La única llamada que tuve,
fue un susurro casi inaudible que apenas me decía:
¿te acuerdas de mí?
pues no...lo siento...pero no,
me acuerdo que quizás fueras otra persona
y por cierto...
¿porqué le robaste su alma y su voz?
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario