Claro que estamos en una sociedad capitalista
pero aún así y todo no deja de alucinarme el inmenso poder del
dinero.
Y va y resulta que demandan al Julito Iglesias
por exigir un beso negro a varias tías de su servicio doméstico
que mira que tiene huevos el asunto
pues cuando el caso pasó a manos de los abogados del Julito
el caso se ha dado por concluído o casi,
ni en la prensa ha salido más
y esta es una nueva demostración
que la pasta es la que manda.
¡Joder! si hubiera sido yo
u otro ser de parecido nivel económico
seríamos portada de la nada
y porque los parias no salimos en las portadas
pero lo que sí puedo aseguraros
que yo estaría en la cárcel y condenado a 90 años.
Y después se atreven a decir
que ante la justicia somos todos iguales.
Y eso ¿quién coño se lo cree?
yo desde luego, no
y por ejemplo si ahora mismo me pillaran fumando un canuto
iría directo a la celda de comisaría
y como hoy empieza el fin de semana
tendría que esperar hasta el lunes y para que me viera el señor
juez
el cual estoy seguro que me diría
usted estaba fumando hachís
que en éste país es ilegal
pero además usted ya tiene 70 años
y no está en edad para según que cosas
y entonces yo añadiría
pues el Julito Iglesias ya tiene más de 80 años
y sigue exigiendo a tías de su servicio doméstico
que le den un beso negro y porque es santo remedio para su
artrosis
y para su cerebro degenerado
y él sigue navegando en su potente yate por el Caribe
y yo que en principio soy una mierda de tío
me tengo que pasar el fin de semana en chirona
y por haberme fumado un simple canuto.
Esto era sólo un ejemplo
y porque de los canutos paso y desde hace más de 40 años
y porque por alguna cosa que sabe mi cuerpo y de la yo sigo
siendo ignorante
pues pasó que los canutos me sentaban cojonudamente
y un día y de repente algo cambió dentro de mi cuerpo
y empecé a sentirme como si me hubieran dado una patada en
todos los huevos
e hice repetidos intentos y a cada cual peor
y hasta que al cabo de unos meses me dí por vencido.
Hubo algún que otro intento posterior
esporádicos intentos y muy separados en el espacio tiempo
y que todos fueron estrepitosos fracasos
mareos kilométricos, sudores profusos, paranoias mentales
y hasta manías persecutorias
y ante ese panorama ¿qué iba hacer?
pues dejar de fumar canutos
y dedicarme a hacer otras cosas que me sintieran mejor.

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