Autor desconocido (atribuido a Qyazzirah Syeikh Ariffin)

"Dices que amas la lluvia, pero usas un paraguas cuando llueve.
Dices que amas el sol, pero siempre buscas la sombra.
Dices que amas el viento, pero cierras las ventanas cuando el viento sopla.
Por eso tengo miedo cuando dices que me amas también".

 

¿EN QUE SE MIDE EL SUFRIMIENTO?. (Blog, "No es nada personal")

 


¿En qué se mide el sufrimiento?
¿En el número de noches que te acuestas con el estómago vacío?
¿En la cantidad de años que vives sin poder estudiar en un centro público de calidad?
¿En cuántas bombas has visto caer en tu ciudad?
¿En el número de días que debes esconderte para amar a una persona?
¿En la cantidad de vecinos que te rechazan por ser quien eres?
¿En cuántos golpes te ha propinado la policía?
¿En el número de países a los que no puedes entrar?
¿En la cantidad de carne que no puedes comprar a final de mes?
¿En cuántos meses llevas de travesía?
¿En el número de familiares que te presionan para ser el sustento de la familia?
¿En la cantidad de conocidos que han perdido la vida intentando emigrar?
¿En cuántos días llevas sin cobrar?
¿En el número de noches que has pasado sin dormir consciente de que no puedes pagar el tratamiento médico de tu madre?
¿En la cantidad de veces que tu primo ha abusado sexualmente de ti?
¿En cuántas heridas te has hecho en la frontera?
¿En el número de oportunidades que no vas a tener?
¿En la cantidad de propiedades que ha vendido tu familia para pagar tu viaje?
¿En qué se mide?
Y una vez medido... ¿quién determina cuánto sufrimiento es suficiente?
¿Tú?
¿Bajo tu criterio?
¿Y por qué no ellos bajo el suyo?
Llevamos años en una vorágine que amenaza con arrasar todo a su paso. Consumiendo un veneno que pagamos todos. Convivimos a diario con un supremacismo cada vez más interiorizado entre quienes nos rodean que les hace creer que tienen derecho a juzgar las acciones de alguien que se juega la vida para volver a empezar. Y lo que es peor aún, a cuestionar, poner en duda o evaluar las razones que le han llevado a hacerlo.
Si les vieran como iguales no podrían hacer eso. Pero desde su superioridad determinan que su criterio es el criterio, sus razones son las razones y su referencia es la referencia. Desde su autoridad establecen lo que está bien y lo que está mal.
Pero por el bien de todos, convendría dejar ya de alimentar esa bestia porque, por si todavía alguien no se ha dado cuenta, empieza deshumanizando al que tenemos al lado y termina borrando pueblos enteros del mapa con total impunidad.

CLAUDIO RODRÍGUEZ


 Poema de Claudio Rodríguez, poeta de la generación de los 50. Premio Nacional de Poesía, Premio Príncipe de Asturias de las letras…

Conoció el dolor, y que la vida es una sucesión de pérdidas que le dejaron herido. No se consideraba un poeta profesional. Más bien “una especie de bardo que forcejea despacio con las palabras”. La poesía es una celebración de la vida, decía.
0s dejo su poema; "Lo que no es sueño".
<<Déjame que te hable en esta hora
de dolor, con alegres
palabras. Ya se sabe
que el escorpión, la sanguijuela, el piojo,
curan a veces. Pero tú oye, déjame
decirte que, a pesar
de tanta vida deplorable, sí,
a pesar y aun ahora
que estamos en derrota, nunca en doma,
el dolor es la nube,
la alegría, el espacio;
el dolor es el huésped,
la alegría, la casa.
Que el dolor es la miel,
símbolo de la muerte, y la alegría
es agria, seca, nueva,
lo único que tiene
verdadero sentido.
Déjame que, con vieja
sabiduría, diga:
a pesar, a pesar
de todos los pesares
y aunque sea muy dolorosa, y aunque
sea a veces inmunda, siempre, siempre
la más honda verdad es la alegría.
La que de un río turbio
hace aguas limpias,
la que hace que te diga
estas palabras tan indignas ahora,
la que nos llega como
llega la noche y llega la mañana,
como llega a la orilla
la ola:
irremediablemente>>.

JOSÉ SARAMAGO


 

Autor desconocido (atribuido a Qyazzirah Syeikh Ariffin)

"Dices que amas la lluvia, pero usas un paraguas cuando llueve. Dices que amas el sol, pero siempre buscas la sombra. Dices que amas el...