HAY TERAPIAS Y TERAPIAS

Hay terapias y terapias, hay terapias de andar por casa, hay terapias profesionales pero que se diferencian en dos niveles: una, a nivel del populacho y que casi roza la terapia de andar por casa y hay la otra terapia, la terapia de los ricos y poderosos. Bueno, después vienen los psiquiatras y psicólogos a decirnos que eso no es verdad y que por tanto, todas las terapias son iguales y que no importa la pasta para poder curarse. Y la pregunta es: ¿y eso como se come?. Pues primero se mastica y después se traga, pero hay cosas que ni siquiera los ácidos del estómago son capaces de que podamos digerir ciertos alimentos y de alguna manera nos convertimos en rumiantes y por eso de que no te queda nada clara la cosa y porque vuelvo a insistir en lo mismo: hay terapias para ricos y hay terapias para pobres.

Y es que en los mismos loqueros hay putas celdas o habitaciones para los pobres y por ser un puto pobre de mierda no te permiten salir del loquero. Ah! pero si tienes pasta, si tienes pasta y en abundancia te puedes permitir el lujo de hacer la terapia en régimen abierto y pones tú y solo tú, las horas de entrada y de salida o sea que duermes en el loquero y el resto del día te puedes dedicar a tus cositas o si quieres vas al loquero solo de mañana o solo de tarde o como te salga de los cojones, porque al fin y al cabo, el que paga, manda y cuanto más paga, más manda. O sea que tampoco todos los locos son iguales y un esquizofrénico pobre es un puto esquizofrénico y que además, no tiene remedio y en cambio, un esquizofrénico rico, es un esquizofrénico transitorio y cuanto más pague, más posibilidades tendrá de curarse.

Bueno, esto pasa con todo, en general también pasa en la Medicina, en la Educación y en todas las carreras y oficios. Un ejemplo claro lo tenemos en las llamadas terapias de desintoxicación de drogas, de las diversas y variopintas drogas y de como cambian sus métodos según el nivel adquisitivo de los pacientes. Un pobre drogata lo puede tener muy claro, pues sus terapias de desenganche serán en manada humana y en contubernio, es decir, mezclan todas las adiciones y sino les vale el mismo discurso y la misma terapia, pues que se jodan y por haberse drogado y en cambio al niño rico drogata, le harán una terapia particular y adaptada a su idiosincrasia, además de tener una buena cama, además de ponerle una rica comida y además de mimarlo entre algodones.

LA VIDA Y NOSOTROS

No hay nada más grande que la vida, sí, la vida que hemos vivido, que estamos viviendo y la que nos queda por vivir y todo ese conjunto se llama VIDA y con esas letras grandes o mayúsculas. Los tropiezos, los malos rollos, las malas historias también forman parte de la vida, digamos que son parte del lado oscuro de la vida, pero que sin él no habría el lado claro, el lado que de vez en cuando se presenta sin aviso previo y con esa confianza que solo da el tener esa claridad de pensamientos. Y la vida también te mete muchos palos, pues a veces se ceba en uno y a veces hasta te deja medio noqueado, bueno, a esto algunos le llama depresión o pérdida aguda de la autoestima y ahí ya depende de ti, el que se convierta en duradera y crónica o que simplemente te enfrentes a ella. Por tanto, llegado a un punto de la historia nosotros también actuamos y nosotros también decidimos.

Y que yo quiera contagiar vida y que yo quiera decir que si merece la pena vivir, es debido a que me sobra vida. Es decir, dentro de mi tengo tanta vida que quiero compartirla y es más, necesito compartirla y por eso lo hago, porque sino no la comparto, mi cupo de vida sería más pequeño o más estrecho y eso, es lo que no entienden muchos, que con el paso de los años uno debe enriquecerse espiritualmente y no hacerse un estrecho de miras y un egoísta de mierda. La tendencia o la corriente social es esa, es hacerte un viejo egoísta, un viejo verde y un puto estorbo. Por eso con la llegada de la vejez hay que ser más solidarios que nunca, más abiertos y más entregados y como uno se encoja o se deje encoger, uno se hace un ser mísero y un ser diminuto. Lo grande de la VIDA es que es flexible, es que es distinta, es que nuestra y que es única, pero que al mismo tiempo, su significado como tal vida, lo tiene gracias a todos los que formamos parte del círculo vital.

La trampa de ésta sociedad es esa, la trampa está en que te metas en tu celda de aislamiento y que a partir de ahí, que solo te preocupes de si tienes dolor de huesos o de que te tiemblen las piernas o las manos y entonces ya entras de lleno en el círculo vicioso de la vejez y así, entras en mundo egoísta y lleno de temores. Y ya sé, que está más cerca la muerte y que nos queda menos, pero la cuestión no está en lo que nos queda, la cuestión está en aprovechar ese tiempo hasta el último segundo de vida, hasta el último aliento y hasta el último suspiro y tus herramientas ante ello son: tu solidaridad, tu humanidad, tu experiencia vital, tus pensamientos, tus letras, tus palabras y tus deseos. La vida no nos encoge, la vida nos transforma y debía agrandarnos y repito, ahí depende de ti y depende de ti el que te abras, el que rompas los moldes establecidos, el que destroces fronteras y el que agrandes esa capacidad que tenemos los humanos y que se llama: solidaridad. Se me olvidaba, quizá unas buenas dosis de ternura podrían ayudar.

POSTURITAS

¿Qué esperamos?, ¿que dios llame a la puerta y que te resuelva todos los problemas? o esperamos   ¿tener ovarios o bemoles suficientes para levantarse y salir a quemar contenedores y demás mobiliario urbano?, porque éste mundo nos insulta, nos agrede, nos hace pedir perdón cuando todo está perfectamente estructurado para que tu falles y por tanto, para que te arrepientas de tus hechos y así caigas en brazos de la religión o de la política. Y perdonadme éste punto radical, pero pasa que de vez en cuando se me escapa la vena más izquierdosa, esa que adora que las ciudades y pueblos se iluminen de hogueras por la noche. No puedo, no puedo contenerme y es que cuando se me infla la vena me parezco a un pirado pirómano.

Que el mundo es una mierda no es ningún descubrimiento y además estoy seguro que nosotros lo haríamos de otra manera, pero nosotros no somos nadie, bueno sí, somos posibles votantes y por eso cuando llega el poder del voto, ellos nos reclaman, pero hasta ahí llegó la cosa, justamente hasta ahí y a partir de ahí, volvemos a ser un cero a la izquierda. Y yo resulta que voté a Podemos y por eso de ser izquierda rompedora y el problema está, en que es rompedora pero hasta cierto punto o sea, montan números patateros y entre otras cosas, no se les ocurre otra cosa (y perdón por la repetición) que a una de sus diputadas llevar a su hijo o hija o lo que sea y de pocos meses, al Parlamento y con eso ¿qué reivindican?, por ejemplo que yo me tenga que llevar a uno de mis hijos a un accidente de tráfico y para que así vaya aprendiendo.

Yo no sé mucho de bebés, pero creo tener galones para opinar un poco del tema, pues he tenido tres hijos y por tanto, he tenido tres bebés y nunca se me ocurrió llevarlos a mi trabajo y más teniendo al lado una guardería, tal y como tienen los señores diputados ( y siempre privilegiados) a su libre disposición y además, si quieren reivindicar un tiempo adecuado para la maternidad, lo cual me parece muy bien, que pidan más tiempo para esas bajas maternales, pero por favor que no caigan en el tipo de demagogia televisiva, sí, esa misma que vende la imagen pero que al fin y al cabo, no nos dice nada. Y yo quiero medidas significativas y no quiero posturitas y si a Podemos le va esa marcha, pues lo siento mucho, pero así no son las cosas.

MIS VIAJES

Bueno, pues antes, en el anterior escrito, me desvié en plan descarado de tema, pues iba hablar del humor y por eso empecé describiendo que había asistido a un actuación de un par de cómicos, pero la verdad es que se me fue la olla por culpa de la carreterita de marras. Me gustó y mucho la actuación, los tíos se hacen llamar Faenino y Cansado y hacen alarde de un tipo de humor que se llama humor absurdo, bueno alarde alarde no tanto, hacen el absurdo y punto. La verdad es que me sentí identificado y porque de alguna manera o forma yo también lo hago, pues me gusta lo absurdo de la vida y el jugar en las entrecrucijadas.

Vamos que yo también hice mis pinitos y que no siempre fueron comprendidos y porque hacer humor absurdo tiene sus grandes riesgos, porque en principio la gente se lo toma a mal y por considerarte un puto irreverente. Me acuerdo cuando empecé a escribir en el Facebook y es que en mi primera actuación dije algo así: ¿de que se trata la cosa del Facebook?, se trata de llorar mucho y mucho y por ver si te cae algo...pues yo lloro todas las noches desconsolado y con ello espero ablandar a algún corazón tierno y solitario y que por fin, alguna teta caiga entre mis manos. Pues nadie me contestó y supongo que sería porque no me conocían.

Primero y ante todo, tienes que demostrar que eres un tío serio, tienes que demostrar que eres un tío que piensa, que decide, que tiene sus gustos peregrinos y después y bajo control sanitario, quizá puedas empezar a decir tus paridas. En principio la gente desconfía del tío sobrepasado o sea del tío que saca las cosas de quicio y que además, se escaralla de la risa. Yo en el Facebook describí varios viajes surrealistas, durante un tiempo viví en New York y en un hermoso ático con vistas a las grandes avenidas, después me pasé a las Islas Caimán y en compañía de mi hermosa muñeca hinchable y yo que sé, pasé por el Everest, por Normandía y aterricé de nuevo en mi Isla. Pues creo que salvo una o dos personas nadie me tiró del hilo y para seguir contando la profundidad de mis viajes.

LA CARRETERITA

Ayer fui a ver a un par de cómicos que por gajes de la suerte actuaron en la Isla. Sí, actuaron en el día peor de año, pues el temporal azotaba sin tregua y los temporales en ésta Isla siempre se acompañan de un viento de Tramontana desaforado, por lo tanto fui en mi coche dando tumbos de un lado a otro de la carreterita. Porque aquí hay carreterita o sea una carretera estrecha y mala y que además, está a medio montar, pues lo del Gobierno anterior que eran los de la derecha, les dio el siroco y no la tramontana y quisieron poner la carreterita llena de inmensas rotondas, pero no les dio tiempo a acabar su faena, pues ahora hay un tramo de la carretera que discurre entre obras inacabadas. Y los nuevos que subieron al poder y que son de seudoizquierda, están en contra de las grandes rotondas y yo también lo estoy, pero coño la pasta dedicada a las macrorotondas la podían dedicar a mejorar la puta carreterita.

Claro que esto es como la historia interminable, pues ¿que significa mejorar la carreterita?. Para mi, simplemente sería anchearla y poner tramos de adelantamiento y porque estoy hasta los cojones de ir en fila india y sin pasar de 50. Pero claro, después vienen las discusiones del significado que tienen las prisas, pues yo sólo por decir esto, lo de los carriles de adelantamiento, ya estoy clasificado como un depredador de la velocidad y es que al parecer ya no estoy teniendo en cuenta que ésta Isla es patrimonio de la Humanidad y eso para algunos equivale a volver a los carros de bueyes y a que el territorio insular se llene de indios. Jodida es la derecha con sus macrorotondas, pero también es jodida esta seudoizquierda con su apología de lo verde y verdes eran mis campos y verdes eran mis pastos y mientras la vaquita menorquina se pone las botas.

Y vamos a ver una cosa, yo en general apoyo lo ecológico y por eso de que la tierra más o menos se mantenga como tal, pero señores estamos en el siglo XXI y yo no tengo la culpa de que existan los coches y los coches y a falta de una buena red de autobuses o de trenes, tienen que funcionar y eso lo hacen a través de carreteras y anchear algunos tramos de carretera para hacer esos carriles de adelantamiento, no es resquebrajar por el medio la Isla, el corte ya está hecho y solo pido que de vez en cuando se anchee. No sé si por esto que he escrito me crucificarán o lapidarán, pues Talibanes los hay por todos los lados y en ésta Isla abundan y no en la forma tradicional o sea con chilaba y barbas largas.

EL LIBRO

Dicen que ante el nuevo año hay que hacer nuevas cosas y a lo mejor la fórmula es más sencilla y solo tienes que hacer las cosas bien y ya sean nuevas y ya sean viejas. Y eso que bien, es un concepto un tanto abstracto, pero supongamos que bien, equivale a quedarte satisfecho y aún así vuelve a pasar lo mismo, porque unos se quedan satisfechos con una mierda que hicieron y en cambio otros, no conocen casi el significado de la palabra satisfacción. Bueno pero pasa una cosa, que si no generalizamos un poco no avanzamos y porque nos quedaremos encorsetados dentro de las matizaciones. Por tanto bien es bien y punto y satisfecho, es sentirte contento con lo que hiciste y eso no quita para nada que lo puedas hacer mejor.

Yo este año venidero no pido muchas cosas nuevas, pido que las cosas actuales las haga mejor y después ya veremos lo que hay o lo que queda en el horizonte, pues yo soy de la filosofía de tener grandes objetivos y esos objetivos casi no cambian con el tiempo y lo que va cambiando es la forma de conseguirlos, pues ahí entran factores externos, entra tu entorno, entra tu curre y entre en como en ese momento se concreta tu vida. Yo en realidad lo tengo muy fácil, pues aparte de los tres deseos generales, como son la pasta, la salud y el amor, quiero otros más concretos: quiero publicar un libro, quiero que mis hijos aprendan a buscarse la vida, quiero que me quieran o mejor dicho, que me sigan queriendo.

Lo del libro tiene su aquél y porque por lo llevo escrito podía tener varios libros, pero quiero una síntesis de todo, aparte de añadir cosas nuevas. Pero necesito la tinta impresa y el olor del papel y porque los libros virtuales son eso, son virtuales y yo lo que necesito, es palpar los libros. Que le vamos hacer, si yo soy de la vieja escuela y me encantan las bibliotecas. Claro que hacer un libro arrastra problemas y los dos principales son: uno, el currárselo a destajo y dos, la pasta que tienes que meter en el tema problema. Veis ya el principio de éste escrito os decía que no hay que empeñarse en buscar nuevas cosas, pues el tema del libro ya es recurrente y como siga así, puede llegar a ser cansino. Desde hace 4 años pido el mismo deseo y por una cosa o por la otra, lo aplazo, aunque creo que la razón de fondo es que no me siento madurado en el arte de la escritura y sé que me falta algo o mucho, claro que como no me apure un poco, haré el libro postmorten. Bueno, haber si éste año hay más suerte y por lo menos acabo el guión.

COMO PERITAS EN DULCE

Aunque lo mío sea una Poesía sencilla y sin grandes vericuetos, hay veces, como ahora, en que me resulta difícil de escribir y a eso hay quién le llama: falta de inspiración. Bueno pues yo no tengo la culpa de que no acuda mi musa a mi llamada y porque todos los días la llamo y hasta que me aburro de tanto llamarla. Las cosas no se hacen a base de fuerza de voluntad y hoy quiero hacer esto y lo voy a hacer sin más y es verdad que hay una parte de fuerza de voluntad, pero que en sí no es suficiente. Sí, hay que tener el día, hay que tener a mano la fuente de inspiración y esa no se tiene todos los días, se tiene cuando ella quiere tenerte y no hay más. Y también hace falta la suerte, la maldita suerte que hace que las cosas coincidan y para que se alineen los astros, es decir, que lo que tengas que decir, tienes que decirlo en el momento justo y eso supone una casualidad astral.

Yo he visto gente que no dijo nada importante en su vida y hasta ahí era un don nadie, como yo, pero un día estaba escrito que lo que iba a decir iba a romper las barreras de los tiempos y su frase o reflexión quedó escrita en letras de oro y para la eternidad. Y esto es la búsqueda de una oportunidad, de esa oportunidad que te haga dar un salto en cantidad de lectores o seguidores. Claro, que cuando digo yo todo esto, no estoy pensando que la mayoría de los que escriben se quedan en nada o en casi nada y porque si pensara en ellos, no seguiría escribiendo o puede que sí, porque al fin y al cabo, ¿qué me importa a mi la fama?. Yo seguiría igualmente escribiendo y tal y como hago ahora y porque mientras disfrute y mientras me lo pase bien, seguiré a pie de cañón.

Esto que digo es sumamente contradictorio: quiero la fama pero no la quiero, quiero romper moldes y formas de pensar y de estar en la vida y sé que esto tiene sus consecuencias y entre ellas está el ser minoritario. Porque vamos a ver, ¿de que voy a hablar?, ¿de lo bonito que es el amor en el matrimonio? o ¿de lo precioso que es votar al Partido Popular? o hacerme de centro y sacar las virtudes de no estar en los extremos. Pues no señor, yo ya nací estrellado o ya nací radicalizado y desde la perspectiva de la izquierda más extrema y la que dice, que más vale pocos y claros, que muchos y confundidos y por eso y en el fondo, no creo en el poder de los votos y porque es ley de vida que ese poder confunda a sus representantes y al final, el sistema los absorbe y los diluye como peritas en dulce.

A VIVIR DENTRO DE MÍ

Hoy el viento está desatado, hoy ruge y lo hace en fuertes rachas y ya quisiera yo formar parte del viento y ser un átomo más de sus profundos soplidos. El Viento siempre me atrajo, quizás por su fuerza inusitada, quizá por su capacidad de alterar al resto de elementos de la naturaleza, quizá porque cuando está más en calma el viento te dice muchas cosas y supongo que cuando está en plan huracanado te dice más, pero mi limitada capacidad humana no me permite interpretar tal cantidad de información. Pero mi capacidad humana si me permite disfrutar del viento huracanado y más si estoy frente al mar. Hoy me acordé de mis paseos domingueros en mi ciudad natal (Vigo), de mi tío Paco llevándonos a mi primo y a mi, a contemplar los temporales del océano Atlántico.

Mi tío Paco era peruano o sea medio japonés, pues sus ojos rasgados y pequeños eran su rasgo principal, era muy buena persona y carecía de la maldad de mi familia materna, pues era tío por parte de mi madre. Amaba el riesgo, igual que nosotros (la diferencia estaba en que nosotros éramos unos niños) y por eso nos acercábamos demasiado a las rompientes de las olas y algún susto tuvimos, alguna desaparición de unos cuantos segundos, pero al final entre la espuma blanca siempre aparecía la efigie de mi primo o de la mía. Lo que estaba asegurado era el acabar empapados y hasta la médula y llegó un momento en que si no te mojabas no tenía sentido el ir a contemplar las olas.

Bueno estaba tan asegurada la empapada como la bronca al llegar a casa, pero digamos que de alguna forma e hiciéramos lo que hiciéramos la bronca siempre estaba asegurada y por lo tanto, daba igual llegar empapados que secos o que en pelotas. A mi primito no, a mi primito y como era hijo único y consentido, su madre solo le decía: duchate y cambiate. En cambio yo llevaba la bronca por todo: por ir a ver el temporal, por mojarme y por no secarme, en fin, llevaba la bronca por el simple hecho de vivir y respirar.

Ahí aprendí a desenvolverme en tierra hostil, pues la hostilidad de mi madre hacia mí llegaba a ser insoportable, pero ya veis que sobreviví y que sigo más vivo que nunca, por tanto, no hay disculpas lastimeras, ni complejos infantiles, ni estupideces de psiquiatra y hay lo que tiene que haber, un tío hecho y derecho y que su principal virtud es saber vivir en terreno hostil y por eso, hoy en día no me quejo de mi existencia. Ahora sí, que no me venga ningún psiquiatra a decirme que tengo que profundizar en mi infancia y porque fui un niño infeliz, porque yo fui feliz dentro de mi mundo, de mi pequeño y estrecho mundo y ya sé que cuando asomoba la cabeza llevaba una manada de hostias, pero coño, aprendí, aprendí a no asomar la cabeza y a vivir dentro de mí.

HASTA AQUÍ HE LLEGADO

Podría, debería, tendría que ser otro y porque siendo yo mismo, se podía decir: que hasta aquí he llegado. Y es que el panorama desde ésta altura es bello, pero fue bello y es bonito y es espléndido, pero también lo fue y ya no es amable y ya no es cariñoso. Ahora el paisaje es árido y desértico, es duro, es frío, es ácido. Ahora las cosas duelen mucho más que antes y además, las cosas te dejan la huella o la marca de Lucifer, porque de joven te sobreponías a los malos rollos con otro buen rollo u con otra aventura y cuando te dabas cuenta, ya estabas dentro de otra historia, pero ahora tienes que mascar ese mal rollo hasta que viva tu último gusano. Y menos mal que yo estoy contento conmigo mismo y porque me siento mejor que nunca, pero de alma, que no de cuerpo, pero el buen sabor de alma es el mejor de los estímulos.

Por tanto, me siento espléndido y como decía el otro, me siento dentro de mis cabales, aunque haya algunos que piensen lo contrario, pero a esos señores les diría: que han tenido toda una vida para comprender que la normalidad se la hace uno mismo y que algunos se encuentran bien dentro de su traje de pijo relamido y en cambio otros, solo nos preocupa el disfrutar de las cosas y para eso no hacen falta los sellos, ni los estigmas, ni siquiera hacen falta los apellidos, solo hace falta ser, humano. Aunque a veces es más fácil de explicar esto a una puta piedra, pues para ellos es como quitarle a un edificio los pilares. Y por eso de vez en cuando les meto caña, porqué sé que se morirán jodiendo al personal y a mi entre ellos.

Ya quisieran algunos mi lucidez y mi atrevimiento y porque es muy importante el atrevimiento (la lucidez, por supuesto), pues para ser atrevido hace falta tener muy claras las cosas y al mismo tiempo, haber perdido la vergüenza, la maldita vergüenza que a través de mi vida me hizo demasiado daño y por eso ahora, me estoy vengando. Y la ventaja que tiene el no tener vergüenza es que filtras personas y sin mover un dedo, pues ellas mismas cuando te leen se autoeliminan, pero no sin antes concluir: que éste tío está loco. Pues si estoy loco, me alegro y si vuelvo a estar loco, me pongo más loco y que se muera la cordura y es que en el otro lado ¿qué te vas a encontrar?, acaso ¿un Infierno lleno de cuerdos? o ¿unos locos con cuernos y rabo?. Yo realmente pienso que no hay peor infierno que un Psiquiátrico y entonces y como yo ya pasé por ello, el Infierno será como unas vacaciones en el Caribe.

AMOR Y VEJEZ

Tú te agarraste a mi y yo a ti y los dos nos fundimos en un único cuerpo. Claro que eso duró un cierto tiempo, duró lo que dura un halo, un resplandor o un fogonazo, después solo quedaron las cenizas, los malos momentos y las ataduras injustas, aunque yo soy de los que pienso que todas las ataduras son injustas y porque estar enamorado no supone ninguna atadura, enamorarse es simplemente ir hacia donde te va el cuerpo y el alma y eso solo puede durar un corto tiempo, después puede quedar al desnudo la compatibilidad o no, entre dos personas. Los humanos nos hacemos a lo que hay y debido a muchos factores, a veces es por miedo o por inseguridad por lo que nos unimos a otra persona, pero en otras ocasiones, es por amor y por AMOR en letras grandes y brillantes.

Yo reivindico el amor y lo hago mío y eso lo hice siempre, pues he dado amor a raudales y también me lo han dado y por lo tanto, me siento compensado, pero no del todo y porque aún y de momento, no me he muerto. Creo que aún tengo amor por dentro, creo que amaría mejor que nunca, creo que me dejaría llevar por las nubes amorosas, creo que disfrutaría más que nunca, pero yo tengo un handicap o un defectillo y es que me estoy haciendo viejo, cosa que es irremediable e imparable. Y por mucho que me rebele contra la sociedad dominante, los valores y costumbres ya están servidos y están en la mente y en el alma de todos y el lema es: el viejo es un puto trasto que ya puede ir picando billete.

Socialmente es así y salvo que los viejos nos rebelemos, no va a cambiar nunca. Me duele decir esto y porque significa mucho para mí, pues es reconocer la evidencia de la decrepitud. Y nuestros cuerpos están viejos, pero nuestras almas no y es más, están más vivas que nunca, pero que le importa a una sociedad materialista el como estemos nosotros del alma. Ya sabéis, importa el dinero, la guita, la pasta, la avaricia, la mentira, la apariencia y sobre todo, importa el poder, pero el poder que podemos ejercer sobre el resto de los humanos. Hemos creado un monstruo de sociedad y un insaciable monstruo, un devora personas sensibles, un basurero de viejos.

Y entonces ¿qué pasa?, que me tengo que conformar con jugar a la petanca o a las cartas y sentarme al sol invernal en un banco del pueblo o debería levantarme y ponerme a hacer barricadas, claro que, que serían barricadas livianas y pequeñas, pues mi cuerpo ya no está para grandes alardes, pero si está para grandes amores. Y yo sé que lo conseguiría, yo sé que si tuviera varias vidas sucesivas y que a base de insistir en el tema, ganaría la batalla de los viejos, pero solo tengo una y ya me queda menos tiempo, pues el descuento ya empezó hace tiempo. De todas formas, yo nací rebelde y me moriré igual o más rebelde y sino hay viejos que se sumen a mi causa, yo os juro que seguiré en mis trece y soñando que puede haber un mundo mejor.

Y ESO, ¿QUIÉN LO SABE? (Poema)

Yo dibujé la Luna Llena
y tú la cogiste entre tus manos,
yo pensé que te quería
y tu me dijiste, que bueno...
que podía ser, que quizás
o que ya veríamos más adelante,
pero mientras tanto te dejaste querer
o amar hasta el infinito
y aquellas noches a ciegas
y aquellos amaneceres de luz suave y tenue
y aquellas risas y aquellos besos y aquellas caricias...
¿y que fue de todo aquello?,
y eso, ¿quién lo sabe?
Hoy en mis recuerdos te guardo un hueco,
te toco y me quemo la mano, 
te hablo y me muerdo los labios,
te amo con el sabor de la pena,
te odio porque pudo ser de otra manera,
y claro que el tiempo es irrefuctable
y de aquellos ardores solo quedan hormigueos
y de aquellos besos solo queda mi vida.

Dylan Thomas

  "Guardo una bestia, un ángel y un loco dentro de mí; mi búsqueda es saber cómo obran y mi problema es juzgarlos y vencerlos, derribar...