Hay historias que uno tiene
que te dejan el sabor amargo de la derrota
y el olor a tierra quemada
y porque delante de tí
no ha quedado nada.
Hay historias que se cuentan
que te levantan los ánimos
y eso hace que tus alas se desplieguen al sentir la caricia del
viento sobre tu torso desnudo
y cuando uno se tira al vacío desde una cima
hay que aprovechar las corrientes de aire
y para poder volar más lejos.
Digamos que ahí arriba hay otros mares y otros océanos
en los que no manda la luna
y será otro planeta o satélite el que tiene el mando
en ese determinado momento
y será el sol, o Venus o Saturno o mismo Júpiter
u otro planeta del que ahora, nada sabemos
pero el conocimiento humano es increíble
y un día te levantas
y por la radio te dicen
que el poder planetario
está en las dunas de Júpiter
y porque allí mismo, viven unos inmensos gusanos
que comen arena y cagan energía en estado puro
y con ese exceso de energía
dominan el funcionamiento de otros planetas
y las dunas de Júpiter serán el centro
sobre el que se mueven los demás planetas y satélites
y una cosa lleva a la otra y el ser humano que en teoría somos,
pasaremos antes por un estado larvario y hasta que lleguemos
a ser gusanos adultos
que también emiten energía a larga distancia y a través de sus
antenas parabólicas
y en teoría y visto lo visto
si nos fuéramos a vivir a un desierto
quizá llegaríamos con el paso del tiempo
a comer arena y cagar energía
y nada de que dios nos hizo a su imagen y semejanza
y que procedemos del mono y porque así no es,
es el gusano el que manda sobre nosotros,
es el bicho del que procedemos
se adapta a lo árido y seco
la arena le sabe a gloria
y todo lo que cagan es oro energético
o se hacen de oro a posteriori.
Todo en ésta vida viene de un proceso evolutivo
la larva se hizo gusano y el gusano prestó todo su enegía
para que el mismo gusano se pudiera conventir en un ser
humano.
O sea, que todos procedemos del Gusano
y por eso amo tanto al gusano de cualquier tipo:
Al que vive dentro de la manzana y se la va comiendo
Al gusano putrefacto que llevamos dentro
y que acabará comiendo nuestros cuerpos
y del que además viven muchas aves carroñeras
que de cada vez, están más atentas contigo
y porque tienen un sexto sentido que les dice,
a éste ser humano le quedan unos meses
y con éste nos vamos a dar todo un señor festín.
Al gusano que anida bajo tierra
y allí, hace nido y para criar a diminutas larvas
y que sí, que ya sé que se arrastran
pero también nosotros nos arrastramos por los senderos de la
vida
y que por ese triste motivo,
nadie nos desprecia, ni nos insulta,
ni nos empuja de nuevo a pasar hambre y nos manda hacia
el sitio del que procedíamos
(algunos si lo hacen, pero por suerte no todos somos bichos de
esa calaña)
No todos somos odio, ni tenemos sed de venganza
ni queremos ser machos alfa armados hasta los dientes
e ir violando mujeres y niños
y de momento y espero que siempre,
demos la bienvenida al ser humano que viene desde miles de
kilómetros
y para dejar el hambre o la guerra, atrás.
Yo por mi parte
me saco el sombrero ante ellos
y porque mi humanidad así me lo pide.

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