Por un lado está la vida,
Por el otro, está la muerte,
Por el medio, crece el centeno
en los campos de mi infancia.
Aquí
en lo más cercano,
crujen mis huesos
y rechinan mis dientes,
eso indica que uno ya está viejo...
y algo acojonado
y en todos esos lugares,
hubo y hay días de fuego, mar y viento
y suelen ser días de verano.

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