HAY COSAS QUE NO ME GUSTAN


 Cuando estoy metido en el pozo

no me reconozco, no me veo,

no me siento mío, ni de otro, ni de nadie

simplemente veo las paredes del pozo

y un trozo de cielo

y a ese cielo me aferro con todas mis ganas

mis uñas y garras se meten por las grietas

saco fuerzas donde antes no las tenía

me elevo poco más de medio metro

y entonces veo un trozo más grande de cielo.

No me gusta verme hundido y acabado

y con la esperanza a nivel cero,

prefiero engañarme un poco, un casi nada,

un pequeño empujoncito

y así lanzarme a lo que venga

y pensar que no estoy tan muerto como antes lo estaba.

No me gusta que me digan

eres demasiado melancólico y melodramático

y no crees ¿qué exageras un poquito?

y tómate las cosas de otra manera

y como si ese consejo me sirviera de algo.

Los consejos no sirven de nada

cuando el que te los da

te habla desde arriba y te dice:

si es muy sencillo,

trepas un poco más y sales del pozo

mírame a mí

observa como vuelo

y ves ese diminuto punto brillante que hay en el cielo

pues hasta ahí llego

y cuando quiero y me apetece

simplemente vuelvo y me poso

sobre cualquier superficie.

Es el poder que tenemos

los que siempre podemos ser más.

Te dirá el tío todo ufano y pletórico.

Y cuando escuchas eso

te darás cuenta

que tus debilidades se han vuelto más fuertes

y poderosas

y sientes como hay fuerzas tenebrosas que te aspiran hacia 

abajo

y hasta que uno de tus pies 

tapone esa vía de escape

no podrás parar la hemorragia

de tus pensamientos más vitales.











No hay comentarios:

Publicar un comentario

MI ALMA...

                                                           De mí...no esperar mucho más no mucho más de lo que hast...