En el pecho se agitan
vendavales de agosto,
murmura el mar
sorprendida,
sonríe la tristeza.
A veces,
la soledad
me besa
y yo
sonrío.
De pequeño había oído hablar muchas veces de la Sierra de Madrid. Algunos de mis compañeros la conocían, y la gente con dinero presumía de t...
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