SITIOS DONDE IR

 Yo lo pienso muchas veces.

Yo, podía irme de aquí

o también quedarme en donde vivo.

Aunque no sé muy bien adonde ir.

Si pienso en los sitios donde fuí feliz en mi infancia

yo tengo que reconocer que ya he estado allí

y nada tiene que ver con lo que era antes

el paisaje ha cambiado

y lógicamente, para peor.

Faltan los pinares y las dunas salvajes

y el ruído del viejo tranvía dando la última curva

para llegar a pie de playa.

Faltan las risas de nuestros juegos

y quién llegó primero y exhausto y sin aliento

y lo que antes nos imaginábamos al oír aquella música

ahora, cuando la volvemos a oír

aún nos traslada hasta allí,

pero tal y como era en aquél momento y no como es ahora

y falta la complicidad de nuestras miradas

y cuando pensábamos que todos seríamos cómplices

de nuestros hechos y para el resto de nuestros días

y de que nunca desaparecería la luna de aquellas noches

que aquellos senderos de piedra y tierra

siempre serían para nuestras bicicletas

y para pararse y coger un racimo de uvas

o unos melocotones o unas manzanas subido al sillín de la bici

y porque entendíamos que era un regalo de la vida

y era una forma de compensación a tanta vida que

 regalábamos

y a manos llenas

y sin pedir nada a cambio

sólo pido que pudiéramos soñar en libertad

y yo no puedo quejarme de una época

que fue de las más felices de mi vida.

Pero no, no me gustaría volver a vivir allí,

me falta valor para cometer esa clase de asesinato

prefiero conservar dentro de un recuerdo

a toda aquella felicidad que no me cabe dentro de un tarro

pero que tiene alas para seguir volando.

Y viviré tal y como hice siempre

una moneda al aire

y ella, me indicará el camino.

KARMELO C. IRIBARREN. "El tren que nunca cogí"

  

ACAMPADA DE MADRID. Coral Herrera Gómez

No puedo parar de llorar de la emoción. Ayer los nazis amenazaron a la gente que está acampada en Sol y la ciudadanía acudió en masa a defenderlos y a gritar, una vez más, “Madrid será la tumba del fascismo” Cada día que pasa hay más gente apoyando y durmiendo en Sol. Ya hay más de diez ciudades con acampadas en España y esto es imparable. Esto ya no solo va de vivienda, también estamos defendiendo nuestro derecho a tener derechos, que decía Hannah Arendt. Vamos hacia una huelga general por la Vivienda, la Sanidad, la Educación, los salarios y los derechos laborales, y una vida digna para todos y todas. Hemos pasado años en la lucha por la supervivencia y leyendo noticias que nos iban hundiendo el ánimo cada día. Hoy somos nosotros y nosotras la noticia.
Frente al fascismo ni un paso atrás.
Queremos un mundo mejor.

Y LA PREGUNTA SERÍA...

Ahora y visto desde hace más de 70 años de experiencia

tendría que decir y a fuerza de ser sincero

que lo vivido no estuvo tan mal

que por supuesto que pudo ser mejor

pero que también pudo ser peor,

y digo mucho...pero mucho peor

y porque rocé tantas veces el lado oscuro

que aún a estas alturas no sé como no sigo dentro de él.

He visto a la vida desde el otro lado

le he dado besos en la boca

me fuí repetidas veces a la cama con ella

y solía estar demasiado borracho

despertaba y seguía siendo de noche

la luna ni se molestaba en aparecer

y la contaminación lumínica se encargaba de borrar el resto

 de los astros

sin estrellas de ningún tipo

sin estrellas fugaces, sin estrella polar que me pudiera guiar

y sin una triste estrella perdida que se hubiera compadecido

 de mí

y así y por lo menos

seríamos dos seres perdidos dentro de ese maravilloso

 Universo.

Y la pregunta sería

¿Y como salí de allí?.

Pues siendo sincero del todo

aún me lo sigo preguntando

y por eso en éste aspecto mi conclusión

es clara y contundente:

no lo sé, ni nunca lo sabré.

Tuve épocas que dadas mis circunstancias vitales

era para haberme enterrado vivo

y en cambio saqué fuerzas de flaqueza

y después de una árdua y titánica lucha (nada sale gratis)

salí vivo y emponderado

y además, conseguí que la luz se viniera conmigo.

Cuando lo pasé peor

y hasta donde dudaba de mi propia existencia

fue cuando me veía arriba del todo

subido a la parra y sin que nadie ni nada me pudiera bajar

y de repente un día, todo se oscureció

y porque tanto la luz como la oscuridad

siempre dejan una pequeña brecha abierta

siempre bien disimulada y siempre bien escondida

en cualquier rincón de tu vida

y un día y porque quizá ya le tocaba

se presentó ante tí y me hizo grande o me hizo papilla.

Yo tenía más o menos un recuento

cada 10 años de estar bien en general

me tocaba un año o un par de años de estar fatal.

Y como eso me pasó un par de veces en mi vida

pues pensé que lo podía extrapolar

y para por lo menos atenerme a una pauta en concreto.

Pero ahora

ya voy hacia 15 años en buen estado

y he pasado por todo: 

divorcio, he dejado de fumar, 

he sido declarado diabético,

he tenido un par de relaciones nuevas

y las dos se fueron a la mierda

estuve metido en la ruína y buscando monedas por el suelo

casi he dejado de andar y por culpa del haber fumado tanto

y en cambio sigo aquí sentado

y en casi todo me he recuperado

salvo en poseer la luz a mi lado.

No tengo delirios de amor

ni aires de grandeza. 

Simplemente vivo

y vivo lo mejor que puedo

y entre lo bueno y lo malo

siempre seguiré escogiendo lo bueno y lo mejor.

¿QUÉ HACER?

Ayer me dijeron:
tú sé valiente y atrévete
...y aquí estoy...
estoy con ésta pinta y con ésta cara de malo,
o de menos malo o de yo que sé de que voy disfrazado...
Estoy con mis miedos dubitativos
¿donde debo estar?,
¿estaría mejor en mi casa?
o ¿tengo que ser un ente y un ser decidido?
y cuando es sí, es sí
y cuando es no, es no y no se hable más,
y de paso, te voy a decir dos cositas por el camino
una, es que no todo fue tan maravilloso,
hubo días de luz y hubo días sin Luna,
y la otra, es que ahora todo yace muerto
y el vivo, estuvo vivo
y claro, ¡que estuvo vivo!,y el muerto, ahora huele a podrido
y da alimento a los carroñeros,
que no nos engañemos, nena,
tú representaste mis deseos y anhelos,
y hoy en día,
apenas me queda el olor de tu pelo...
...sabes...todo se olvida,
...sabes...no todo lo que se rompe se pega
o se puede pegar de nuevo,
a veces, quedan huecos porque alguna pieza se ha perdido
y no todos los días somos capaces
de decir que sí o que no
porque hay días que ya nacieron nublados,
y esos días son los aptos para el olvido
y además, hay que dedicarles los 5 sentidos,
...y olvido y olvida y olvidemos...
y mientras el karma borra las huellas de tus últimos pensamientos
y con goma de cal y fuego...
y bueno, ¿qué más puedo decir?...
Quizá que mi deseo sea... ¡que seamos mejores!,
que siempre seamos mejores y pase lo que pase,
pero aún siendo mejores tampoco nos veremos,
porque ahora estamos o yo estoy, ciego de sentimientos
y en una escala diferente,
porque si pienso en lo que te he querido
se me cae la estructura que me sostiene y me quedo desnudo,
y además, ardo de rabia y muero de pena,
y por eso, me he declarado ciego,
y no veo, no siento, ni padezco...
y si intuyo la presencia de tu cuerpo
me entra un pesar indescriptible,
me vuelvo carne de pena que apenas sirve de cebo,
me involuciono y me escondo en las madrigueras del miedo
al fin y al cabo
yo soy un ejemplo que no debe tener seguidores,
yo no sirvo para fotos de calendarios
ni para salir en los telediarios,
ni en la portada de ningún periódico
yo sé que por ejemplo sirvo:
para hacer lo inverso de lo que tú haces
y yo hago eso
y tú haces lo contrario
y yo hago lo otro
y tú haces bolillos de encaje...
y la cosa es así de natural y es así de simple
yo voy y tu vienes de vuelta,
yo voy y precisamente no voy adonde va la gente
y ¿¡gente y personas!?
¡¡¡uy!!! las personas...
¿que hacemos con las personas?
¿les perdonamos?
o ¿les infringimos castigos y severas normas y leyes?,
al fin y al cabo, las personas son masa,
son masa con piernas y brazos
y se mueve uno y se mueven todos
y dicen que tienen necesidad de líderes, de fronteras y de barreras,
...y a la de uno...y todos brincamos...
...y a la de dos...y todos votamos...
...y a la de tres...y pensamos que somos libres,
pues, perdónenme todos ustedes, perdónenme...
ni somos libres,
ni somos seres humanos,
ni siquiera sabemos como se viste la libertad,
si lleva corbata, si se pone calcetines de colores,
o si se viste con camisas de seda,
eso sí, nosotros hacemos que...
hacemos que parecemos
hacemos que posamos,
hacemos que ejercemos nuestros derechos,
pero en realidad y a éstas alturas de la vida lo que hay que hacer,
es ponerse a pensar en lo que pudimos hacer,
en lo que no nos dejaron hacer y porqué,
y si éramos tan pocos para querer hacer, ¿por algo sería?
y si el vecino de enfrente no se quiere tirar o desaparecer o estrellarse contra el suelo
y de una puta vez,
o si yo, resulta que estoy libre de pecado y soy inmaculado,
o tú, a lo mejor no eres tan mala
y tu bondad desborda puentes e inunda las acequias,
y puede ser que me equivoque
y por eso puede que yo no sea tan grande como piensa mi ego
ni que tú seas tan pequeña como para tener que llevar tacones
...y en fin
y al fin,yo a mis 61 años me sigo preguntando:
¿qué hacer?
¿qué coño tenemos que hacer para ser mejores? .
Y ahora que he llegado a los 70 años
aún me tengo que hacer la misma pregunta...
¿qué hacer?

MI PARAÍSO

Mi Paraíso está entre éstas cuatro paredes,
sencillo decorado,
casi rozando lo espartano
pero tampoco entrando en el cruel terreno minimalista,
un casi pero no puedo
un puedo pero me falta algo para alcanzar ese extremo,
tampoco es un clásico rigor mortis,
está entre un clásico desaliñado
y un estudiado dejado
pero eso sí, nunca abandonado del todo...
Lámparas...
lámparas de araña y telarañas en las Lámparas,
Luces...
luces tumbadas, de pie, de escorzo, de techo,
indirectas, nunca de bruces y dándome en la puta cara,
luz fría por ser blanca, además de nítida y clara
y no sé porqué, más sensible...
Sueños...
sueños colgados en sólidas paredes antiguas,
sueños de trozos pegados con cola de mano,
pedazos de sueños pintados sobre cuadros,
cuadros dedicados
y por un amor que al final, resultó ser imposible,
esculturas de papel de periódico sin dedicatoria,
pero yo sé que la tiene en tinta invisible... que nadie puede ver,
(pero yo sí)
y que al final, también resultó ser otro amor imposible
y en esa escultura, estoy yo,
yo escribiendo con cara de genio sin lámpara
y con figura de papel cartón,
por supuesto, fumando
(ahora ya no fumo, llevo más de diez años sin fumar ni una calada)
yo con mi chaqueta de letras y tinta negra de imprenta,
yo dando ese aspecto de escritor de sueños incomprendidos,
(importa y mucho, el aspecto soñador)
porque yo los escribo, yo los traduzco
yo los expongo a la fresca
y cuando los envío
salen envueltos en trozos de materia gris
y si os fijáis bien, entre frases, letras, comas y puntos,
hay espacios en blanco que se pintan de blanco,
hay espacios que hablan de la pálida luz de la Luna,
hay espacios que se retuercen en sinuosos curvas provocativas
que parecen que insinúan algo
pero que al final, no llevan a ningún sitio,
por eso, son espacios en blanco
que no dicen nada
y no llevan a ninguna parte
pero si son parte de mis carnes.

SARGANTANA NEGRA



Como se decía en mi tierra de Vigo... "menos mal que nos queda Portugal". Y de verdad que menos mal...porque ahora que vivo en la isla de Menorca solo puedo decir..."menos mal que vivo rodeado de agua por todas partes". Y menos mal porque al ser isla pequeña y extraordinariamente coqueta, no hay autopistas al cielo ni a pie de tierra y lo que hay es una especie de carretera comarcal que la atraviesa como una arteria abierta de punta a rabo, pero tampoco sin hacerle demasiado daño. Mar y mar y más mar y mar por todas partes. Mare Nostrum, decían los romanos y Mare Nostrum es lo que nos rodea por los cuatro costados y han pasado siglos y más siglos y casi nada ha cambiado. Y hoy y después de más de 3 años de vivir en tierra firme y en el puto secano y sin tocar ni por asomo el mar mediterráneo (solo con la vista), me lancé a la aventura naviera con un muy buen amigo y compañero de trabajo y rumbo al horizonte en su barco (dicen que el mejor barco que puede tener uno, es el del amigo...y espero que no me oiga y que no me escuche). Y como vivimos en una isla y como no podía ser de otra manera, nos fuimos a otra isla mucho más chiquitita pero igual de preciosa y que atesora un grandioso Faro vestido con su pijama de rayas blancas y negras.
La Isla se llama "Isla del Aire" y solo por su nombre merece la pena quitarse el sombrero y ponerse en pelotas y en genuflexión y casi en señal de adoración. La Isla del Aire tiene pocas cosas, pero las pocas que alberga tienen el mismo rasgo... el viento poco a poco las fue moldeando y hoy en día es una isla llana sin árboles, pero la omnipresencia de su hermoso Faro parpadeante es tan bestial que esa pequeña Isla no necesita arbolado y eso es mucho decir. Matojos pelados, unas plantas llamadas vulgarmente "tragamoscas" y Lagartijas autóctonas por doquier. Lagartijas negras endémicas de ésta pequeña Isla, que más que lagartijas parecen pequeños tigres hambrientos, pues le tiras una miga de pan (que ya sé que no debía hacer, pero...) y salen lagartijas negras a cientos o a miles y así y como decía el otro y así empiezan las peleas. Están vigorosas de tanto aire de viento que deben tragar, se mueven en movimientos eléctricos y con la destreza del que se maneja en su propio terreno. Como ya dije, son propias y autóctonas de la Isla del Aire.
La Isla del Aire de superficie de 34 hectáreas, perímetro de 3.300 metros y máxima altura de 15 metros. Vamos, un puto peñasco con un hermoso Faro, invadida de Lagartijas negras y de algunos cientos de conejos que me supongo que se dedicaran exclusivamente a comer y a follar como conejos que son. Yo personalmente nunca dormiría a la intemperie en la Isla del Aire, pues observé que esa Lagartijas eran bichos demasiado espabilados, ágiles y rápidos como demonios satánicos y excesivamente voraces y la verdad que me da yuyu verme rodeado de cientos de miles de lagartijas negras olisqueándome por todas mis partes y valorando si comerme a mordiscos en ese instante o simplemente, dejarme para más adelante.
Estos reptiles autóctonos tienen una relación muy especial con unas plantas llamadas Drucunculus muscivorus o "tragamoscas" o rapa mosquera y voy a intentar explicarme. La planta tiene mecanismos de polinización muy sofisticados mediante los que engañan a algunos insectos, ya que imita el cadáver de un mamífero a través de una hoja grande, rosada y con pelos, y sobre todo un orificio del que sale un eje floral termogénico, es decir, capaz de producir calor, que desprende un fuerte olor a carne en descomposición. De esta forma, atrae a moscas que ponen sus huevos en la carne podrida, se introducen en el orificio y quedan atrapadas. Por eso, también se la conoce como 'tragamoscas", pero no es una planta carnívora.
Las flores masculinas y femeninas están en el interior del orificio, la mosca llega cargada con el polen de otras plantas y al intentar escapar lo suelta y fecunda las flores femeninas; después, estas flores cierran sus estigmas y las flores masculinas empiezan a producir polen que cae sobre la mosca, que después de varias horas es liberada para que acuda a otra planta y repita el proceso”.Y como anécdota hay una relación muy especial entre una planta y el reptil autóctono. La presencia de la planta (Drucunculus muscivorus) resulta muy beneficiosa para el reptil, pero de alguna forma esta relación también ha ayudado enormemente a la dispersión de Drucunculus muscivorus . En 1999 había unas 3.000 plantas y ahora llegan a 35.000 en una isla que sólo tiene 32 hectáreas: “Es impresionante, toda la isla huele a cadáver en abril”, señala el herpetólogo. Los científicos se preguntaron cómo era posible y descubrieron que en el mes de junio, cuando el eje floral fructifica en forma de racimo, las lagartijas se lo comen y hasta el 95% de sus excrementos contiene la semilla de la rapa mosquera. De esta forma, la intensidad de la dispersión es formidable, un fenómeno de evolución ultrarrápida. “Antes pensábamos que este tipo de cosas ocurrían a lo largo de muchas generaciones y de miles de años y ahora se sabe que pueden suceder muy rápido. La relación entre la planta y la lagartija causó tanto impacto que apareció en uno de los capítulos de la serie de la BBC Life in Cold Blood del famoso divulgador David Attenborough. Que por cierto, yo no tengo ni puta de quién es ese tal David Attenborough...pero si dicen que es famoso...pues lo será y punto y pelota.
Pues hoy he aprendido más que en toda mi carrera de medicina. Además, me ha encantado la historia que os acabo de contar y tanto me ha encantado que estoy pensando que cuando me quede tieso como una mojama al sol, que me lleven de extraperlo (legalmente no va ser posible) a la Isla del Aire y que allí me polinicen esas asquerosas moscas y como les pasó a las plantas "tragamoscas" y que dispersen mis células por toda la Isla del Aire y ¿quién sabe? y a lo mejor me pasa que me reencarno en Lagartija negra (o como se dice aquí en Menorca, en Sargantana negra). Yo en concreto sería una Sargantana negra con sangre gallega y eso daría lugar a otra nueva subespecie de Lagartija negra y a la que le gustaría el Lacón con grelos y la Empanada de Xoubas o de Zamburiñas...

¡QUE SE UNA LA IZQUIERDA DE UNA PUTA VEZ!

 Desde aquí, desde éste pequeño sitio desde donde escribo, tengo mis propias reflexiones y al mismo tiempo no quiero ser demasiado cansino y acabar repitiendo lo que antes ya dijeron otros. 

El mundo está que arde y arde mucho más que hace unos años.

 La ultraderecha tiene poder político y económico y tienen sus propios líderes que además fueron votados por el pueblo y son jefes de estado y tienen millones de seguidores que muchos de ellos, morirían por complacer el máximo deseo de su jefe. Y se están organizando y forman parte de una legión de enardecidos seguidores que alaban a su gran señor todopoderoso. 

Por el contrario la izquierda está más floja que nunca, superdividida en grupúsculos paupérrimos que además se pelean por el significado de una palabra o de una frase o porque bien uno quiere ser el puto líder de la pequeña manada y cavan trincheras entre ellos y mientras la ultraderecha o fascistas van subiendo como la espuma y se organizan cada vez mejor y además, tienen un gran poder económico que les facilita y mucho las cosas. 

Tienen todo el poder mediático que se puede tener, compran periódicos y voluntades y han invadido el internet y atacan con darte una paliza, amenazan con cortarte el cuello y ahora lo hacen sin tener nada de miedo y porque se sienten poderosos y porque a tí te consideran un puto desgraciado que estás cagado de miedo y que sino es hoy, será mañana cuando te corten el cuello. 

Se ríen a carcajadas de todos nosotros, se mean en nuestras cabezas y dicen que está lloviendo y como la pasma también también estan de su parte (el 90% de la pasma les vota y los apoya sin ninguna vergüenza) y sola hay que ver el trato que tiene la pasma con unos y con otros y si fuera el ejército pasaría casi lo mismo, pero de momento al ejército no lo han metido por el medio, pero como se tense un poco la cuerda de más, el ejército también entraría en la movida y entonces el golpe de Estado estaría dentro de su mano.

De todas formas, por mucho que uno baje sus reivindicaciones y para no pretender molestar a los poderosos, su amenaza seguirá igualmente en pie y porque a hora todo, le molesta a ésta clase de hombres malotes que no van a dejar pasar ni una que les huela a rojo y aunque sea un poco, a izquierda. 

El odio no distingue entre mucho o poco y si eres feminista  te señalarán como feminazi y si estás contra el racismo te despreciarán como un señor inferior al que hay que expulsar de la patria y si quieres decir que todos somos seres humanos, te dibujarán una diana en la espalda y como si fueras un puto cáncer.

Y si ante todo esto, no somos capaces de organizarnos y de rebelarnos, pues yo exijo que algo tenemos que hacer y hay que exigir a esa especie de izquierda que aún pervive, que lime asperezas y que se junte a todos nosotros. Los necesitamos a todos y porque tenemos a un enemigo en común: los fascistas de la ultraderecha y de la cual hasta forman parte los de la derecha del PP y porque dicen exactamente lo mismo que la misma ultraderecha. Y porque ¿quién los distingue hoy en día?.

MI PIEL

Estoy casi seguro
que lo más importante
es la piel que nos envuelve.
Lo que más nos debe importar
es que no tenga fisuras,
ni heridas, ni cortes, ni golpes con carne macerada
y que toda esa piel arrugada y cansada
mantenga su firme textura amortiguada.
Mi piel sabe a beso
y huele a barrica de roble viejo.

MI PERRO DE SOMBRAS


 

NO SÉ QUE ESTÁ ANTES

Estoy en mi estado natural,
libre, comprimido, perdonado,
absuelto, contradictorio, imcomprendido,
y me quiero
y no sé como quererme,
y me digo y a veces me escucho,
pero sigo sin saber como quererme,
no sé si debo yo dar el primer paso
o esperar a que esa voz interior
se digne a hablar conmigo.
En realidad, no sé que está antes
¿el huevo o la gallina?

ESPANTAPÁJAROS (Esto pensaba en aquellos años. Y por cierto, sigo pensando)

De verdad os lo digo...
Ésta especie de humanidad en la que vivimos y además nos rodea...apesta a cuerpo y mente podrida. Más de un millón de personas presentando condolencias a Maradona, aparte de todo el resto de declaraciones y manifestaciones que se dedicaron a ensalzar su figura hasta casi y sin casi, hasta su máxima adoración. O sea que el fútbol levanta pasiones y no las levanta que haya hambre en la tierra o que la injusticia sea un hecho demasiado frecuente.
¿Adonde vas chico?, que diría el otro. ¿Pensabas que dentro de esos millones de cuerpos humanos había más humanidad?...¿eso pensabas?. No señor, hay un balón de fútbol que ocupa el 90% de su cerebro. Y como a un ídolo de masas se le perdona todo y porque además es un dios en la tierra, pues todas sus miserias humanas (que fueron muchas y estoy seguro, que ni muchísimo menos se han contado todas) se les concede el indulto y la amnistía. Era machito hasta su médula pero jugaba al fútbol como los dioses. Era maltratador pero seguía jugando al fútbol como si fuera un dios del Universo. Era cocainómano, pero en su caso no importaba, pues era una mera anédocta (habría que ver si lo fueras tú). Era alcohólico pero como era como un dios resultaba ser hasta gracioso verlo dando tumbos y diciendo gilipolleces.
A un dios todo se le perdona. A un ser humano normal de esos que andan todos los días por su casa, se les acribilla y se les condena al máximo ostracismo y en la cueva más alejada y como ejemplo de lo que no hay que ser. Que si drogadicto, que si mala persona, que si es un delincuente, que sino se desintoxica habrá que encerrarlo en prisión o hacerlo desaparecer del mapa y para que deje de dar más el coñazo. Que si es un peligro público. Que si se ha colgado del alcohol y otras drogas, ha sido por puro y puto vicio y no como Maradona que estaba colgado por ser un dios humano y claro, ya se sabe que los dioses humanos tienen sus propias debilidades y que a un dios todas se le perdonan.
El ejemplo de Maradona refleja una lucha dialéctica entre dos formas de pensar totalmente diferentes y contradictorias de como funciona y como debe funcionar el mundo y la humanidad. Si queremos seguir adorando a ídolos con pies de oro pero con mente del tamaño de un nuez, pues eso, eso es una alternativa. Y la otra, es la de liberarse de semejantes yugos. No es el hecho de la muerte de Maradona al que yo le quiero dar importancia y es el hecho de que una vez más, se está adorando a un espantapájaros que jugaba demasiado bien al fútbol.

VIVO DE SUEÑOS

Vivo de sueños,
pero no vivo de sueños rotos y destrozados.
En mi infancia soñaba de cuerpo entero
y ahora sueño que mi cuerpo ya no es mío y es de otro
que me está llevando al otro lado,
ahora soy más de mantener en pie mis pequeñas aspiraciones y metas
pero eso sí, que nadie me las toque
y antes, era de crear olas gigantes.
Ahora voy vestido de orgullo y humildad
y antes me disfrazaba
de vendedor de sueños imposibles.
Ahora no vendo nada
pero tampoco compro
y en tal caso regalo lo que puedo,
soy espléndido y de ángulo abierto,
te ofrezco y te doy lo que puedo,
un beso, una caricia
una flor, una planta, un verso y su reverso
un yo te quiero, si es lo que siento
o te doy las buenas noches
y mientras mi brazo rodea la sinuosa y peligrosa curva de tu cintura.

ÁNGEL MANUEL GÓMEZ ESPADA

Hace veinte años el futuro era metalúrgico.
Desde luego, no era esta ciudad,
estas calles amarillas que fotografío,
estos cafés de debate y mercadillo.
Ni esta casa donde habito,
patrocinada por las repúblicas independientes de Ikea;
ni mi madre en una silla de ruedas,
viuda y con dos piernas como columnas jónicas;
ni mi hermano en el paro,
cosido a una incertidumbre
patrocinada por el Banco Santander;
ni los amigos tan lejos,
en los extrarradios de Europa.
Por supuesto, no entraba dentro de los planes
de aquel futuro siderúrgico y profiláctico
este trabajo que me abochorna y aletarga,
que se come mis memorias de domingo;
ni esta mascarilla que me proporciona
el oxígeno suficiente para seguir ejerciendo
el difícil arte del sueño;
ni una hermosa ahijada en Lyon
que enciende cualquier primavera
y que crece durante llamadas telefónicas.
Algunas certidumbres sí que estaban:
Lisboa, París, Roma, Pekín
y el dulce reencuentro con la nieve,
siempre bienvenida.
Pero de alguna manera tú sí estabas.
Comenzabas a mostrarte en aquella nebulosa,
a convertirte en lo que acabaste siendo:
esa melodía a la que uno siempre regresa,
como regresamos a Mozart o a Pessoa,
y que nos obliga a sentirnos cómodos
y en armonía con la vida,
por muy cenicienta que se nos presente,
agazapada entre nieblas y dudas.
Porque la vida es Luciano cantando Nessun Dorma
y no lo que asoma por los telediarios.
Es tu pure, o Principessa, Nella tua freda stanza,
y no caídas en las bolsas europeas,
cadáveres en Siria o Palestina,
matanzas en Boston o en Connecticut.
La vida es tu mano mostrándome el futuro,
semilla y certidumbre.

APRENDÍ

En realidad...yo no fuí tan lejos.
De alguna manera
yo siempre estuve aquí
siempre estuve cerca y alrededor de mí,
cogido por mi cintura
agarrado al viejo árbol que me cobijó de niño
sintiendo su corazón palpitante
acariciando su epidermis áspera y dura
escribiendo poemas bajo su sombra
recorriendo mi vida con viejas canciones
bailando desnudo con el mar bajo mis pies,
gritando ¡amor mío!
y cuando aún no sabía
lo que era el amor.
Pero eso rápidamente aprendí
y aprendí a desear ser antes que a sentir.

ANÉCDOTA (Antonio Muñoz Molina)

Dice la viuda de Borges, María Kodama, que durante uno de los viajes transoceánicos que hicieron, ella iba distrayendo el tedio de las horas en avión con un walkman en el que sonaban canciones de los Beatles, y que Borges, sintiendo curiosidad por aquella música que para él debía de ser más exótica que las sagas islandesas, le pidió que le prestara los auriculares. El autor del Aleph permaneció un rato moviendo la cabeza como si asintiera, escuchando por primera y seguramente por última vez en su vida She loves you y Help y Love me do y A hard days night, primero con la expresión de estupor con que un hombre del siglo XIX que viajara en la máquina del tiempo de Wells escucharía la música de finales del siglo XX, y luego con un aire de creciente interés, de deferencia, de gradual aprobación. Cuando la cinta llegó al final y saltó el mecanismo del walkman Borges se quedó quieto, sin quitarse los auriculares todavía, sonriendo con aquella mirada de ciego que ve luces amarillas y sombras, y María Kodama le preguntó qué le había parecido aquella música.
-Trivial, pero maravillosa -dijo Borges

YA QUISIERA YO QUERER SIN MÁS...

Ya quisiera yo querer sin más,
simplemente querer
y no dejar éste peso insondable dentro de mi alma.
Ya quisiera yo querer libremente,
querer claro y sin tapujos
nada de malas sombras
y de oscuros presagios y profundos miedos inseguros...
libremente como te pienso en mi mente:
desnuda,
viva,
vestida,
dormida,
sonriente,
enfadada,
tierna,
con hambre de tres lunas,
limpia,
sucia,
atormentada y al borde de la muerte,
rebelde,
rebotada,
amargada,
risueña,
simpática,
curado o no de espantos...
Ya quisiera yo verte así,
libre,
enorme,
grande,
inmensa,
tierna y a la vez, dura,
pero siempre luchadora.

Fernando Portolés Reboul

- Nunca serás escritor - me dijo la señorita Conchita devolviéndome el cuento. Tenía 9 años y aquello era lo primero que escribía. Se titula...