NO SÉ HACIA DONDE VAMOS

No sé hacia donde vamos. Y es que las cosas no se consiguen con amenazas y claro ejemplo es el de Catalunya. porque si bestia es uno, el Artur Mas, más bestia es el otro, el Mariano Rajoy y asi y entre ellos y por su culpa va engordando la pelota. Una amenaza con la Indepencia unilateral y claro, él como Presidente de ese Estado Catalán, por supuesto él y no iba a ser el otro. Y por el otro lado a la muchachada del Mariano se le va la olla con demasiada frecuencia y sin tapujos se ponen a hablar de la posible intervención del Ejército y como no les llega con ello, azuzan a los Bancos para que metan caña contra la Independencia.

Y entre amenazas anda ésta historia, entre amenazas y despropósitos. No se dan cuenta que si juegan a ser el más malo de la película, al final les va tocar montar en el peor caballo. Pero el punto más fuerte para ellos, es el económico propiamente dicho o sea la puta y mísera pela, la que vale. Y aparte de movilizar los Bancos, el Mariano amenaza con el euro y ante esa amenaza se enzarzan de nuevo: que si la Unión Europea va admitir el Estado independiente de Catalunya y que sí y que no y ahora me toca a mí...y tú dáme la pelota. Sí son como dos niños enzarzados en una pelea o mejor dicho, son como dos delincuentes peleándose por el contenido de lo robado. Los dos tienen un amplio historial en éste campo de la mangancia.

Problema: que buena parte del pueblo los sigue y por un lado y por el otro. Yo sinceramente daría una buena hostia sobre la mesa y diría: Catalanes ¿queréis decidir?, pues decidir lo que vosotros queráis y sin interferencias de fuera, sólo ellos y en su delirio nacionalista. Porque una cosa es que tengan derecho a decidir y otra muy distinta, es que los demás humanos no tengamos derecho a dar nuestra opinión. Yo la doy y la doy sin miedo y es tanto un payaso como el otro, no me dan miedo y no me producen pánico.

QUE TE DESPEINE LA VIDA (Poema)

Que te despeine la vida,

que te alborote el pelo,

que te remueva los rizos del cabello,

que te haga tanto reír como llorar,

que te de un beso y un abrazo amigo

o que simplemente te diga:

¡TE QUIERO!,

que te despierte de madrugada,

que te regale sueños y te obsequie con deseos,

que te extienda su mano de terciopelo,

que te sonría en las noches de verano

y que no sé olvide

de que gracias a tí

¡ella sigue viva!.

A VECES LUCHO POR VOLVERME MUDO

No sé a veces me da la impresión de que es una pérdida de tiempo escribir en el Facebook y porque simplemente siempre espero más y no sé el porqué. Y es que una vez alcanzado un número diario suficiente de "Me Gustas", ya no sé que objetivo quiero o deseo. Es verdad que hay ratos en que me lo paso muy bien y eso no hay que olvidarlo, pero  hay otros en que me aburro. Yo creo que mi problema es que me saturo y es que empiezo todo con demasiado entusiasmo y entonces me vuelco en el tema y hasta el epicentro. Lo mismo me tiene pasado con el Blog, pues a veces me entran ganas de que por fin, escriba otro y yo así, poder romper mis cadenas.

Pero bueno, eso me pasa a ratos, porque en el resto de tiempo yo sé que me lo paso pipa y es que además creo, que nunca en mi vida me he divertido tanto y no es que crea, es que estoy seguro. Hay cosas que no se dudan nunca y más si son cosas hechas por voluntad propia, pero sí que hay ratos que no son de dudas, son  de simples reflexiones. Y para reflexionar de alguna manera hay que dudar y aunque sólo dudes sabiendo que no vas a cambiar de rumbo. Yo sé que seguiré escribiendo y lo sé ahora y aseguro que lo sabré siempre y pueden haber lapsus silenciosos por el medio, pero sé que volveré a la escritura.

Y es que una vez que empiezas, ya no paras, mejor dicho, ya no puedes parar. Escribir, no es sólo escribir, es también una forma de vida, es otro manera de pensar las cosas, es una nueva dimensión hasta ahora desconocida y cuando te montas en su carro, ya no hay quién lo pare. A veces llego a pensar que el escribir es una droga dura, que te inyectas en las venas las palabras o los pensamientos y seguro, que hasta los sentimientos. Demasiada buena droga para el cuerpo, demasiado pura y demasiado fuerte y es que es tan fuerte, que mi vida sería otra cosa sin ella y por eso a veces lucho por volverme mudo.

PREDICAR EN EL DESIERTO

Pues, pues, pues...pues ¿sabéis lo que son las gestiones telefónicas?, de verdad ¿lo sabéis?. pues yo me he echado todo una buena mañana para darme de baja de un asunto que se llama, Movistar o Telefónica o como carallo se llame. 8 veces tuve que llamar y 8 veces me contestaron que tenía volver a llamar más tarde y por esa saturación de llamadas que dicen que tienen. Si llega a ser al revés o sea si fuera para darme de alta en algún de esos paquetes que ellos ofrecen con tanta insistencia, el tema se resolvería en un minuto o en 5 como mucho. Es lo malo de los Monopolios, que se consideran y que en realidad son casi invencibles y ellos ponen la reglas y las normas de funcionamiento y tú las aceptas o no, pero claro te arriesgas por ejemplo, a quedarte sin internet.

Ésta es una forma de actuar que está legalizada y por tanto, está perfectamente consentida por el Gobierno de turno. La legalidad la imponen ellos juntos, el Gobierno y el Monopolio, nosotros sólo somos los putos consumidores que además, no tenemos ningún derecho a replicar. Nuestro derecho es aceptar y si no aceptas te quedas sin ese servicio y ya está. Y además no hay un lugar o sitio donde te acepten las protestas, bueno los hay, pero es como gritar en un noche de temporal y con los truenos en plan ensordecedor. Una queja y a la papelera, hay otra y entonces ficha a éste elemento y ponle el sello de: presunto delincuente.

Está claro que ellos tienen el poder, pero no debería ser necesaria tal demostración de poder y porque sobra y no es necesario y porque todo se basa en un contrato que compromete a las dos partes, pero por tu parte no cabe un fallo y no se te ocurra no pagar un puto recibo y porque vienen los recargos y las amenazas telefónicas, esas que ellos tan gratamente te recuerdan día sí y día también. Yo creo que había que quedar en un día concreto y en ese día todo dios a llamar y a llamar y ahí si que habría una real saturación de llamadas y ante ese pifostio, sí que iban a espabilar. No sé, pero mi pensamiento es: que de alguna manera hay que reventarle el chiringuito. Y es que estoy hasta los cojones de predicar en el desierto.

LA BOTELLA Y YO

Pues hoy es Viernes y los Viernes ya se sabe..., ya se sabe que no va a pasar nada más que lo que tiene que pasar, porque de aquellos Viernes de despitote no queda ni rastro. Dicen que la edad lo cura todo y aquellos hervores de sangre que me entraban los Viernes han pasado a mejor vida. O sea que R.I.P. a aquellas borracheras despéndoladas y que eran el triste preludio del fin de semana, pues el Viernes tocaba la primera, después Sábado de resaca y por fin y para culminar, Sábado de noche otra borrachera. Y que nadie intente explicarme el asunto, pues no tiene explicación ninguna, simplemente era beber por beber.

Joder! ya me podía haber dado por follar o sea, follar por follar y no tanta milonga de pobrecito de mí y por eso tengo motivos para enturbiar mi cerebro. Nunca hay motivos suficientes que te disculpen por pasar el finde entre vahos alcohólicos. Después pasaba que del colocón que me cogía y a altas horas de la madrugada, me preguntaba porque no ligaba. Pues es muy simple, porque al final de la noche era una puta barrica de wiski y no del mejor, por cierto. Por mis poros supuraba alcohol, mi aliento era el de una bodega y yo de imbécil, tenía los santos cojones de hacerme esa pregunta y llegaba a tal grado de rebajas, que a las 6 de la mañana me daba igual con quién me fuera o era ¿qué ya no distinguía con quién estaba?.

Y es que además a esas horas me entraban las penas y los agobios. Vamos, me entraba el susodicho: me encuentro sólo, nadie me quiere y todas esas mierdas patateras. Y ¿quién va a querer a una barrica de wiski?. Pues nada que con ese pensamiento me acostaba cada Viernes y el Sábado para que contaros, el puto Sábado estaba dedicado a que me pasara la resaca y después a intentar elevar mi depresión, pero no a base de pensamientos, sino a base de tragos a la botella. Conclusión: el Sábado salía de casa cuando ya estaba todo ciego y puesto y esa era mi forma de superar las cosas. Por tanto llegado el Domingo sólo me entraban ganas de cortarme las venas y por eso y para olvidarme de mis venas, tenía que seguir dándole a la botella.

SOMOS POCOS (Poema)

¿Somos lo que somos

o somos como somos?,

desde luego somos pocos,

yo sólo soy minoría

y dos o tres también lo somos,

minoría fuerte y aguerrida,

minoría clarividente y de lengua afilada,

y minoría lo seremos siempre

 y es evidente y es de orgullo,

que pocos tengan el mismo valor que muchos,

y que pocos nunca quieran ser muchos.

Y AMÉN

De momento todo va más o menos bien, todo sino no nos ponemos a profundizar. O sea que dejémoslo así y porque por un día de desmelenarse tampoco va a pasar nada. No hay que ser todos los días tan profundo, pues no es sano y además pasa, que en días en que no estás, si te obligas a profundizar sólo te haces de la picha un lío. Para poder profundizar hay que estar preparados y tener todas tus herramientas a tu disposición. Profundizar por profundizar, te puede lastimar o te puede joder bien jodido. Es como lo de sacar los trapos sucios, hay días en que uno no está para eso y porque te puedes deprimir dos veces.

Así como hay días en que todo se desliza, también hay días que nacen atravesados por una mala sombra. Las cosas se hacen y además tenemos la obligación de hacerlas, pero las cosas no se fuerzan. Forzar es sinónimo de obligar, de violentar, de imponer y creo que eso no es muy bueno para uno mismo, pues si no lo es hacia los demás, igual o menos lo será para tí. Está claro que en todo esto, hay un mínimo o sea que hay nivel básico que hay que cumplir sí o sí, pues hay decisiones cotidianas que no puedes dejar aparcadas y menos porque a ti no te vaya o no sea el momento o no se conjuren los astros.

Hay que hacer un mínimo para ir tirando y un mínimo para no acabar en el pasotismo. Ahora yo antes hablaba de máximos o sea de comerse el coco profundamente y no de comerse el día. Está claro que hay días filosóficos, que hay días deprimidos, que hay días felices, que hay días sin salsa o días amorfos y en ésta variedad es donde está el gusto de la vida y por eso después de un día amorfo te encuentras con un día feliz y ya te subes a la parra y nadie en ese día podrá bajarte de ella. Y por eso yo digo: que las herramientas emocionales deben estar en su punto y sino lo están, lo estarán mañana. Y amén.

NO SOY VIOLENTO MIENTRAS NO ME TOQUEN LOS HUEVOS

Y ahora una pregunta metafísica y patatera: ¿Somos lo que somos, porque antes no fuímos nada o somos lo que somos, poque ante fuímos y ahora, no somos nada?. Bueno, algo yo sé que soy, algo que no es definible, que no viene en wikipedia. algo que es incombustible, que no arde y que no se quema, que tengo una parte de hombre y otra parte que es de otra materia y es la que me dota de energía. Por tanto concluyo: yo soy medio hombre y tengo 59 años, pero son años terrenales o corporales y la edad que tengo de mi otra parte, es algo que nunca sabré, pero desde luego sé que está activa y a tope de energía.

Y para intentar compensar esas dos partes tan desiguales, ahora intento todos los días meterle caña al cuerpo y para ello me meto 1 hora u hora y media en la puta bici estática. A esa puta bici que nunca se mueve del sitio le tengo amor y odio. Odio porque las paso canutas y porque mi esfuerzo muscular y sudoroso no está compensado. Y amor, porque en teoría me voy a poner un poquito cachas, pero de momento y llevo 6 días, los logros deben estar por dentro de mi cuerpo, pues por fuera sólo he perdido kilo y medio y bueno, he mejorado el tono muscular y como siga así, tendré que salir a la calle y al primero que pase, partirle su cara y a tomar por culo.

Yo no soy violenta, aunque lo parezca. No soy violento si no me tocan los huevos o si no me amenazan con el desprecio chulesco. Porque por lo demás (por las otras formas de insultos) no pasa nada y ya me pueden llamar hijo de puta, cabrón o pendenciero, que eso no me afecta ni lo más mínimo. Pero si por el medio hay saliva despreciativa o una mirada de puro odio o ese empujoncito en el hombro que me da tanto coraje, ya no respondo de mi violencia y porque mi violencia se dispara con una tecla y una vez que se pone en "on" yo ya no respondo de mis actos. O sea que en definitiva, yo no soy violento mientras no me toquen la tecla.

OTRO DÍA DE MENOS

Bueno, pues otro día tachado, otro día menos, por lo menos lo es para mí, pues yo ya estoy en tiempos de descuento. Es decir hasta los 40 o 50 años, el tiempo se va sumando y vas sumando y piensas que el mundo nunca se va acabar. Pues pasada esa edad, la cosa cambia y cada año demás o que se cumple, es una resta de lo que te queda de vida. Bueno, por lo menos yo voy restando porque hay algunos que pasan de los 50 años y siempre cumplen 50. Mi madre era una de esas personas, creo que tuvo 50 años durante 15 años y después pasó que..., que realmente se olvidó de los años que tenía. Claro que algún año lo tuvo que aceptar a regañadientes y porque a ese ritmo tan bestia, íbamos a acabar siendo hermanos.

Y hablando de hermanos, tengo a mi única hermana que creo que hereró algo de éste tema. Claro que a mí no me engaña, pues sé exactamente los años que me lleva, pero de alguna manera intenta ser más niña, por lo que supongo a sus amigos los tendrá bien engañaditos. Además hace una cosa que yo odio profundamente, que es que se opera de su careto y hace esos estiramientos de piel y de patas de gallo y lo argumenta como si médicamente hablando, esa operación fuera necesaria. O sea se inventa un motivo y a ese motivo lo disfraza de necesidad médica y en cambio de decir claramente: "me he operado porque me sale del chocho y olé por mis ovarios".

Bueno esto es muy típico de mi familia y el decir la verdad es la excepción de la regla. Mi relación familiar se basa en la mentira y en la mentira cochina y a veces pasaba que las mentiras eran tan grandes, que primero había que ponerse carioco a base de vino. Y entonces sí, entonces y así de colocaditos, contabas las mentiras que querías y como a todos ya les daba igual y ya se sabe lo que después pasa, que una vez cogida carrerilla, pues seguías mintiendo como un bellaco. Era la forma de superar las penas y la triste vida de cada uno, bueno ya me entendéis, era lo forma de no superar nada. Nunca entendí ésta historia, nunca entendí porqué se ponía el listón tan alto y claro, pasaba que para poder llegar a él tenías que ser un hacha y estar bien colocado.

MALOS Y TÍMIDOS

A mi de las pelis de polis, me gustan más los polis malos, los que están sólos y porque su mujer les ha abandonado y por plastas y pesados, los que al llegar a casa se riegan de buen wiski y además les importa una mierda el como esté su casa, los que se levantan resacosos y de mala hostia, los que se cabrean por una tontería y una vez acabada la faena, los que se van a un tugurio a ponerse ciegos. Me encanta ese halo de bondad malvada, porque ellos siguen siendo buenos en su trabajo y a pesar de que sus circunstancias personales son una mierda. Me encanta esa imagen de amargado, de acidez vital, de baboso arrastrado y por supuesto, de cornudo.

En mis tiempos jóvenes éste papel se lo daban a los malos de las pelis de indios y vaqueros y el malo iba a caballo y si había indios por el medio, pues muy fácil, siempre era un indio raro que no quería obedecer a su jefe indio, que siempre intentaba negociar con los hombres pálidos. La vida está llena de malos, de personajes tenebrosos de los que dicen los psicólogos que son así, por ser tímidos y metidos en si mismos y yo digo que no es así, son malos porque ya nacieron malos y que esa timidez es falsa y porque sólo la tienen cuando se encuentran en minoría, pero en cuanto se sienten un poco poderosos se transforman en verdaderas alimañas llenas de rabia.

Y es que hay un puto abuso con éste tema de la timidez y escuchas a algunos que son pesados y hablan hasta por los codos, decir que ellos son muy tímidos y que por eso no siguen hablando después de 4 horas de rollo sobre ellos mismos y sobre su puto ombligo. Sí, lo de la timidez se usa para que algunas personas, que precisamente no son tímidas, se den un barniz de que son personas y que por tanto, tienen sus debilidades. He visto tímidos con demasiada jeta, he visto tímidos que usaban su timidez como táctica y como método para ablandar a los que le rodeaban, he visto tímidos que eran unos verdaderos plastas y hasta los he visto meterse en casa ajena y en silencio y poco a poco y dando mucha pena, hacerse con el control de la casa y de la vida de los otros. Yo sinceramente de los que van de tímidos sufridos por la vida, no me fío.

TENGO UNAS GANAS QUE TE CAGAS

¿De que nos vale el tanto comerse el coco?. Pues a mi me vale y no niego que puede que también sea porque no me como nada y es que no me como ni una rosca. Maldita sea mi existencia y me cago en mis muertos y en los del vecino (en los del vecino siempre me cago y por si acaso). Y no es que me sienta amargado, ni frustrado, me siento muy bien conmigo mismo, pero hecho de menos una cama caliente por otro cuerpo. Y como decía antes, ya sé que esto no depende de mi empeño y que un día tropezaré con otro cuerpo, iba decir compatible, pero me sonó a agencia de parejas desesperadas. Yo no quiero compatibilidades y que tengamos los mismos gustos, pues en éste mundo no debe haber algo más aburrido que dos personas hagan y piensen lo mismo.

A mi me gusta lo transgresor, lo diferente, lo inusual y lo que no conozco. Me gusta la gente extraña y la que tiene sus secretos bien guardados y depende de la atracción que tenga por ello, el que esa persona me guste más. Hay personas que te imantan y no hace falta el conocerlas a fondo y una simple mirada o un gesto o unas palabras, te desnudan. Las personas se dividen entre las que conservan la magia y las que no y esa magia nada tiene que ver con tener los mismos gustos y las mismas aficiones, esa magia tiene que ver con el mundo de las emociones y sentimientos y que por mucho que digamos, es un mundo que nos resulta incomprensible.

A mi me gustan que me sorprendan, no que me digan lo mismo que yo pienso y porque yo no reclamo dulce compañía, sino que reclamo el amor. Y a unas malas y para ir tirando, me conformo con un polvete de vez en cuando. Yo no quiero tener a mi lado un replicante hecho a mi medida, yo quiero algo distinto, algo que me llene y me sorprenda, algo que me estimule y que me haga perder entre sus piernas o entre sus brazos. O sea, algo que me vuelva loco y que haga romper las fronteras de mis pensamientos. Y no tengo prisa y porque ya se sabe que en éste tema las prisas son tu peor enemigo, pero bueno, el mago que hace que todo esto funcione por lo menos podía agilizar los trámites. No tengo prisa, pero tengo unas ganas que te cagas.

Nelson Romero Guzmán