¿Y QUÉ PASA?

Sí, ya sé que soy un pringao y con una casa tan grande como es la mía, ya debía tener mi propio estudio y no eso del estar en la mesa del comedor escribiendo en una esquina. Pero como todo requiere su tiempo, tengo que seguir jodiéndome. Porque es demasiado el curre que tengo por el medio, porque tengo tres hijos en edad de la pava, porque quiero hacer mil cosas y todas al mismo tiempo, porque para escribir necesito tiempo y por supuesto y además, porque tengo que currar. Qué en definitiva, es con lo que me gano el caldo de comer.

Sí, si que estamos jodidos, que uno quiere tener un estudio de película y un buga que te cagas y un yate que babeas y una titi que rompe braguetas. Pero todo tiene se karma, todo tiene su momento concreto y al fin y al cabo, todo se cumplirá con el paso del tiempo. Pero ya he dicho muchas veces, que mi virtud no es la paciencia, ¡es la impaciencia!. Y me como las uñas y cuando llego al hueso y ese hueso entra en mi boca, lo escupo igual que el hueso de una aceituna.

Porque ya puestos y lo digo así de claro, por la impaciencia no siento el dolor, hablo del dolor humano. Me puedo comer entero que yo no me entero, me puedo comer la mano o un brazo y preguntar de qué es esta carne tan sabrosa. Y que nadie piense que es para echarme piropos, ¿?porque un desgraciado en que se puede piropear?, ¿en que me gusto delante del espejo?. Pues lo siento mucho, pero es una verdad como un Templo. Me gusto hasta mirando al revés. ¿Y qué pasa?.

A PELO

Yo reconozco que estoy colgado, que estoy colgado de la vida y en sus tiempos, de la anfetamina, pero de eso hace ya mucho tiempo y creo que varios siglos. Ahora no, ahora sólo estoy colgado de la vida y que además, es mi anfetamina. Me cuelgue no es perfecto, pero nada es perfecto en el mundo de Dios y por tanto me da igual, tener muchas imperfecciones. Pero es de buena educación (que es lo mejor que me han enseñado), reconocer que uno está lleno de imperfecciones.

Que vamos, que decir que uno es imperfecto, no da calambres, ni te produce convulsiones. Y es más, soy imperfecto ¡y qué pasa!  y tío si te rebotas por ello, te espero a la salida, que te voy a partir la cara y te voy a arrancar los ojos. Se nota que tengo madera de broncas y  de borracheras insólitas. Sí, yo mamé de ello, mamé de la noche, mamé de la botella y de vez en cuando de alguna teta que caía por el medio. Por tanto he sido un Mamón, un Mamón que se lanzaba a por todo lo que se pudiera beber y chupar.

Pero los tiempos han cambiado, he cambiado yo y han cambiado los pensamientos y las circunstancias y ahora ya no voy de pedigüeño rastrero y a ver si me cae algo, ahora voy de poner los cojones sobre la mesa y de decir: Aquí estoy yo y ¿qué pasa?. Por lo tanto volvemos a lo mismo que antes, pero ahora sin drogas, alcohol, ni anfetaminas, ahora lo digo a pelo: ¡Qué pasa contigo que te espero a la salida! y además te vopy a partir la  cara y....

LOS MONSTRUOS DE UNO

Si yo me subo al carro, ¿quién va a parar el carro?. Yo no, y porque estoy dentro de él y entonces alguien tendrá que pararlo, alguien tendrá que decir ¡Basta!. Como no sea alguien que tenga poderes especiales, lo veo difícil, por no decir, que imposible. Y yo en esto no soy exigente, me da igual un cura, un arzobispo o un monje de clausura y si nos pasamos al lado pagano, me da igual una bruja, un tibetano que flote entre algodones, o que un mago de la tribu de los zapatones.

Ahora nada de gurús y sus películas, nada de pinchazos de muñecos, nada de huesos de muertos, de velas derretidas, de gusanos disecados, de serpientes rellenas de dientes y muelas, nada que me resulte extraño, extraño dada mi cultura. O sea, lo que NO conozco me da cierto yuyu. y eso me pasa desde pequeño y me acuerdo que cuando moría una gallina por vejez o porque se le había atragantado un maíz, aceptaba su muerte  y punto y pelota.

Ahora, el día en que aparecía una o varias gallinas muertas sin una causa clara, pero con indicios de que en el gallinero hubo violencia, me entraban sarpullidos. Una alimaña se las merendaba, pero como esa alimaña (que ahora no me acuerdo de su nombre animal, pero que en algún día me acordaré) nunca la veía, porque sólo atacaba a las gallinas de noche, ese desconocimiento me producía vértigo y pánico y  tiraba a pensar, que algo extraño había ocurrido. Pensaba en un monstruo, pensaba en que la Abeja malla había descendido del cielo, yo que sé, pensaba en algo que me daba miedo.

EL YO PENSANTE

El yo pensante, decía Descartes, el Yo corpórea, insistía de nuevo, el yo una mierda, digo yo pasado el tiempo. Pero hay que reconocer una cosa, el tío tenía pelotas, lo que pasa es lo que siempre pasa, que el tío se desbordó a si mismo y llego a pensar que existía un Dios superior a todos. Bueno pues a mi no me pasa igual, es más con la edad y con los años, pienso que ahí arriba no existe nadie, que ese cielo que nos cuentan es un puto decorado.

Y me importa un huevo que alguien se lo crea, lo que de verdad me importa es que todos tengamos que comulgar con ello. Que nos dejen en paz los religiosos y los ayatolás de la película, si quieren a Dios, pues de acuerdo y sino lo quieren, pues también y si quieren a Satán, pues aquí estoy yo. Cuidado con el miedo, cuidado con ese ser traidor que nos hace debilitarnos, con ese ser o esa cosa que convierte el sol en penumbras, porque el mismo miedo es tan fuerte, que te puede hacer decir lo que nunca pensaste.

En lo único que estoy de acuerdo con Descartes, es en el YO pensante, ese que tenemos dentro y que piensa por nosotros. Pensar es sano y además no hace daño, pensar te ayuda, pensar te hace ver que no todos piensan, pensar es alucinante, pensar es como una película de miedo, los malos siempre son los mismos y los buenos se quedan muertos salvo uno, el héroe o el superbueno. 

EL MALIGNO

Hoy el Maligno me ha dado un toque y me ha dicho: Bruno te estás pasando dos pueblos y no puedes ir por ahí, alardeando de que estás faltito. Tienes que ser más comedido en tus pensamientos, más comedido, más moderado y más agilipollado. Y yo le he dicho al Maligno, que de acuerdo, lo que él diga va a misa, bueno a misa negra, de esa que te hacen comulgar con una hostia negra o sea con una hostia salida del cuerpo del Maligno.

Me encanta lo negro y me encanta el maligno, es mi ídolo, es mi héroe, es la hostia negra. Y si el maligno tuvo el detalle de salir de la caldera y para decirme esa tontería, hay que darle las gracias. Aunque las gracias en el Infierno no existen, existen las desgracias y aquello es una puta olla de aullidos. Supongo que en cielo será distinto, cánticos celestiales de ángeles impúberes, arpas y violines y los santos danzando al ritmo de un bolero.

A mi me gusta lo jevi, lo fuerte, lo que desentona, lo que te produce dolor de oídos. Aunque hablando sinceramente, lo jevi me produce dentera y ese sonido agudo de guitarra, me desquicia y los alaridos del cantante me rompen los Tímpanos. O sea que me quedo con lo fuerte y lo auténtico, lo demás sobra y además me importa un bledo.

DE SUFRIR, POCO

Hay historias en la vida que sobran. Hay cosas que le vida te las da en plan gratuito y entonces para explicar esto, hay corrientes filosóficas que tratan de explicarlo todo y te dicen sin pestañear, que esas historias siempre sirven para algo, aunque hoy no puedas verlo. Claro, puestos así, todo vale para todo y nada se puede desperdiciar. Pero lo siento, yo no estoy de acuerdo, pues estoy seguro de cosas desagradables que tuve en mi infancia y han pasado 50 años y siguen siendo igual de desagradables.

Y entonces, cuando voy a ver ese posible servicio que dicen que tiene el sufrimiento, ¿cuando esté a punto de morir y de que me coman los gusanos?. A no ser que me vengan con el rollo cristanoide, de que lo sufrido en vida te será recompensado en la otra vida o sea en el cielo, porque en el Infierno, no creo. Pero como yo no creo en dios, no me voy a tragar ese rollo patatero.

Por tanto y concluyo, hay sufrimientos que no se tienen que pasar y porque no te enseñan nada de nada, sólo te enseñan a sufrir más. Y como tampoco soy masoca, ésta historia de sufrir por sufrir no me va. hay que sufrir lo mínimo y lo imprescindible, que con ese poquito ya sabes de que va el sufrir. O acaso, ¿para saber de que va la tortura, tienes que ser torturado?.

EMPÁTICO

Si puede que a veces, yo me altere. Y que sí, que tengo motivos, que tengo causas, que la gente no es siempre legal, que hay mucha mierda mezclada y cuando te toca alguien encornado y con mala praxis, por no decir, que te toca un hijo de puta que se quiere reír en tu puta cara de gilipollas, pues pasa que uno se pone como estoy ahora, alterado, cabreado y con ganas de empezar a dar hostias. Y así un hijo puta menos que anda suelto.

Después que me vengan con los rollos de que hay que ser un tío empático y pastelero. O sea que yo tengo que entender que si un tío queda de hacer una cosa y la hace, pero la hace mal por sus santos cojones y porque es un flojo del carajo y además no tiene ni puta idea del tema. Entonces y siguiendo los pasos de la sagrada Empatía, yo tengo que darle palmaditas en la espalda y colmarlo de besos, ¡no te jode con la empatía de mierda!. Y porque no y ya puestos, le pongo el desayuno y me lo llevo a la cama y así desayunamos los dos juntitos y agarrados de las manitas.

Tiene huevos la cosa, tiene huevos y mucha jeta. Y después hay otros que te dicen, que hay que fomentar la industria local, pero se olvidan de decir, que es a precio del oro. Y una mierda y una grandísima mierda, estoy hasta los cojones de los profetas de la mierda pastelera. Yo si sé, el como se es empático, es cogiendo al tío y le rompes el culo en mil pedazos y de paso, le pisas la cabeza y le arrancas la lengua de cuajo. Eso si que es ser EMPÁTICO.

GAFES

Muchas veces uno piensa que no puede fallar, que ya ha fallado muchas veces en la vida y que en ese momento y que puede ser el último de tú vida, no puedes volver a fallar. Pues lo siento, porque yo vaticino que fallarás nuevamente.  Fallarás porque has fallado siempre y porque al fin y al cabo y hablando claro, eres un inútil de mierda. Seguramente ya nació inútil y perezoso, se echó 10 horas para salir del canal  del parto y después, pidió disculpas. Lo siento Mami te rompí el Útero, la Vagina y tus Ovarios me los comí por el camino, pero fue sin querer. Y perdón y lo siento y perdona de nuevo...

El que nació gafe, se queda gafe y no hay operación ni trasplante que resuelva ese asunto. El que va de número 13 y a mi eso no me afecta, el que tiene un mal fario que te cagas, el que dice que va a pasar esto y al final, pasa lo contrario, es mejor que desista de intentar quitarse de encima su mala suerte o su mala sombra. Nació como el Demonio, marcado y a fuego lento. Y nada de creer a los defensores del que todo se puede cambiar, porque eso no se lo creen ni ellos.

Hay la gente gafe, hay los pájaros de mal agüero, hay los mala sombras o los que siempre tropiezan con la misma piedra  y si tú vas con ellos, te romperás una Pierna o el Cráneo. Es un Estigma, es un sello marcado por sus antepasados y no hay cura y no hay remedio. Repito, nacen Gafe y Gafe se quedan y Gafes serán sus cenizas.



EL OJO DE HALCÓN

Algunas veces me sorprendo, me sorprendo con esa vieja que no puede cruzar la calle y llega uno de esos que se dedican a sembrar el bien por donde vayan y le ayudan a cruzar la acera. ¡Qué bonito!, ¡ qué romántico!, ¡ qué bucólico!. Un aplauso, pues esos tíos supermanes necesitan un aplauso y un reconocimiento social. Yo desde aquí y desde ésta silla, quiero mostrarles mi agradecimiento, por el bien social y por el bien de la vieja. Y claro, que me sorprendo, porque en el fondo yo no sería capaz de hacerlo, porque antes le preguntaría a la vieja, si merece la pena que la salve.

Quién sabe lo que pasa por la cabeza de la gente y a lo mejor la vieja estaba hasta los huevos de todo y había decidido, acabar con su vida y vas tú y le jodes su epitafio. Si siempre dije que hace falta respecto y sino lo dije antes, lo digo ahora. Respecto a las decisiones humanas y por eso insisto, en que antes hay que preguntar lo que quiere hacer con su vida. A veces te encuentras con un viejo en silla de ruedas y por su mirada y por su postura, ves que solo te está pidiendo un empujoncito y venga cuesta abajo y a toda hostia.

Y si te cabe alguna duda, pues siempre tienes la alternativa de pedir el ojo de Halcón. Nunca falla y siempre acierta.  El ojo de Halcón,  es infalible.

TRUCOS

Buenos días a tothom (a todos). Por aquí es Domingo y día 25 de Enero y sigue soplando con fuerza el viento del Norte, viento frío donde los haya, pero viento necesario que se lleva a la humedad a su sitio o esa, a las profundidades del mar. Si todo está pensando, si Dios cuando montó éste tinglado, que se llama mundo, pensó en todas posibilidades y simplemente fue, compensando. El equilibrio perfecto que nunca existe, pero que siempre se intenta conseguir.

Pero eso mismo hacemos nosotros con nuestros aconteceres y si te escoras demasiado a la alegría desaforada, después viene la resaca, que ya se encarga de ponerte en el sitio. ¿Y si estás muy triste?, si estás muy triste ya es más jodido, porque la tristeza es demasiado profunda y se enraíza dentro de tu alma. Pero bueno, poquito a poco y manteniendo una imprescindible disciplina mínima, al final, un día te levantas y la tristeza ha desaparecido. Contra la tristeza sólo conozco el remedio del orden y es un proceso lento, pero que funciona.

Contra la estupidez y la tontería, si que no tengo una fórmula que cure ese mal. Porque el que es estúpido y tonto, lo es por una deformidad dentro de su Cerebro hueco y no hay relleno que lo supla. Las neuronas no se compran ni se venden, aunque poco tiempo queda para que salgan al mercado, pero de momento una neurona es tuya y no de otro,  cada neurona lleva su sello y en las mías pone, BRUNO con letras de hilo de oro y plata y el matasellos que sólo llevan los tíos prodigiosos...

LOS HUEVOS

La 1 de la mañana y yo sigo en pantalla, de ésta me va a dar un yuyu o una paraplejia de mis partes más vitales, tal y como pueden ser, mis santos huevos. Tengo parálisis de huevos, diré como causa de mi baja laboral y les explicaré un poco más de como va la cosa. Mis huevos se hinchan como pelotas de ruby y cada vez que me muevo y cada vez que veo a una tía, mis huevos se erizan y se quedan en ese estado latente. Latente pero con corazón y ganas de producir peditos de lo que sea.

Y al final se ponen rojos e incandescentes. Y el problema está, en que no puedo agacharme, en que no puedo estirarme, en que me los pillo con cada saliente y la verdad...y la verdad..., es que todo eso, hace mucho daño. Vamos que al final, me viene el pensamiento del Capamiento y del si no tuviera huevos qué bien viviría. Y mira que es enrevesado ese pensamiento y mira como debe ser ese dolor de incoercible y mira que si me quedo sin huevos me quedo igual que un Angelito pero sin alas.

Bueno, sin huevos se puede cantar en el Coro de la Santa Madre Iglesia y además te queda una voz angelical y un tanto peliaguda. Bueno, sin huevos se puede esquiar en los Alpes o navegar por las aguas del Caribe o  hacer Surf con olas de 15 metros, con menos no, porque con menos altura los huevos paralizados no gravitan y eso te produce el efecto ascensor, o sea que los huevos te aparecen en la boca..

MARGUERITE YOURCENAR