La tarde pasa como si nada ocurriera
o como si nada pudiera hacer yo por ella
como cambiarla
como darle otro rumbo y otro sentido
como hacerla más humana
y aportarle más cariño y más calor humano
aunque hablar de calor humano
es pasarse demasiado
y porque cualquier fuente de calor en el día de hoy
es como si sintiera una muerte prematura
y porque no hay una forma de parar tanto exceso calorífico.
Creo que todas las prediciones se han quedado cortas
y hablan que en el 2.050 habrá un desastre total y absoluto
y que el mundo se quedará a expensas de unos cuantos héroes
que andarán perdidos entre tanto escombro
y entre tanta rata suelta y que éstas serán su única fuente de
alimento
pero como hacen en todas las pelis futuristas
siempre sobrevirá un líder que se las sabe todas
y en torno a él
se juntarán ese pequeño grupo que también ha sobrevivido a
semejante catástrofe.
Y ahí se demostrará cual que es el verdadero espíritu de
supervivencia,
quedará un grupo de iluminados encabezados por un líder aún
más iluminado
y de ellos, va a depender cual va a ser el futuro de la Tierra.
Pero yo me temo lo peor
y apenas lleguemos al año 2.030
nos quedaremos sin agua potable, sin icebergs,
sin filtros solares, sin agua de los mares
y sin ningún tipo de árboles
y porque todos han ardido en los años anteriores.

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