ALBERT ESPINOSA


 «Creo que a veces nos olvidamos de que para vivir hace falta algo tan sencillo como vivir. Y para ser optimista, hace falta creer en el optimismo. Una de mis frases favoritas, que aprendí cuando estuve en el hospital, fue: “Cree en los sueños y ellos se crearán”. El hombre de 90 años que me la enseñó me hizo ver que el creer y el crear son dos palabras que se parecen tanto porque están a una sola letra de distancia. “Si crees se crea. Es automático”, decía.»

Albert Espinosa

NUNCA SE DEBE INFRAVALORAR AL ENEMIGO


Quiero decir

que hay cosas que no me gustan de mí

nadie nació ni murió al completo

ni estamos hechos al gusto de todos

y siempre habrá una fisura por donde entra la mierda

que primero te intoxica y te envenena

y poco a poco se va extendierndo por tu torrente sanguíneo

hasta que por fin invade tus centros neurálgicos

y al final,  te convertirás en un repartidor de mierda.

Y todo por una fisura que sólo te picaba un poco

que nunca te pareció motivo suficiente

que era imposible que por un simple rasguño

pudiera entrar tanta mierda malvada

pero que ahí estaba

y al día siguiente la herida se fue inflamando

y ya molestaba un poquito más.

Pero que tampoco te parecía suficiente

como para que fuera el foco de entrada de tanto mal. 

Al cabo de unos días

la herida se puso roja y como si estuviera enfurecida

por tu falta de atención

la herida se inflamó de tal manera que estaba a punto de

 reventar

y al mismo tiempo, el dolor aumentaba su intensidad, 

avisaba que la cosa se estaba poniendo pero muy fea

y a la vez indicaba que había mucha lucha interior

y que si no hacías algo más

podías perder esa batalla

y si perdías esa batalla, también podías perder la guerra.

Y todo y todo por una puta fisura de mierda.

Y por eso nunca se debe infravalorar al enemigo.


TÚ NO TE METAS. Manuel Vicent.

TÚ NO TE METAS
Esta advertencia transmitida de generación en generación ha fabricado dos modelos de ciudadanos, unos en forma de pacientes ovejas y otros en forma de lobos esteparios.
Manuel Vicent.
Año 1974. Imagino a unos padres biempensantes sentados a la mesa en un comedor con mucha plata en el aparador y en las paredes una Santa Cena y algún bodegón del XIX con una perdiz y un conejo ensangrentados. El hijo ha llegado de la facultad muy excitado. Cuenta que esa mañana ha corrido delante de los guardias en la universitaria. Ha habido pelotas de goma, gases lacrimógenos y algunos heridos. Mientras le sirve la sopa con un cucharón de alpaca, la madre le dice: “Hijo, tú no te metas”. Por lo visto aquel estudiante que durante la dictadura obedeció a sus padres y dejó de meterse en líos, preparó oposiciones a abogado del Estado y luego fue un alto funcionario en la Transición. Año 1989. Este burócrata está ahora sentado a la mesa del comedor de un chalet adosado con muebles lavados de estilo nórdico, de cuyas paredes cuelgan algunos cuadros de pintura abstracta. A la hora del almuerzo llega la hija muy excitada después de haber asistido a una manifestación no autorizada por la igualdad de la mujer donde la policía ha repartido leña a mansalva. Mientras la madre le sirve en el plato unos rollitos de primavera, el padre le dice: “Hija, tú no te metas”. Esa chica siguió el consejo, dejó de meterse en líos, consiguió una beca para estudiar economía en Estados Unidos y hoy es una importante financiera en un banco. Año 2018. Imagino a esta ejecutiva sentada a la mesa de un apartamento de lujo con mucho diseño de metacrilato.
A la hora del almuerzo su hijo todavía no se ha levantado de la cama. La madre no encuentra manera de que se implique en alguna causa, la que sea, pero el chico se pasa el día de sofá en sofá abducido por los videojuegos de la tableta. Esta advertencia, hijo, tú no te metas, transmitida de generación en generación ha fabricado dos modelos de ciudadanos, unos en forma de pacientes ovejas y otros en forma de lobos esteparios.

 

| 'Por qué ya no enseñamos las tetas', por Ana Iris Simón


 

SOLEDAD


 

JOAN MANUEL SERRAT


"Defiendo la libertad para mí, pero sobre todo para quien piensa distinto de mí".

Envejezco en paz, pero no resignado. No me gusta el mundo en que vivimos, lo confieso. Es hostil, contaminado, injusto, insolidario y no solo no me gusta, sino que me preocupa mucho el rumbo que lleva.
Somos desgarrados testigos de unas atrocidades brutales que se están ejerciendo a nuestro alrededor y no quisiera pasar la oportunidad de hablar con ustedes sin insistir en ello".

El cantante catalán pronunció esta frase durante la entrega del XIV Premio Cortes de la Real Isla de León, en San Fernando, en el año 2024.

OS RAQUEIROS DA COSTA DA MORTE (leyenda o realidad o las dos cosas)


 La Costa da Morte en Galicia, con Muxía como uno de sus epicentros, carga con la oscura leyenda de los raqueiros: lugareños acusados en el siglo XIX de encender falsas hogueras en los acantilados para desorientar a los barcos, provocar naufragios y saquear los cargamentos y cadáveres. Realidad frente a Leyenda. Los raqueiros: Aunque la prensa internacional del siglo XIX y la literatura alimentaron el mito de estos piratas terrestres, los historiadores señalan que se trata en su mayoría de una exageración romántica y sensacionalista. Auxilio real: Lejos de asesinar náufragos, los gardeños y marineros de Muxía y zonas aledañas arriesgaban habitualmente su vida en los temporales para rescatar a los supervivientes de tragedias célebres como la del buque HMS Serpent. El entorno mítico de Muxía.Santuario da Barca: Un templo sagrado junto al mar embravecido ligado a la venida de la Virgen en una barca de piedra. Piedras mágicas: Lugares como la Pedra de Abalar o la Pedra dos Cadrís que poseen una fuerte carga de rituales ancestrales precristianos. Un recorrido visual y documental por la historia y los naufragios que forjaron la fama de la Costa da Morte: Los raqueiros son personajes legendarios de la Costa da Morte, conocidos como "piratas de tierra firme". Según la tradición popular, en noches de gran tempestad colocaban luces o antorchas en los cuernos de vacas y reses para engañar a los barcos, haciéndoles creer que era un puerto seguro y provocando que encallaran en las rocas para saquear su cargamento. Origen y Realidad de la Leyenda. El mito del engaño: La tradición cuenta que estos grupos no solo robaban la carga de los barcos náufragos, sino que a veces atacaban a los supervivientes. La situación real: Historiadores señalan que, más que despiadados asesinos, los pobladores locales eran vecinos empobrecidos que acudían a la costa tras los temporales para raquear. Aprovechamiento del mar: Recoger los restos de los naufragios (leña, mercancías o enseres) era una forma de subsistencia en una comarca marcada por la tragedia y la pobreza. Impacto cultural: Esta leyenda negra ayudó a forjar el nombre y el misterio de la Costa da Morte a través de la literatura y el folclore popular.

Hay tantas formas de ver y sentir el mundo

 

Hay tantas formas de ver y sentir el mundo

como personas que viven dentro de él

es más, cada uno tiene su propio mundo

y esa visión del mundo de cada uno

tiene miles de condicionantes:

donde y como nació

como lo trataron sus padres

como fue su infancia o si es que realmente la tuvo

donde y como fue educado y enseñado

que amigos y enemigos tuvo cuando era niño

si lo marginaron o lo apoyaron

si el logró tener su propio espacio y como lo consiguió

de como fue su adolescencia y juventud

de como fue su vida de adulto

si consiguió lo que él quería

de si se quedó a medias o de si se quedó muy lejos

de si le gustó o no, su trabajo

de si se casó y con quién lo hizo

y como se desarrolló esa relación

de si tuvo hijos y que relación tuvo con ellos

de si se quisieron mucho o hasta que punto se quisieron

de como en cada momento, funcionaba el mundo a su

 alrededor

y por supuesto, de las ganas que tenía de vivir

y de como se comportó en sus horas más bajas y más altas

de si en general fue valiente o cobarde

o de si se movió por la vida en plan silencioso y sigiloso

de como se siente ahora, como viejo que es

de como ahora se enfrenta a la muerte

de si asume que tarde o temprano se va a morir

de que cada vez le queda menos

de lo que le queda por hacer antes de irse definitivamente

de si es mucho o es poco o si es interesante o no lo es

de como siente el peso de su pasado

o de que simplemente, no lo siente

de si ha asumido o no sus propios errores

de  si hizo algo por arreglarlos

o los dejó pasar y porque son parte del pasado

de si el tiempo que le queda

pide silencio y tranquilidad

y que sobre todo pide, que le dejen en paz. 

Y sin darme cuenta empecé hablando de la visión de otros

 mundos en general

y acabé hablando de mi visión del mundo en particular.

GATA CATTANA

 



"Soy procaz, no soy sincera,
y el día que yo me muera
se muere lo que más quiero,
que no hay amor verdadero
para aquel que no se espera,
y como yo no te espero
soledad es mi compañera"



Los efímeros veranos de Sylvia Plath.


 

ES INCREÍBLE

 

Si lo pienso bien, es increíble

es increíble que hayan pasado 70 años

y que yo siga aquí vivito y opinando

a veces, amando locamente (cada vez menos)

otras veces, en el silencio más absoluto

y en algunas otras

reivindicando mi forma de ser y de estar por la vida

pero sin necesidad de chillar demasiado

desde hace unos años he decidido

que es mejor hablar suavemente y delicadamente

y tal y como ahora me gusta hablar en nuestra intimidad

en susurros y rozando con mis labios tu oreja

y escuchando al mismo tiempo

el rumor de cada una de nuestras respiraciones

que en ese momento, 

me parecían olas rompiendo sobre la arena

a veces, más largas y más entusiastas

otras veces, más cortas, más apagadas y entrecortadas

pero de una manera o de otra, eran olas que desde siempre me

 hablaron de tí y de mí

y de nuestra forma de existir.
















ALBERT ESPINOSA

  «Creo que a veces nos olvidamos de que para vivir hace falta algo tan sencillo como vivir. Y para ser optimista, hace falta creer en el op...