La idea...
no es convertirme en un dios
o en un semidios
que mantiene sus dos caras,
la divina y la humana
y con un rabo demoníaco que cuando azota
te puede abrir en dos mitades.
La idea y para que sea buena idea
tiene que tener su momento
y el tiempo suficiente para que se desarrolle en ésta vida.
En la siguiente vida
ya no será tu idea la que vale
y será la de otro y aunque te la haya robado
él se apropiará de tu idea
y con dos o tres retoques en el texto
y algún punto y coma cambiados de sitio
reclamará su autoría.
Y yo de ésta forma soy capaz de imaginarlo
veo al tipo entre multitudes enardecidas que gritan ¡vivas!
siento al tío saludando a ambos lados
y montado en un carro tirado por hermosos caballos blancos
y hasta noto el traqueteo de las ruedas contra el suelo
empedrado
y como si fuera por una calzada romana
y veo hacia el horizonte
y allí está el arco del triunfo
y sé que tendré que pasar por él
aunque hay veces en que dudo
si no será la luz que hay al final del túnel
y sin darme cuenta pienso en que...
si no me estaré pasando al otro lado.
Y puede que en otra vida triunfe
y porque todo se puede suponer
pero lo que es en ésta
sé que me quedaré con las ganas.
Y por eso sé
que la falta de ganas
nunca será la causa de que yo transite al otro lado.
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