La verdad, es que a veces entro en un estado confusional que se parece a un estado de coma casi profundo. Y es que todo me confunde y hasta la noche me confunde y tal como decía aquél sátrapa que decía ser cubano que se había casado con una cantante española y que si me dieran a escoger entre tener que escuchar una canción de ella o que me colgaran del palo mayor, yo por supuesto escogería que me colgaran. El menda del cubano que sólo tenía otra gran polla en su podrido cerebro y los huevos eran sus ojos y por sus oídos sólo salía semen todo descompuesto y todo podrido.
Hecho de menos los momentos claros, como esa birra de cerveza bien fría (cuando me gustaba la cerveza) y en buena compañía o ese buen canuto fumado en un precipicio con maravillosas vistas al mar infinito y con aquella puesta de sol al fondo...Yo que sé, yo hecho de menos los buenos momentos y ya está...pues los buenos momentos son las pilas que te ayudan y mucho, a seguir viviendo dentro de ésta selva donde nos han puesto.
Ahora entre otras cosas, mi función es recopilar todos mis buenos momentos, ordenarlos en el tiempo y en el espacio y por fin, ponerme a ver la película de mi vida. Aunque os advierto, empieza regular y acabará bien y simplemente acabará así y porque yo lo digo. Y no tengo otros argumentos y tampoco los quiero dar.

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