EL TODO Y LA NADA (Filosofía de andar por casa)

Hay muchos mundos distintos, pero sobre todo hay dos, el mundo de los que viven y el mundo de los que sobreviven. Antes, yo estaba entre los sobrevivientes y ahora me situo en el mundo de los que viven. ¿Qué ha cambiado?. El mundo no ha cambiado, en tal caso a peor y si ésta fuera la única razón del cambio, pues logicamente yo estaría en el submundo de la depresión o sea seguiría en retroceso, igual que hace el mundo. Entonces, por simple exclusión, el que ha cambiado soy yo. ¿Y como he cambiado?, pues si realmente lo supiera no estaría aquí escribiendo sobre mis dudas, haría un manual del buen hacer, un manual que especificara paso por paso como cambiarse la vida de cada uno, digamos un manual de autoayuda pero sin retóricas, ni inflexiones internas, ni comeduras de tarro, ni hostias en vinagre.

                       Pero a lo que voy, mi idea es mejorar el mundo, si aún se puede y si no se puede, dá igual. Uno hace lo que piensa que tiene que hacer y si el resultado no le acompaña, pues mala suerte, porque tendrá que empezar de nuevo. Y por otro lado, uno debe mejorarse a si mismo, debe profundizar en su Yo y buscar sus raíces entre los recuerdos vividos y adecuarlos con su realidad y con sus sueños. Proceso integrador de la personalidad o proceso de autoestima.

                      Es el debate entre el todo y la nada, el todo es integrarte a tí con todo lo que te rodea, y eso significa hacerlo desde tú nacimiento y sólo acabará con tú muerte y eso, si es que después no hay otra vida. Y la nada, no existe, bueno sí, en sentido comparativo con el todo, pero los dos, la nada y el todo en plan absoluto, eso es una quimera. La nada, es no querer pensar en nada, es negarte como persona, es anularte como ser vivo, es no concederte una oportunidad, es vegetar por la vida. Entonces entre la nada y el todo que queda, pues queda su interrelación mutua, quedan sus juegos intercambiables, el hoy estoy en blanco y deprimido y mañana estoy dispuesto a todo o a comerme el mundo. De ese juego sale la personalidad de cada uno y la mía me dice, que debo seguir jugando con ellos. Es un proceso interminable, pero para algo tenemos el cerebro y el alma y la conciencia y la memoria y las sensaciones y los  sentidos y entre todas ellas salen las ideas y las ideas son los estímulos que nos hacen evolucionar y tomar decisiones, después acertaremos o nos equivocaremos, quién sabe.

                   ¿Entonces yo he cambido y no sé el porqué, ni sé el como?. Pues si señor, no lo sé. Ni pretendo saberlo, pues mi objetivo no es dejar de dudar, mi objetivo es seguir dudando y dudando y replanteándome todo, la duda es nuestro motor, es lo que nos hace pensar y de nuevo dudar y así hasta el infinito. ¿Os figurais una vida sin dudas?, os la figurais, yo no. Menudo aburrimiento.

Al final, creo que no he dicho nada, que no dí ninguna solución y lo siento por ello. Si cada uno es mundo distinto, y como se ve y se sabe, el mundo sigue dando vueltas y más vueltas sin parar, pues mi única conclusión, es que nosotros debemos dar vueltas sin parar, igual que hace el mundo. Y esa es mi única conclusión y ya me parece bastante.

ENTRE PINARES Y MARISMAS (Morriña)

  Acabo de ver una foto de un amigo, que me ha llenado de morriña. Por él, porque hace demasiado tiempo que no lo veo y los recuerdos tan entrañables que tengo con él en su Chiclana natal, bueno ahora dudo si nació en Chiclana o en Cádiz, pero en éste caso, dá igual uno que dos. Y con él en Chiclana, todo gira alrededor del Pinar de los Franceses, sitio donde los dos vivíamos. Ese maravilloso pinar, espléndido desde todos los ángulos, es como una isla de pinos en medio de un gran descampado. Y las marismas, besando sus pies, las Marismas con esa luz impresionante, donde cualquier foto sale perfecta, pues todo lo hace su luz viva.

                               Las Marismas, con ese lodo reseco, con sus mosquitos grandes como gaviotas, con sus puestas de sol sobre San Fernando, con sus cigueñas volando en círculos, con esos pájaros blancos y sobre todo rosas que se llaman, Flamencos y con esas espuertas que se llenan con las mareas y los camarones y las patas y las cañaillas y el lenguado de estero, que pasada de pescado y los despesques y los lentiscos y toda esa riqueza marismeña. Desde fuera, las Marismas parecen que no tienen vida y como veis, es ciego el que no quiere ver, hay tanta vida dentro de ellas.

                              Y el Pinar, que voy a decir de un Pinar que aún me tiene metido en su embrujo. Esos pinos espléndidos, su sombra bendita, sus  piñas piñoneras y los sustos que nos daban. Pues llegada la época de recogida de los piñones, los copos de los pinos se poblaban de recoletores, de personas que trepaban casi sin nada, que arañaban su corteza para encaramarse a la fronda del pino y junto con sus largas varas, hacían que las piñas cayeran al suelo. El tema era, que te pedían permiso para subirse a los pinos de tú parcela y tú claro, se lo dabas, pero después era todo un sufrimiento en vida, ver como subían sin nada y como se manejaban hasta arriesgarse por las ramas para coger una triste piña, aquello era indiscreptible, era una tortura china.

                              Los pinos tenían muchas cosas buenas, como: su sombra, y sus piñas piñoneras y su belleza estética, pero también tenían dos cosas molestas. Una era la pinocha, la hoja del pino que se caía continuamente y ya no digamos cuando soplaba el viento del Levante, la parcela se convertía en una alfombra de pinocha. Y el otro punto flaco, eran las orugas, las malditas orugas, la procesionaria, que sólo aparecían sobre Febrero o Marzo, pero más que suficiente. Las orugas con sus nidos blancos y sedosos y con esa actividad constante, actividad reproductiva y que a veces era tanta la promiscuidad lasciva, que caían pelotas enteras de orugas. Después por el suelo hacían su procesión en fila india, hasta llegar a la tierra, donde se enterraban. Menudos bichos más asquerosos y las reaciones alérgicas que causaban, total para comerse unas cuantas hojas de los pinos, que por cierto, saben a rayos y después de la enchenta, hacen la consabida procesión, celebrando su propio funeral y para acabar enterrándose sin más. Mira que dios pudo hacer bichos raros, ahora que uno tan estúpido como éste, lo dudo y mucho.

Por último, la foto de mi amigo además me dió morriña porque fué tomada en Tarifa  y eso me desquicia, me pone loco de celos. Él en Tarifa y yo aquí, y no es por despreciar donde yo estoy, no, no es eso.  Si no que hoy tenía el día tonto y estaba añorando mi tierra Gaditana y va y sale esa foto, mi amigo y Tarifa. Tarifa, que por tí me muero. Otro día os contaré sobre mi querida Tarifa...

LAS PALABRAS (Poema)

Esto es una palabra en forma de gota. ¿Que preciosidad!.
He buscado a las palabras,
las he buscado por cada calle,
en cada rincón y en cada esquina,
en el mar de Alborán y en el océano Atlántico,
en el mar Mediterráneo y hasta en el Antártico,
y nada, las palabras no estaban.

He buscado a las palabras,
y ahora estoy seguro,
que no fuí yo,
que fueron ellas,
las que me encontraron.

Las palabras seguirían mis pasos,
 por bosques tenebrosos,
o subiendo montañas nevadas,
o descendiendo por los acantilados,
yo sólo, y en busca de ellas,
persiguiéndolas como una quimera,
y por todo el Universo, busqué,
y hasta por debajo de la Tierra,
yo, como un buscador de una mina de oro,
o como un alquimista con una sóla idea,
o como un buceador de las profundidades,
removí el cielo y la tierra,
y hasta recompuse el firmamento,
y su respuesta,
fué, el silencio de la nada.

Las palabras me encontraron,
en un día cualquiera del verano,
cuando el sol entumece tú cerebro,
y tú piel se quema con el fuego,
y ellas, en ese momento,
en que menos te lo esperas,
van y se presentan,
sin pedirte una cita previa.

Ahora las palabras están conmigo,
las tengo delante de mí,
y se plasman en lo que escribo,
pero sé, que hay tantas y tantas,
que esto, es sólo el principio,
es la punta del iceberg,
y es sólo una muestra de su presencia.

Ellas son tan grandes y tan bellas,
que siento como me enamoran,
y eso que dicen,
que a las palabras se las lleva el viento,
puede que se lleven a las otras,
pues éstas palabras, son mías,
y no hay nada, ni nadie,
que pueda quitármelas de encima.

LOS FALSOS CORREDORES (Reflexión)

Los Pilares de la Tierra
Me voy a atrever a decirlo, aunque sea un riesgo demasiado grande, pero quién dijo miedo habiendo tíos tan grandes como yo, grandes metaforicamente hablando. Acabo de ver a un tío que por su aspecto es yonqui desde su nacimiento o sea que nació con la chuta colgando de su vena umbilical y hacía tiempo que no veía un prototipo de yonqui, un yonqui como debe ser, un yonqui delgado y apergaminado, escueto y liviano como un silbido, marcado de arrugas que le endurecen la cara y esas pupilas tan características, esas pupilas en cabeza de alfiler y la chupa vaquera, que le queda pequeña, pues la suya seguro que en día de mono, la cambió por una papela.

                      Y a lo que iba, me recordó a éstas personas que ahora se dedican a correr, pero a correr de correr o sea todo el día y lo que le echen, por tanto se ha creado una nueva escuela de la filosofía de la vida. Claro que alguien me dirá que tiene que ver un yonqui con un corredor de caminos, canales y puentes. pues os voy a demostrar que sí, que tienen que ver más de lo que pensamos, aunque en el fondo, fondo, fondo, no tienen casi nada que ver. Fisicamente se parecen o yo creo eso, que se parecen. Empezando por su delgadez extrema, ni un gramo de grasa en todo su cuerpo. después tenemos el arado que le pasaron por la cara, arrugas profundas y marcadas y el resto de su cuerpo es fibra, pero fibra óptica. Los dos están moldeados por el mismo sastre, claro que uno es delgadez producida por la heroína y la otra delgadez es debida a las endorfinas.

                     Son diferentes, claro que lo son, pero yo quiero ir a los parecidos. Uno se cuelga de dosis exógenas de endorfinas opiáceas y el otro, segrega endorfinas, a través de sus glándulas o neuronas cerebrales y ésta secrección lo produce el esfuerzo extremo. Hay de común la segregación de sustancias parecidas, que no iguales y por tanto la enganchadera es diferente, en los yonquis es mortal de necesidad y en los corredores causa adicción, pero no tan bestial.

                    Ahora se ha puesto de moda las carreras a todo lo que se vea, las maratones, las carreras extremas por desiertos, por montañas, por debajo del agua y el triatlón, el duatlón y el resto de variantes de la misma película. Y es más se ha creado una nueva filosofía de vida, correr es sano y barato y además te haces buena persona y si antes eras malo, ahora eres bueno. Esto último es lo que me altera, pues no es verdad, el que era mala persona y se pone a correr, sigue siendo mala persona sólo que ahora es más delgado. No hay más detrás de un tío corriendo, el tío corre y disfruta, pero los motivos por los que corre son diferentes según el tipo que sea de persona. Unos corren porque simplemente les gusta correr, otros porque corriendo se hace con amigos, otros por pura competitividad o sea por querer ser los primeros y si necesitan hacer trampa o ponerle la zancadilla a alguien, se la pondrán y tan tranquilos se quedan y por último, los que corriendo, van amoldando la maldad que llevan dentro o sea a más segregación de endorfinas, más maldad acumulan. Van remugando, comiéndose las entrañas pensando como joder a otro o a muchos, pero siempre jodiendo.

                    Pero esto que digo, es común a todos los deportes, en todos hay gente de todos los colores, pero yo saco a colación lo del correr porque me empieza a tocar los cojones. Estoy hasta el moño, de tanta carrera organizada y lo que ya no aguanto más, es a los falsos, a los que van de legales y pregonan que ellos no quieren medallas ni autógrafos ni fotografías, que a ellos les llega con que le pidan un autógrafo en su casa, uy¡¡ que modestillos, son ellos. Que mentira más cochina, que falsa apariencia y más ahora que está de moda, pues ellos saben que tienen la admiración de muchos seguidores y eso les pone y si pudieran llegar a correr por la Moncloa con el Rajoy, que dudo que corra o el Aznar, que si corre, serían los primeros en apuntarse. Menos mal, que la mayoría de los que corren lo hacen porque les sale de los cojones y lo demás le importa una mierda, por tanto chaupeau para ellos. El problema está en esos pocos, que ocupan demasiado sitio, son como ladillas que se adaptan al deporte de moda. Hoy es el correr, mañana es el padel y que ya lo fué ayer y pasado es el alpinismo, pero como no destacan en ninguno como atletas, se erigen enseguida en apóstoles de ese deporte de moda.

EL PARAISO GADITANO (Nostalgia)

El otro día pensaba, que raro que yo pensara algo, el como echo de menos mi tierra Gaditana. Echo de menos, sobre todo la gente, a la gente con su amplio abanico de bromas o de chistes o de gracias. Aunque como en todo, no se puede generalizar, pues hay de todo en la viña del señor. Allí, en Cádiz, hay personas que tiene mucha gracia y no es difícil de entender, están entrenados desde pequeñitos. Pero también los hay graciosillos o sea que tiene una gracia relativa o que la gracia que tienen, en parte es gracia, pero en parte mala hostia o mala follá. Y los que no son graciosos, ellos lo intentan pero no pueden y éstos se hacen insoportables. El intentar ser gracioso cuando uno no lo es, es como tirarse piedras sobre su propio tejado. Además se hacen coñazos y jartibles, pues como diría el otro, intentan compensar su falta de gracia a base de no parar de contar chiste tras chiste y esto es una tortura china para los demás sufridores.

                       O sea que el carácter Gaditano es más o menos igual que en todos los sitios, pero es verdad, que en general son más graciosos y les encanta sacar punta de todo y eso a mi me entusiasma, esa capacidad de observación de lo cotidiano y darle la forma de una gracia o de un chiste o de una parodia. Es verdad además, que hay un estilo de vida muy propio, que por supuesto no he observado en los otros dos sitios en donde yo viví, Galicia y Menorca. Son abiertos, por lo menos al principio, después se cierran como todos los seres humanos y disfrutan haciendo vida en la calle, saben sacarle el jugo que tiene y eso, sí que se echa de menos. La vida en la calle, en los paseos, en la terrazas, en los bares, en cada esquina hay vida, hay risas, hay instinto de supervivencia. El vivir el día, el vivir para hoy y mañana ya se verá, coincide, por suerte o por desgracia, con mi filosofía de la vida y por tanto en éste aspecto, me siento completamente integrado con los Gaditanos.

                      Después hay otros aspectos que también echo de menos. Echo de menos, sobre todo su luz, su luz maldita, su brillo y su claridad cegadora. El oceáno Atlántico, con su inmensidad y con sus amplias mareas. Las playas kilométricas de arena blanca y fina. Las olas y las mareas bajas, esas que dejan al descubierto espléndidos arenales mojados y llenos de reflejos. La belleza de éstas tierras es inmensa y por tanto me gusta casi todo. Lo que menos me gusta y por tanto no lo echo de menos, es su viento de Levante, que aunque pasé muchos años por esas tierras llenas de infieles, nunca llegué a acostumbrarme. Ese viento que te deja seco por fuera y por dentro, que te absorve las ideas y con el cuerpo hecho un guiñapo. Ese viento que hace arrastarte como un alma en pena y que sus únicas ventajas eran que antiguamente largaba a los guiris, ahora ni el viento los echa y que al ser un viento procedente del desierto, pues es muy seco y eso compensaba la humedad reinante. Vale, admito que en parte hace falta, pero si se le bajaran un poco los humos, a mí, en concreto, me haría el favor de poder sentirme feliz en el paraíso Gaditano.

LA MÍSTICA (Opinión)

Parece una raya de farlopa. Pero no, ¡mal pensados!. Es una simple Salina.
Hoy de nuevo estamos en Domingo y he dormido como un ceporro, unas 9 horas, ¡qué felicidad!, me encuentro con el chasis nuevo, y feliz con mi cuerpo danone, danone ya caducado, pero danone al fin y al cabo y mi cerebro dispuesto a empezar la batalla de cada día y por eso ya estoy instalado en éste teclado. Acabo de leer algo sobre el monje shaolí, que me trae de cabeza y vienen a confirmar mis sospechas, el tío estaba montado en el dólar y supongo que a base de sus acólitos. Y por otro lado, empiezan el estudio de su perfil psicológico, que si era muy bajito, pues no pasaba de 1,60 y que su baja estatura la compensaba con su excesivo carácter. Después vendrá que fué infeliz en su infancia, que sufría malos tratos y que su padre se acabó largando de casa. Y saldrán testigos de su pueblo, que confirmarán ésta tesis, que era huraño, violento y tímido, vamos un niño metido dentro de si mismo.

                            Esto que digo es el proceso típico de como descarnar a un asesino, que me parece muy bien, pero no tanto. Que se criminalice a un tío de éstos está bien, pero no tanto. Pues se entra en aspectos procaces y siniestros, que van marcando un perfil que intenta decirnos, que sí, que el un asesino, pero que tuvo circunstancias que le llevaron a hacerlo o digamoslo de otra manera, que hay circunstancias que pueden explicar en parte porque el tío era así y que al finals e convierten en circunstancias atenuantes. Es esa necesidad tan humana de querer explicarlo todo, de que sí, de que mató y no debía hacerlo, pero a ello le ayudó lo infeliz que fué, o lo mal que lo pasó en su infancia o que su padre le pegaba. No sé, es como si los humanos necesitáramos una explicación del porqué se mata, porque eso al fin y al cabo, nos deja dormir más tranquilos.

                           Y por último, vuelvo a hacer la reflexión del otro día. Si el tío estaba montado, ¿donde están sus seguidores?, que debían ser muchos y con mucha pasta, para mantener el nivel de vida de éste individuo. Todos ellos están callados como putas, supongo que se sentirán muy afectados y descolocados, su líder era un asesino despiadado y en cambio para ellos fué un semidios o mejor dicho un semibuda, que viene a ser lo mismo. De todas formas las personas que acuden a éste tipo de colgados, seguirán el mismo camino, sólo que ahora se colgarán de otro, de otro enano infiltrado en ésta sociedad tan pudiente y mientras lo encuentran acudirán como locos a los miles de manuales de autoayuda, que más o menos vienen a decir lo mismo. Que tús problemas dependen sólo de tí y que la solución a ellos la llevas dentro de tí y que hay que aprender a canalizar tú energía positiva, para que fluya y te inunde de espiritualismo y así llegues a alcanzar el paraiso. No ridiculizo, solamente digo lo que observo y observo que cada día aumenta el número de sectas o como quiera llamárselas. La tortura que supone para una persona sentirse responsable de todo lo que pasa en el mundo y que ella es su propio ombligo y por tanto culpable de todo lo que le pase, sólo se puede compensar con muchas dosis de mística.

EL EVEREST (Idea maquiavélica)

LAS AUTORIDADES SANITARIAS ADVIERTEN:

Fumar puede dañar el esperma y reduce la fertilidad.


    Al parecer no es mi caso, pues mi esperma está a prueba de bombas y mi fertilidad más que demostrada. Además ahora y dada mi edad, lo de los hijos, como que no, que ya los tuve y ya cubrí mi expediente reprodutivo. por no querer no quiero nada estable y las verdades siempre por delante: todo lo que me une en demasía, me ahoga. Y sé que es transitorio, que más adelante puede pasar de todo. Claro que queda el terreno sentimental sin cubrir, pero dentro de lo que cabe, lo considero un mal menor, vamos que podría seguir tirando por la vida con ese déficit. Es como un cojo, un cojo puede andar y llegar adonde quiera, sólo que más despacio que el resto, pues yo lo mismo.

                      Por cierto lo del cojo, me recuerda a lo del Everest. A que ultimamente se ha puesto de moda subirlo sin algo. Es decir, lo ha subido un anciano de 80 años, éste tenía todo, salvo el desgaste de la vejez. Pero ahora van detrás, una tía sin una pierna y un tío sin los brazos, no sé muy bien si es así o al revés, la tía sin brazos y el tío sin una pierna, pero no vamos a pelearnos por un brazo aquí y por una pierna allá. Vamos que van a poner en la cima el Santuario de Fátima o el de Lourdes, para que al llegar rueguen a dios por el crecimiento de lo que les falte. Y si existe Dios, está obligado a concederles su deseo, pues subir el Everest en esas condiciones, tiene más que guasa.

                      Ya que suben tantos miles al año, no sé porque no se aprovecha y se pone unas escaleras en el Everest y si me apuras un funicular o un ascensor, para que puedan viajar los del Inserso, que también tienen derecho, coño. Sólo había que poner unos merenderos por el camino y una sala de fiestas, para hacer las paraditas y para pasar la noche, la gran sala de fiestas. No os parece buena idea éste lema : "Al Everest con el Inserso, llegarás al cielo" y si no llegas, te quedarás tieso y asunto arreglado. Así, en éstas épocas de recortes, nos ahorraríamos los gastos derivados de funerales y entierros, ya que encima de que son unos putos viejos de mierda y nos cuestan mucha pasta, lo que menos cabe, es pagar el rescate de un cadáver. Hay que dejarlo allí congelado, que así se mantiene más tiempo y está más cerca de Dios y todas esas cosas. Para que diga el Rajoy, que no damos ideas para ahorrar los dineros patrios. Con ésta idea tan divina, me voy a presentar al concurso de Empresarios Innovadores, seguro que lo gano.

FIN DE SEMANA (Meditación)

Fin de semana. Y me pregunto, ¿porque me gusta tanto el fin de semana?, si a mi me dá igual un lunes que un sábado, que un domingo que un martes y lo digo por el trabajo que tengo. Yo trabajo a guardias de 24 horas y de igual en dia de la semana. Supongo que el motivo de fondo, será por herencia de cuando trabajaba sólo por la semana o cuando estudiaba, que también tenía su sentido. Pero bueno, me quedó esa herencia y es verdad que aunque no entienda el porqué, el sábado y el domingo son días especiales para mí. Y podía incluir el viernes, el prólogo o preludio del fin de semana, que también me encanta disfrutarlo.

                     Me acuerdo de épocas pasadas y tan pasadas, más o menos 30 años, en que esperaba la llegada del Viernes como agua de mayo y tenía tantas ganas de salir, que salía pero siempre me pasaba de largo o sea cogía una cogorza que no veas y el Sábado era día de recuperación resacosa y el Domingo era un día de paseo y por tanto, día tranquilo. A veces hacía salida de Viernes y Sábado, o sea que me recuperaba  por la tarde noche del Sábado y después volvía a salir toda la noche y el Domingo era un día de penitencia en los infiernos, todo el día tirado como un cerdo y la neurona que me quedaba, sólo daba para ver películas en la tele. ¡Qué divertido!, verdad. Menudo gilipollas estaba hecho, menudo engendro. Ahora lo pienso y aún me entran arcadas alcohólicas y el dolor de cabeza y las náuseas y el sabor pastoso de la boca y la pena que me daba.

                    Ahí está el punto álgido, la pena y la autocompasión, que si, que  las tenía cada día, pero en día resacoso, aquello se multiplicaba y ya no era pena, era angustia pura y dura, era angustia vital al cuadrado. Eran tiempos convulsos, para mi lo eran, eran inseguridades, necesidades, resentimientos y malos pensamientos o pensamientos negros, digo negrísimos y mi santo remedio era bañarme en alcohol, para intentar olvidarme de mi triste existencia. Y no me ovidaba, más bien al revés, pues toda ésta serie de pensamientos negativos, a lo largo de la noche se reproducían y al final eran una montaña de negatividades. Recuerdo la última hora en discotecas, entre las 7 o las 8 de la mañana, buscando a alguien que me acompañara a casa o a mi cama o a la suya, a algún bacalao que estuviera tan cocido como yo.

                    Pocas veces enganché algo a esas horas y menos mal, sólo hay que figurarse a dos personas, si éramos personas, borrachas como cubas, intentando enrollarse, entre los vahos alcohólicos, las náuseas, cuando no los vómitos y los mareos y de nuevo los vahos y sobre todo la miseria que destilaba el ambiente. La mayoría de las veces, volvía a casa con las manos vacías, aunque otras no tanto, dependía de si me enrollaba con alguien a horas más tempranas, pero pasadas las 6 de la mañana, casi con seguridad estaba abocado al fracaso. El camino de vuelta a casa, era la angustia en las tripas, la soledad más inmensa me envolvía y los pensamientos redundantes golpeaban dentro de mi cabeza:  que si no merecía la pena vivir, que nadie me comprendía, que sólo estoy y nadie me quiere y menos me comprende. Bueno toda la retahila típica de un deprimido alcohólico y borracho.

                    Si éstos pensamientos me entraban cuando iba de alcohol hasta las cejas, figuraros al día siguiente, en plena resaca, los pensamientos ya eran suicidas. La autocompasión de un imbécil, eso es lo que pienso ahora y por mucho que intente entender mis circunstancias personales de aquella época, no puedo, juro que no puedo. En el fondo pienso, que no hay excusas y que puede haber circunstancias atenuantes, pero que nunca son las suficientes, para estar siempre relamiéndose las heridas y mirándose el ombligo. Era una mierda de tío y ya está, era una piltrafa humana y podía seguir insultándome, pero como dice el otro, el pasado pasado está, pero eso sí, siempre hay que volver atrás e intentar entenderlo y ese es mi problema, que no lo entiendo, ni lo entenderé nunca y nunca es nunca y punto. Pero no entenderlo ahora, tampoco me hace sentirme muy mal, más bien al revés, darme cuenta de lo que realmente era, me hace sentirme muy bien. Es como si me reconciliara conmigo mismo y eso, si que merece la pena, aunque te reconcilies con una mierda de tío.

ESCUCHA...(Poema)

Escucha,
escucha el silencio,
el silencio de la nada,
el del desierto, el de la lluvia,
el silencio después de los aplausos,
el que queda suspendido en el aire,
y escucha el silencio definitivo,
el silencio póstumo o el silencio de los muertos.

Escucha,
y escúchame a mí,
oye mi cadencia, mi lento caminar,
mis estertores, mis latidos,
y mis respiraciones agónicas,
escúchalo, escúchalo bien y siéntelo.

Escucha,
y escúchate por dentro,
oye tú proceso de pensamiento,
y como se forjan las ideas,
como  se condensan y duelen,
como se crean y gestionan,
como entran y como salen,
sí, entra en tú proceso productivo,
y escúchate por dentro,
por dentro y hacia el centro,
y descubrirás,
que estás más vivo que muerto.

DESHUESAR (Pensamiento macabro)

Acabo de comer y mientras lo hacía, y disfrutaba  de unos muslos de pollo a la plancha, pensé por un momento que eran muslos deshuesados y entonces me pregunté como coño lo hacen. ¿Como los deshuesan?, con lo que cuesta deshuesarlos y aunque los cuezas, lo dificultoso que es, y para más inri, estos los venden crudos. Entonces empecé a mquinar como podía ser el proceso y claro lo primero que pensé, es que tendrían que hacerlo a mano, pero no me cuadraba en un proceso industrial unos cuantos trabajadores sólo dedicados a eso, a deshuesar. Yo soy deshuesador y ¿tú que eres?, pues yo soy enterrador, menudo curre más siniestro y además poco productivo, desde el punto de vista del patrono, claro. Veía cuchillos afilados como navajas, tijeras potentes y hasta veía un aspirador tipo atómico o de última generación, que significa que es muy sofisticado y los tíos currando a toda hostia.

                          Pero aún así no me lo creía del todo, me parecía demasiado artesanal, pero al mismo tiempo, no era capaz de ver que unas máquinas fueran las encargadas. Supongo que las habrá, pero tendrían que tener demasiadas variables, pues cada muslo de pollo es un mundo distinto, distinta altura, distinto ancho y largo y eso se puede conseguir con un programa informático, pero pensé en que sería demasiado complejo o simplemente porque soy un analfabeto.

                         Así que nada, acudí a la sapiencia del internet y busqué y éste es el resultado:
"Se elaboran o deshuesan, con tijeras u otros instrumentos de mano accionados por aire comprimido. Al igual que en la operación de deshuesado de pechugas, los trabajadores dedicados a esta tarea deben eliminar el exceso de grasa y la piel con tijeras. Las temperaturas en el área de trabajo puede oscilar entre los 4 y los 7 °C. A pesar de que los recortadores pueden utilizar guantes forrados, el enfriamiento de las manos restringe la circulación sanguínea, aumentando así la acción de los agentes de estrés ergonómico".

                         Y acerté, acerté casi de pleno, me faltó lo del aire comprimido, que si lo llego a pensar dos veces, seguro que acierto. Pues nada, se deshuesa con la mano y con buen aparataje y lo sobrante, léase la piel y la grasa, directamente al cubo, para después estrujarlo y que salga el Avecrem, como decía el anuncio: "Avecrem a mano, a mano". ¡Qué asco!.
Pues nada ya estoy contento, hoy aprendí una cosa más, la enseñanza de como se deshuesan los muslos de pollo. Aunque pensándolo bien, quizá se pueda aplicar a los humanos, cuando se mueren. Para ahorrar espacio en los ataúdes, que falta nos hace, los cementerios son cada vez más grandes y se extienden como manchas de aceite. Los ataúdes en cambio de ser del tamaño de una persona, pasarían a ser del tamaño de una pelota, que es lo que más o menos ocupa una persona deshuesada. Ahorro de espacio, que se llama y en un nicho cabrían unas 50 pelotas o más de personas deshuesadas. La idea está y sólo queda llevarla a la práctica y quién sabe, a lo mejor dentro de poco, me veis montando un chiringuito de deshuese en el cementerio más próximo.

HUMANIDAD Y HUMANISMO (Reflexión Aristotélica)

humanidad.
(Del lat. humanĭtas, -ātis).
2. f. Género humano.
3. f. Conjunto de personas.
4. f. Fragilidad o flaqueza propia del ser humano.
5. f. Sensibilidad, compasión de las desgracias de nuestros semejantes.
6. f. Benignidad, mansedumbre, afabilidad.
7. f. Cuerpo de una persona.

humanismo.
1. m. Cultivo o conocimiento de las letras humanas.
2. m. Movimiento renacentista que propugna el retorno a la cultura grecolatina como medio de restaurar los valores humanos.
3. m. Doctrina o actitud vital basada en una concepción integradora de los valores humanos.

Humanidad o humanismo. Se utilizan mucho éstas dos palabras y no siempre acertadamente. El problema no está en su utilización, si no, en que se usan arbitrariamente. Como si no, se puede decir que ésta persona es muy humana o al revés que lo es poco o es inhumana. La cuestión, es como se mide, con que vara de medir se hace y en que se basa. Ahí está su gran problema, en que la definición da pie a muchas interpretaciones. Se dice que una persona es muy humana en base a diferentes criterios, por ejemplo que es una persona muy cariñosa o comprensible. Es una interpretación de éste concepto, claro que había que preguntarse, que si no se tiene ésta cualidad concreta, se puede ser también humano. Pues claro que sí, que se puede, pero compensándolo con otras cualidades, por ejemplo: persona callada que no manifiesta sus sentimentos y en cambio es muy solidaria, con ese muy, compensa su otro deficit.

                       Y si hacemos al revés, y esa persona es poco humana y a lo mejor se basa en hechos objetivos, pero muchas veces, se mezclan otras caracteristicas, como ser una persona tímida y cerrada o muy seca. Y la pregunta del millón, se puede decir eso basándose sólo en su carácter. Yo creo que no y por tanto, se mezclan cualidades y características negativas, si es que son negativas, para intentar definir la humanidad de una persona.

                      Hace algún tiempo, yo tuve que hacer un traslado de un paciente desde el Hospital al Aeropuerto de Menorca, para que a su vez, otro equipo médico, lo llevara en avión a Palma de Mallorca. Bueno, pues del avión bajó la médico que iba a realizar el traslado aéreo y cuando llegó hasta mí, yo me dije, joder si es una compañera y sin más le solté dos besos. Y no ser mal pensados, que la tía no estaba nada buena. Yo simplemente actué llevado por el instinto, ese que te dice que quieres darle la bienvenida a alguien que viene de fuera. La tía se quedó tiesa como una mojama, envarada como si le metieran un palo por el culo y con una mirada más que vacia. Enseguida me dí cuenta de mi error, y simplemente me cagué en mis muertos.

                     Menudo gilipollas soy, darle un par de besos a una muñequita sintética, a una muñequita pija. Porque además tenía pinta de pija y rapidamente me hice mi composición. La tía se guardaba el poco y escaso cariño que tenía su alma inmunda, para su maridito y sus niños opusianos. Los demás, para ella, somos un montón de mierda. Es el desprecio de las clases pudientes y a mi se me olvida muchas veces, que yo soy parte de ellas. A partir de ahí, de mi par de besos y observar su reacción de mujer serpiente, por dentro ya la mandé a tomar por culo y sólo esperaba el momento en que de una vez se fuera.

                    La tía, que no médico, se puso a la faena con el paciente y empezó a calibrarlo o sea tomarle constantes y siempre manteniendo esa distancia fría y gélida con el paciente, como el que sopesa a un paquete grande, su peso, y sus mediciones y el material que lleva. O sea que la tía era disciplinada y metódica como una hormiguita y aquí está el quid de la cuestión, como una puta hormiguita y no como una persona, la humanidad brillaba por su ausencia. Pues resulta que éste bulto con ojos, es una médico bastante considerada profesionalmente. Y como se come eso, pues porque simplemente se valora el aspecto técnico y de conocimientos médicos. La humanidad no se valora para nada, cuando en realidad la tía no sirve para médico, si no para ser perito de mercancías o sea valora la mercancía que se lleva y eso lo hace bien o muy bien, pero para ella es mercancía y no un ser humano.

                   Después vienen las cuantificaciones de la humanidad de una persona o sea si es muy o poco humana, si es algo o no lo es nada. Hay valoraciones acertadas, pero hay muchas con fallos, pues éste es un saco sin fondo y en el entran desde criterios subjetivos, como otros más surrealistas. Entra, si te cae mal o bien, si es simpática o antipática, si es agradable o desagradable, en fin, una amalgama de criterios diferentes. Aquí juega un papel muy importante tú primera impresión, la más instintiva de todas y a lo mejor no sabes explicarte adecuadamente, pero esa persona no te cae bien, pues porque no te cae bien y basta. Y éste primera valoración, para mi es muy importante, pues hay algo que desde dentro te habla y te dice si te gusta o no esa persona.  Pero bueno, esto es harina de otro costal, que ya tocaré otro día.
Por lo de pronto dejo éste tema abierto, pues dá para mucho y yo juro que seguiré dándole vueltas, pues dándoselas yo disfruto como un chiquillo. Cada uno disfruta con lo que puede o con lo que le dejan y si puedes y te dejan, entonces ya te cagas.

Nelson Romero Guzmán