LA COSA FUE Y YA ESTÁ Y NO HAY MÁS QUE CONTAR

 Hoy por la tarde

y cuando fuí a buscar a mi hijo pequeño

que salía a las 20,30 de currar

pues de repente me dí cuenta

que estaba pasando por tu pueblo

y cuando me paré en la gasolinera me dí cuenta de ello.

Y mira que paso muchas veces por allí

y ahora me acuerdo muy pocas veces de tí

y por supuesto, de que tú vives allí. 

Ya no es como hace 10 años

que cada vez que pasaba por tu pueblo

siempre y siempre estabas tú. 

Ahora ya no

ahora muy pocas veces me acuerdo de tí

te tengo borrada casi del todo, creo que al 99% en mi disco duro

en el blando, ya hace tiempo que te tengo eliminada

ahora eres más una sombra de mi imaginación

y una especie de mancha que llevo en mi corazón

o un mal recuerdo que no comparto con casi nadie

mejor dicho, que no comparto con nadie

y como además lo nuestro, siempre se movió en la

 clandestinidad

pues me he ahorrado la faena de tener que aclarar lo que nos

 pasó

y ¿qué es lo que nos pasó?

ni lo sé yo y es de suponer que tampoco lo sabes tú

pasó y dolió

pero pasada esa época de dolor

sentí tal alivio que aún sigo viviendo en mi propia nube

y en ella, no caben dos

y menos cabemos tú y yo.

La cosa fue y ya está y no hay más que contar.

Ahora me siento tan libre como el viento.

ME TEMO LO PEOR


 La tarde pasa como si nada ocurriera

o como si nada pudiera hacer yo por ella

como cambiarla

como darle otro rumbo y otro sentido

como hacerla más humana

y aportarle más cariño y más calor humano

aunque hablar de calor humano

es pasarse demasiado

y porque cualquier fuente de calor en el día de hoy

es como si sintiera una muerte prematura

y porque no hay una forma de parar tanto exceso calorífico.

Creo que todas las prediciones se han quedado cortas

y hablan que en el 2.050 habrá un desastre total y absoluto 

y que el mundo se quedará a expensas de unos cuantos héroes

que andarán perdidos entre tanto escombro

y entre tanta rata suelta y que éstas serán su única fuente de

 alimento

pero como hacen en todas las pelis futuristas

siempre sobrevirá un líder que se las sabe todas

y en torno a él

se  juntarán ese pequeño grupo que también ha sobrevivido a

 semejante catástrofe.

Y ahí se demostrará cual que es el verdadero espíritu de

 supervivencia,

quedará un grupo de iluminados encabezados por un líder aún

 más iluminado

y de ellos, va a depender cual va a ser el futuro de la Tierra.

Pero yo me temo lo peor

y apenas lleguemos al año 2.030

nos quedaremos sin agua potable, sin icebergs,

sin filtros solares, sin agua de los mares

y sin ningún tipo de árboles

y porque todos han ardido en los años anteriores.

¿MIEDO A QUERERME?

 

No tengo miedo de quererme sin quererlo

porque soy muy consciente de que me quiero

y no tengo miedo a decirlo

y a repetirlo un millón de veces

pero creo que no hace falta

llega con decir un simple y sencillo

¡me quiero!

Y lo demás que lo entienda el que me quiera entender.

No necesito justificaciones

y tener que rebuscar en mi memoria viejas razones

porque vamos a ver

no me hacen falta. 

Yo siempre y de toda la vida, supe que me quería

y a pesar que hubo momentos

en que si no odiaba fue por los pelos

porque mira que hice gilipolladas en ésta vida

y hasta hubo momentos en que me revolqué en mi propia

 mierda

y para darme más pena a mi mismo

y para que los demás se compadecieran de mí

en definitiva, solo buscaba un hombro sobre el que llorar

y que alguien me diera una palmadita en la espalda

y menos mal que ésta jugada macabra

me salió muy pocas veces,

mejor dicho, casi nunca me salió.

Y gracias a ello yo sigo aquí

He pasado por todo, he sido de todo,

me he disfrazado de todo

y también, me han dicho de todo

y alguna de esas cosas que me han dicho

me han dolido hasta en el fondo de mi corazón

pero a la vez me han servido para rebelarme contra ellas

y por eso sigo reinvindicando el amor,

la amistad, el buen tracto hacia los demás

la palabra dada y la nobleza que debe tener un ser humano

y de todo esto, nadie me va apear y ni en éste mundo

ni en el resto de otros mundos.

ANTE LA JUSTICIA, NO TODOS SOMOS IGUALES

 

Claro que estamos en una sociedad capitalista

pero aún así y todo no deja de alucinarme el inmenso poder del

 dinero.

Y va y resulta que demandan al Julito Iglesias

por exigir un beso negro a varias tías de su servicio doméstico

que mira que tiene huevos el asunto

pues cuando el caso pasó a manos de los abogados del Julito

el caso se ha dado por concluído o casi,

ni en la prensa ha salido más

y esta es una nueva demostración

que la pasta es la que manda.

¡Joder! si hubiera sido yo

u otro ser de parecido nivel económico

seríamos portada de la nada

y porque los parias no salimos en las portadas

pero lo que sí puedo aseguraros

que yo estaría en la cárcel y condenado a 90 años.

Y después se atreven a decir

que ante la justicia somos todos iguales.

Y eso ¿quién coño se lo cree?

yo desde luego, no

y por ejemplo si ahora mismo me pillaran fumando un canuto

iría directo a la celda de comisaría

y como hoy empieza el fin de semana

tendría que esperar hasta el lunes y para que me viera el señor

 juez

el cual estoy seguro que me diría

usted estaba fumando hachís

que en éste país es ilegal

pero además usted ya tiene 70 años

y no está en edad para según que cosas

y entonces yo añadiría

pues el Julito Iglesias ya tiene más de 80 años

y sigue exigiendo a tías de su servicio doméstico

que le den un beso negro y porque es santo remedio para su

 artrosis

y para su cerebro degenerado

y él sigue navegando en su potente yate por el Caribe

y yo que en principio soy una mierda de tío

me tengo que pasar el fin de semana en chirona

y por haberme fumado un simple canuto.

Esto era sólo un ejemplo

y porque de los canutos paso y desde hace más de 40 años

y porque por alguna cosa que sabe mi cuerpo y de la yo sigo

 siendo ignorante

pues pasó que los canutos me sentaban cojonudamente

y un día y de repente algo cambió dentro de mi cuerpo

y empecé a sentirme como si me hubieran dado una patada en

 todos los huevos

e hice repetidos intentos y a cada cual peor

y hasta que al cabo de unos meses me dí por vencido.

Hubo algún que otro intento posterior

esporádicos intentos y muy separados en el espacio tiempo

y que todos fueron estrepitosos fracasos

mareos kilométricos, sudores profusos, paranoias mentales

y hasta manías persecutorias

y ante ese panorama ¿qué iba hacer?

pues dejar de fumar canutos

y dedicarme a hacer otras cosas que me sintieran mejor.

SINO FUE HOY, SERÁ MAÑANA

 Que nada duele tanto 

como la impotencia de la mañana

y de nuevo te ves vencido y doblegado ante una nueva derrota

te sientes sometido y humillado

con tus esperanzas rotas

y ya no vale, lo voy hacer mañana

porque a éstas altura, ya no me lo creo

y de que me sirve aplazarlo para mañana

cuando lo pude hacer hoy

y como hoy tampoco lo hice

de ahí viene tanto dolor.

Y una vez localizado ese dolor 

o sea de donde viene, porqué se ha producido,

que es lo que quiere y que es lo que me pide a cambio,

pues en teoría el tema sería fácil de resolver

pero en realidad no pasa eso

y porque algo pasa dentro de mi cabeza

que no soy capaz de entender

algo me falla, algo se ha estropeado,

algo no funciona y algo me está haciendo daño

y ya quisiera yo

saber, entender y actuar

y sin más historias

ponerse a funcionar

y hacer lo que uno tiene que hacer

y ser y hacerme persona

y seguir haciendo

y hacerme más persona

y no dejarme dominar

por mi propia autocomplacencia compasiva

que poco a poco

sé que me está matando

y como un día de estos no espabile

y ponga manos a la obra, pero de verdad

no sé muy bien que pasará conmigo

si me declararé como vencido

o de nuevo me levantaré contra mi propia impotencia.

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde

y por una vez voy hacer caso a una frase

y aunque ahora me sienta derrotado

espero que la esperanza siga conmigo

y por eso me acabo diciendo

sino fue hoy, será mañana.

AGOSTO

 Agosto

el nuevo sudor de cada verano

el bar de la esquina

donde iba a desayunar cada mañana

intentaré reconquistarlo en éste mes de agosto

me sentaba bien aquellos desayunos

tostada de queso

y dos o tres cafés con leche

y por el medio siempre caía una pequeña conversación

unas cuantas risas y un nos veremos mañana

y así hasta el día siguiente

y para de nuevo, desayunar

y así marcar el comienzo de otro día

y además, ahora mismo me acabo de acordar

hay una nueva alarma de ola de calor

y la pregunta del millón es la siguiente...

¿sobreviviremos a otra ola de calor extremo?

Karmelo C. Iribarren


 Mi mujer y mi hija,
estas paredes y estos libros,
un puñado de amigos
que me quieren
–y a los que quiero de verdad–,
las olas del cantábrico
en septiembre,
tres bares, cuatro
con el garito de la playa.
Aunque sé que me dejo
algunas cosas, puedo decir
que, de ser algo, ésa es mi patria.
Lo demás son historias.


PSIQUIATRAS Y DEMÁS

 Vamos a ver, tampoco hagamos sangre con lo infeliz que he sido. Porque primero y hablando en general he sido más feliz que infeliz o por lo menos así yo lo percibo, aunque por el camino hubiera voces con cierto peso, que me querían convencer de lo contrario y porque a lo largo de mi vida, he tenido momentos que eran para echarse a llorar y alguno de estos buitres quisieron aprovechar ese momento de debilidad y para cebarse conmigo. Y como no, solían ser psiquiatras de cierto prestigio local y algún que otro psicólogo que también se añadía a la merendilla y hasta hubo veces, en se sumaron los dos juntos y para repartir y compartir su festín. Me ponían de vuelta y media y porque ellos pensaban que todos mis problemas eran creados por mi mismo, por mi propia maldad, porque era un mentiroso patológico y porque disfrutaba engañando a los demás. Y claro y si uno partía de esas previas premisas ¿pues que coño iban hacer?. Pues ir con toda su artillería a por mí y lo primero que hacía, era empastillarme hasta las cejas y así anularme como persona y convertirme en un guiñapo de trapo. Después y posteriormente te seguían embutiendo de todo tipo de pastillas y hasta conseguir una dependencia total hacia algunas de esas pastillas y entonces daban por concluído la primera parte de ese proceso. Ya me tenían en sus manos y totalmente esclavizado debido a las pastillas y si te portas mal, no te daremos más de esa pastillas y si te portas bien, pues te las seguiremos dando. Tengo conmigo la sensación de que ni uno de estos profesionales de pacotilla, nunca me escuchó lo que decía o lo que yo pretendía transmitir y por eso al final, el resumen  de todo esto, era te voy a dar pastillas de éstas y te quito alguna de las otras y vamos a probar unas nuevas que dicen que son la rehostia y quedamos para la semana que viene y me cuentas como te han sentado. Nadie se ha parado conmigo demasiado tiempo y si se ha parado un poco era para diagnosticar mi estado mental y una vez claramente clasificado, pues el tema resultaba ser mucho más fácil y éste caso en concreto, tiene éste tratamiento y sólo habrá que ir ajustando las dosis. 

Sólo hubo un psiquiatra entre todos los que ví, que me escuchaba un poquito y tengo su cara guardada en lo más profundo de mi alma y de mi memoria. Quedábamos y hablábamos y sobre todo, nos escuchábamos y por eso y de cada vez, yo me sentía más partícipe de los cambios que podía dar para mejorar mi estado mental... Pero por diversas circunstancias de la vida, nuestra relación profesional duró muy poco o eso me pareció a  mí. No llegamos ni a un año y una cita de una hora cada 15 días, siempre me parecieron demasiado poco. Me daba la medicación mínima e imprescindible para que no entrara en una crisis psiquiátrica. No me ponía ciego hasta las cejas, ni me hacía dormir 12 horas seguidas y levantándote con una resaca que te cagabas patas abajo. Era muy buena persona y mejor profesional y yo lo admiraba hasta la extenuación. Y faltaría más que yo no lo hiciera y sobre todo después de haber pasado por 10 payasos que decían que eran psiquiatras. Me acuerdo de varios que cumplían con todos los tópicos que de aquellas tenía el típico prototipo de un psiquiatra: barba espesa y larga pero tampoco demasiada larga y con un cierto toque a descuidada pero sin pasarse, gafas redondas que a su vez, iban cambiando su posición sobre la nariz a demanda de su dueño, fumadores de pipa y con su asqueroso olor a pipa, pantalón de pana marrón, azul oscuro o negro, camisa a cuadros y con los codos desgastados (parecidas a las de un leñador), mirada siempre huidiza y un tanto desconfiada y como si estuvieran buscando algo que nunca habían encontrado y os puedo asegurar que al paso que iban, jamás la iban a encontrar. Nunca se levantaban a saludarte y para darte la mano y yo creo que lo hacían para mantener una distancia terapéutica, pero para mantener ese tipo de distancia, no hacía falta ser un maleducado. Les gustaba sentirse poderosos y por eso te miraban con esa especie de desprecio que el poderoso tiene hacia el débil y tú entrabas en su despacho sintiéndote que eras un mierda y el tío te hacía sentir que eras más mierda todavía. Y de su despacho salías hecho un gusano o una larva y que aún te hacía sentir más asco hacia ti mismo.

Me acuerdo de uno en concreto que tuve la desgracia de tener que soportar en mi última estancia en un psiquiátrico y lo tuve que sufrir durante el mes que allí estuve encerrado. El menda era Argentino y para que así se complieran todos los tópicos sobre los psiquiatras y los argentinos. Pues el tío era un pedazo de hijo de puta con todas las letras. En principio odiaba a todo tipo de pacientes psiquiátricos y no desperdiciaba ni una, para machacarnos y humillarnos y nos trataba como si fuéramos delincuentes, además de violadores. Que tipo más asqueroso y yo pensando como podría quitármelo de encima e hice un ligero amago y para hablar con la directora de aquél psiquiátrico, pero pude observar que su actitud ante el tema, era cerrarse en banda y que no iba mover ni un sólo dedo. O sea que tuve que dar marcha atrás y me obligué a tener que pensar en positivo: sólo era un mes de encerrona si te portabas bien y ver a ese ser tan despreciable durante una hora a la semana y cambiando de táctica, a lo mejor la cosa no sería tan grave. Y así fue y a partir de ahí hablé con él en monosílabos y obvié cualquier discusión posible y porque sólo tenía una idea en mi mente y era salir al mes y que le fueran dando al puto psiquiatra de mierda.

Y ENTONCES ¿QUÉ PASA?


Aquí estamos de nuevo. Sé que sigo vivo porque estoy escribiendo, a no ser que se pueda escribir en el otro lado y y se use un teclado y una pantalla y se pueda seguir escribiendo como un puto zombi todo podrido. Pero bueno, acabo de llegar a mi santa casa (por supuesto, recién salido de guardia... hoy no iba a ser menos), he cagado muy plácidamente, me he dado una ducha de las buenas y nada más salir de la ducha me he puesto a sudar como un cerdo y desde esa no he parado de sudar ni siquiera un segundo. Estoy como para ir dando abrazos asquerosos y pegajosos, los cuales tengo exclusivamente reservados y con todo mi cariño de hiena, a mis peores enemigos. A mis amigos no les doy abrazos de oso en tiempos de sudores veraniegos, se los reservo para cuando llegue el otoño o el crudo y duro invierno y porque en esas estaciones si que es bonito darse abrazos. Mirar, voy a decir una máxima y porque con perdón, porque me sale de los cojones: en verano no hay cariño ni amor posible...Puede haber amor en la distancia, besos que se dan al aire y que a continuación, se soplan, caricias que se sueñan pero que nunca tocan y como mucho, se puede hablar de amor y con el ventilador o el aire acondicionado a tope. Además en verano, no se está para realizar congresos de pareja y tú ¿porqué hiciste esto y no lo otro?...y yo diría... yo hago esto, porque en verano sudo como un cerdo y porque no soporto el intercambio de fluidos y sudores. Otros no soportan otras cosas y nadie les dice nada.
Pues hoy es Martes y día 6 de Agosto y ya he pasado mi ecuador de guardias. Por tanto hagamos algo por ser positivista y en cambio de ver la botella medio vacía, tendré que verla media llena y en consecuencia, sólo me queda media botella por llenar. Ya conocéis y sino lo conocéis... yo os lo cuento con sumo gusto y con mucho cariño, el ejemplo del ahogado que se ha bebido medio mar (y que por eso está muerto y tieso), pues el positivismo nos dice...que a ese fulano le quedó medio mar por beber y a lo mejor el siguiente ahogado se bebe el otro medio mar (y eso es muy positivo para los positivistas de mierda, que yo no logro entender que pueden ver de positivo que un ahogado se bebiera medio mar y el siguiento ahogado el otro medio mar y ¿donde está lo positivo en ésta historia?). Pero bueno, vayamos a lo mío y mi objetivo es acabar el Martes de la semana que viene ad integrum y sobre todo, con mis condiciones humanas (neurológicas, psíquicas y físicas) lo más intactas posibles. O sea, que por lo menos me quede algo entero y que pueda seguir viviendo dentro de mi, que por lo menos quede una raíz, un capullo (esto es lo más probable), un brote verde, una hermosa flor, una planta linda y brillante, un árbol frondoso y con un poco de ternura y ya iremos tirando como mejor se pueda. Tampoco hay que ponerse demasiado tonto y meloso con esto, un poema vale, dos poemas también, pero toda tu vida haciendo poemas, va resultar como demasiado empalagoso y hasta puede que resulte como algo demasiado blandito. Mi tema es otro, mi tema es un poema y a continuación, que me den o que me dé una inmensa hostia dialéctica y de esa guisa es como yo funciono.
¿Y que si así me va bien? y yo que sé...Yo sólo sé que me va y que más bien me va tirando a mal, pero a éstas alturas de mi vida no pretendo cambiar y hacerme un Bruno gentil y nuevo. El chasis ya lo tengo hecho y reforzado y es a partir de él, es como yo me construyo y deconstruyo, pero el chasis está hecho y acabado y lo único que puedo corregir son los flecos y partes sobrantes y añadir los trozos que me falten o que por desgaste tendré que ir sustituyendo. Y mi esencia es mi chasis y esa casi no ha cambiado a lo largo de mi puta vida. Soy el mismo Bruno con 14 años que el Bruno de ahora, el que ha cumplido 63 primaveras y que ahora acaba de cumplir 70, que precisamente no he celebrado a todo trapo y en cambio, fueron celebradas cuando llegué a tiempo de acordarme de que era la fecha de mi cumpleaños y que como muchas veces me ha ocurrido a lo largo de mi vida, me acordé en el último momento y por los pelos. Casi siempre me paso de fecha y me acuerdo días o meses después. Total que más da celebrar tu puto cumpleaños un 5 de Febrero que un 28 de Abril...y ¿da igual o no da igual?. Y entonces ¿qué pasa?.

¿Cuántas veces fuí yo mismo?


 ¿Cuántas veces fuí yo mismo?

pues la verdad no fueron tantas

hasta hace unos pocos años

yo mismo me cortaba y me autocensuraba

no me gustaba ser yo mismo

pensaba que era poca cosa

que era un tío sin sustancia y sin importancia

como otros tantos muchos que andan por la vida

me sentía uno más de la manada

un poco bicho raro, pero seguía siendo miembro de la manada

ni demasiado inteligente

ni demasiado guapo

ni demasiado interesante

ni demasiado nada de nada

y no podía lucir mi orgullo

¿porque como iba a sentirme orgulloso de ser un don nadie?

¿como podía reivindicarme?

¿como podría salir de semejante atolladero?.

Y un día y sin más, me dije

esto es una pregunta trampa

y ponte a andar

y cuando estés llegando al horizonte mira hacia atrás

y primero, siéntete libre 

y rompe todas las cadenas que te tenían encadenado a sentirte

 un pobre hombre

y segundo, mira como has llegado hasta ahí

acuérdate de todo lo que has luchado

y de todas las veces en que te has caído y te has vuelto a

 levantar

piensa en todos tus amigos y que por una cosa u otra

se han quedado atrás

y solo por honor a ellos, 

me siento en la obligación de tener que

 seguir luchando

pero ésta vez como persona humana que soy

y que además ahora, exijo que los demás así me consideren.

Me he cansado de ser un don nadie

me he hartado de sentirme muy poca cosa

y ahora y en éste justo momento

solo estoy reclamando mi propio sitio.

Walt Whitman

 "Si nadie me ve, no me importa,

y si todos me ven, no me importa tampoco.

Un mundo me ve,

el más grande de todos los mundos: yo”.


ASIRIOS, BABILONIOS Y MEDOS

Hoy es Sábado sabadete y por supuesto...no habrá polvete. Años a...siglos a...y además, con éste calor de los cojones, no está uno para echa...