Es la entraña la que me ladra
es el ansia la que me ilumina
es la vida la que me llama sin emitir un sonido
y sin pedirte nada a cambio.
Al mismo tiempo
el sentimiento va por dentro
y el se encarga de deshojar la margarita
y ahora, te quiero
y ahora, no te quiero
y si no sale lo que tú quieres que salga
tendrás que volver a empezar de nuevo.
Los sentimientos nunca son tan contundentes como los
pensamientos
siempre existe una fisura
o una herida por donde se ha ido parte de tu vida
y entonces valoras
si será mejor coser la herida
o meter el dedo en la llaga
y hasta que el dolor se haga insoportable
y la hemorragia nunca más pare de sangrar.

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