No tengo miedo de quererme sin quererlo
porque soy muy consciente de que me quiero
y no tengo miedo a decirlo
y a repetirlo un millón de veces
pero creo que no hace falta
llega con decir un simple y sencillo
¡me quiero!
Y lo demás que lo entienda el que me quiera entender.
No necesito justificaciones
y tener que rebuscar en mi memoria viejas razones
porque vamos a ver
no me hacen falta.
Yo siempre y de toda la vida, supe que me quería
y a pesar que hubo momentos
en que si no odiaba fue por los pelos
porque mira que hice gilipolladas en ésta vida
y hasta hubo momentos en que me revolqué en mi propia
mierda
y para darme más pena a mi mismo
y para que los demás se compadecieran de mí
en definitiva, solo buscaba un hombro sobre el que llorar
y que alguien me diera una palmadita en la espalda
y menos mal que ésta jugada macabra
me salió muy pocas veces,
mejor dicho, casi nunca me salió.
Y gracias a ello yo sigo aquí
He pasado por todo, he sido de todo,
me he disfrazado de todo
y también, me han dicho de todo
y alguna de esas cosas que me han dicho
me han dolido hasta en el fondo de mi corazón
pero a la vez me han servido para rebelarme contra ellas
y por eso sigo reinvindicando el amor,
la amistad, el buen tracto hacia los demás
la palabra dada y la nobleza que debe tener un ser humano
y de todo esto, nadie me va apear y ni en éste mundo
ni en el resto de otros mundos.

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