todo. Así pasabas consulta médica, hacías curas, ponías inmovilizaciones, hacías las radiografías y hasta colocabas los yesos. Y todo esto lo hacías envuelto en un murmullo de desaprobación, pues los clientes eran socios y por tanto con todos los poderes y tú eras un puto esclavo de mierda. El murmullo empezaba de buena mañana y no paraba hasta la noche, el simple hecho de tener que esperar 5 minutos, los ponía a todos cariocos.

   Así que ibas tirando como podías y como de aquellas no me quedaba otro remedio, pues la bolsa de médicos para trabajer en la Sanidad Pública, estuvo cerrada casi 3 años, esos mismos años tuve que disfrutar de ésta tortura china. De puertas para dentro había de todo, había una fauna variada, había gente sin contrato y otros con contrato totalmente precario y otros pagados con el sueldo base, hasta los había subvencionados por la seguridad social y es más hasta por el propio Ayuntamiento. Los médicos y enfermeros tampoco estábamos en plantilla, éramos autónomos por los cojones de los dueños y claro más de la mitad de la paga se realizaba en precioso dinero negro, en sobres parecidos a los de el Bárcenas y digo parecidos sólo por las cuantías . Y hablo ya de casi 20 años y hablo de Ayuntamiento y Junta de Andalucía socialistas y esto lo digo para que se vaya cogiendo nota de como funcionan los socialistas, sobre todo cuando están incrustados en el poder y en Andalucía llevaban demasiados años y cuando yo llegué a Andalucía, tenían todo un entramado de poderes fácticos, era le mismo caciquismo que con el PP en Galicia, sólo con la diferencia de que en Andalucía tenían a los Sindicatos comiendo de su mano. No se  te ocurriera hablar, ni siquiera mencionar que el personal de esa clínica mafiosa estaba sin contrato o que era totalmente precario, pues por no tener no teníamos ni derecho a estar de vacaciones y allí dentro no existían los sindicatos, estaban totalmente prohibidos y vetados.

  Así que éste ambiente era el de todos los días, pero en el fondo no era tan mal ambiente, pues la miseria une y une bastante. Por lo menos nos unía para cagarnos todos juntos en ellos y reirnos como pobres parias y tampoco la unión iba mucho más lejos, ya se sabe que ante la miseria, siempre surgen los trepadores y por tanto en el fondo nadie era de fiar. Y todo se deslizaba dentro de éstos parámetros, hasta que empezaron los problemas. Antes mencionar que era costumbre el sisear pasta, por parte de la Clínica, a las compañías privadas (Asisa, Adeslas,Sanitas) y sobre todo a los seguros de los coches. Esto se hacía pues facturando sesiones de rehabilitación inexistentes, curas fantasmas y hasta radiografías, pues tenían el sistema de almacenar las radiografías que el personal o paciente no se llevaba y el técnico de rayos estaba obligado a almacenarlas y ponerlas en orden alfabético. Entonces, si venía alguien con un golpe, por ejemplo, en una rodilla y tú sospechabas que era eso, simplemente un golpe, pues tenías que hacer el paripé de hacerle una radiografía, pero en realidad no se la hacías, o sea lo llevabas a la sala de Rayos y apretabas el botón que sólo encendía la luz pero que no hacía la radiografía, pero por cuestiones de magia ibas al almacén donde se acopilaban las placas y buscabas rodilla en estado normal y ya tenías una radiografía normal de rodilla, aunque la rodilla no era la suya, pero eso que importa. Tengo que reconocer que al principio no podía con ésta estafa, pero después le fuí cogiendo el gustillo, aunque sufría con los niños, a la mayoría de los adultos se las hacía con sumo gusto, era la forma de vengarte del trato que te dispensaban los asquerosos clientes-socios.


   Los problemas reales, pues al parecer los hasta ahora descritos eran asuntos banales, empezaron precisamente por las radiografías. Me acuerdo perfectamente de un pseudocompañero médicoo más bien un buen hijo de puta, que estaba bastante pirado o más bien se lo hacía y a éste le daba por radiar a los pacientes y al resto de la clientela  hacerle el paripé de las radiografías. No sé, pero en una guardia de 24 horas de fin de semana llegaba a la frilera de 80 o 90 radiografías. O sea que si entraba alguien con dolor de garganta salía con la receta del tratamiento y con un radiografía debajo del brazo: de la columna o de los dedos del pie o lo que le diera la gana a él. Sus explicaciones de cara a la peña, se basaban en sus propios cojones y por supuesto se inventaba las razones. Casi siempre relacionaba las Amigadalitis con las casi imposibles fiebres reumáticas, menuda jeta la del paisano. Bueno el caso, que el citado veterinario ganó muchos puntos y medallas y los jefes estaban locos de contentos con él y llegó un punto de inflexión, las guardias de fin de semana casi eran exclusivas para él. Era pasta para la empresa, que importaba radiar en exceso, que importaba que fueran niños, lo único que importaba era la caja B, la caja del dinero negro.

  Y lo más jodido de todo, es que los principales socios capitalistas del tinglado eran médicos, bueno uno era radiológo, gracias a su tío, que también lo era, además de catedrático de Radiología y también socio capitalista del tinglado y el otro había acabado medicina también gracias a la mano negra de su tío. Este último personaje era ignorante hasta la médula, ignorante en medicina, la pasta era su único lema en la vida. Así que con estos perros tocaba lidiar, por tanto si de vez en cuando te tocaba una guardia de fin de semana, de esas en que el niño bonito no podía o que simplemente le sobraba, pues al día siguiente tenías cita con el segundo jefe, o sea con el hermano pequeño, el falso médico y que tenía el título gracias a la gracia de su tío. Y aquí empezaban los reproches, uno tras otro, pero para resumir, iban casi todos dirigidos al poco número de radiografías que habías hecho en tú guardia, que a mi como a los demás médicos rondaban entre 10 o 15 radiografías por guardia, nada que ver con los números de su niño bonito, que como ya dije rondaban las 80 o 90 radiogrfías. Éste pájaro como sólo tenía la vista puesta en la caja B, le importaban un carajo los criterios médicas y las radiaciones y demás gaitas, por tanto siempre nos tocaba escuchar la comparativa con su niño bonito y concluía que tú no le eras rentable. No que lo hicieras bien o mal o que la gente estuviera contenta contigo, lo único que importaba era la puta pasta.

   Así que aquí empezaron los verdaderos problemas y poco a poco me fuí quedando sin guardias de fin de semana, por lo que no me quedó otra que empezaer a hacer guardias de avisos domiciliarios. No lo dije antes, pero había dos médicos de guardia, uno estaba en urgencias del Centro y el otro le tocaba chupar calle. La calle, la calle si que enseña, aunque enseñe la cara más amarga de la vida.

IDIOTA ( Poema)

La rebelión de los idiotas,
es la rebelión que ronda dentro de mi cabeza.

Empezando porque yo,
soy el más idiota de todos los idiotas,
y he tardado demasiado tiempo,
en enterarme de que soy un idiota.

Esto lo digo como aperitivo,
pues si tiro del hilo,
iría a juicio por ser  más idiota todavía.

Un idiota sin remedio ,
es como yo me siento,
y es que a veces,
me pueden las ganas,
y lucho y lucho,
y cuando me paro un rato,
resulta que no me he movido del sitio.

Y todo esto, es porque no me entero,
creo que sí, y me convezco de ello,
me marco fechas y objetivos,
me juro y perjuro su estrito cumplimiento,
y hasta le ruego a dios que me ayude,
y le imploro y lloro,
 y al final, ¿para qué?,
si yo no tengo remedio,
y mi epitafio siempre acaba en lo mismo:
soy un redomado idiota.

Sé que es fácil decirlo,
y que lo más difícil es asumirlo,
y ahora que otra cosa me queda,
o asumo que soy un idiota,
o es mejor que me retire a un monasterio.

Por mi parte noto ya
la sensación que dá el ser un idiota,
y siento como duele,
y se retuerce dentro de mi cerebro,
pero es mejor así,
más vale ser un idiota,
que un bobo e idiota deprimido.

Dylan Thomas

  "Guardo una bestia, un ángel y un loco dentro de mí; mi búsqueda es saber cómo obran y mi problema es juzgarlos y vencerlos, derribar...