SI TE ODIARA ( Susana Thénon ).

Si te odiara,
el mundo no se inmutaría;
nunca el mundo se ensaña
con los que odian.
En cambio te amo
y todo es catástrofe alrededor:
las voces, las manos, los rostros,
todos quieren apedrearnos.

WISLAWA SZYMBORSKA

Una vez encontró en los arbustos
una jaula de palomas.
Se la llevó
y para eso la tiene
para que siga vacía.

"MI DÍA FAVORITO"


 

PERDONEN (Juan José Millás) . Escrito en el 2.023

Esto no debería abordarse como un problema mecánico de cierre o apertura de puertas, sino como una cuestión de decencia y de respeto a la especie a la que pertenecemos
El rey de Marruecos abre una puerta y provoca una crisis en España y quizá en Europa. Se lo imagina uno dejándose abanicar mientras indica al ayudante de campo el grado de apertura que desea. Dispone de una gran pantalla de TV para observar el caudal de pobres de su reino que pasan al otro lado y calcular cuándo conviene aumentar o disminuir el flujo. “Que abran una rendija”, le dice al coronel con el pecho lleno de medallas, “para que sólo quepan niños”. Y ahí van, en avalancha, decenas o cientos de críos que chapotean, pobres, al otro lado de la grieta que su monarca ha tenido a bien franquearles. “Que la abran un poco más para dar salida a tres o cuatro mil adultos”. Y los adultos se precipitan en chorro aligerando de este modo sus reservas de carne de cañón. ¿Será por falta de carne de cañón? Le sobran palacios, mansiones, negocios hoteleros, yates y carne de cañón para vivir varias existencias completas a cuerpo de sátrapa.
Mohamed VI no provoca crisis migratorias, provoca inundaciones. El sintagma “crisis migratoria” incluye connotaciones de orden moral, humanitario, de preceptos desconocidos para la geopolítica en general y para Marruecos en particular. Que Europa, tan dada a externalizar los problemas migratorios (véase Turquía), viva pendiente de esa puerta accionada a distancia por un monstruo resulta deprimente. Europa se reserva el derecho de admisión siempre y cuando un funcionario de aquí o de allá no le meta el pie en la puerta para impedirlo.
Tal vez, esto no debería abordarse como un mero problema mecánico de cierre o apertura de puertas, sino como una cuestión de decencia y de respeto a la especie a la que pertenecemos. Grandes palabras, decencia y respeto. Perdonen la prosopopeya.

MARGARET ATWOOD


 

LA AUSENCIA

Así que la ausencia era esto.
Era un lugar recóndito y escondido
en la última esquina de la memoria.
Como si fuera una vieja foto del vacío
que sin querer
ha dejado ese hueco relleno de viejos ecos.
La ausencia viene a ser
la huella que dejaron
tus pies sobre la arena mojada
de aquella playa.

QUITADME...

Quitadme mi osadía
y seré una mancha de cobardía.
Quitadme mis ganas de vivir
y me convertiré
en un parásito de vida alienígena.
Quitadme mis sueños
y entonces...
entenderéis lo que es vivir dentro de un agujero negro.

ÁNGEL GONZÁLEZ . "Otro tiempo vendrá..."

Otro tiempo vendrá
Otro tiempo vendrá distinto a éste.
Y alguien dirá:
«Hablaste mal. Debiste haber contado
otras historias:
violines estirándose indolentes
en una noche densa de perfumes,
bellas palabras calificativas
para expresar amor ilimitado,
amor al fin sobre las cosas
todas».
Pero hoy,
cuando es la luz del alba
como la espuma sucia
de un día anticipadamente inútil,
estoy aquí,
insomne, fatigado, velando
mis armas derrotadas,
y canto
todo lo que perdí: por lo que muero.

YO, DE VIAJAR SÉ POCO...

Yo, de viajar sé poco...
sé más de andar escondido entre las ramas de un árbol,
sé más de deslizarme sigiloso y de hacer poco ruído,
sé más de escribir mucho y decir muy poco,
sé más de hablar en susurros y con escasas palabras,
sé más de soñar despierto y de soñar dormido.
Sé mucho más de risas que de penas
y de lloros sin obtener consuelo
y porque me gusta llorar a escondidas.
He sido astronauta sin moverme del sitio
he sido guerrillero en la sierra de Gredos
también he sido, parco de gestos y poco expresivo
y sobrwe todo, un convencido adorador del silencio.
He estado en muchos sitios a la vez,
he viajado poco o muy poco,
pero mi mente y mi alma
han estado en todas partes
y cada sitio ha dejado su huella en mí
y yo le he regalado un trozo de mi manera de ser.
En fin,
he viajado muy poco
pero he estado en cada esquina del mundo
y aún ahora,
sigo esperando a que llegue el próximo tranvía
que tal vez me lleve
al mismo sitio del que partí.

SI TE ODIARA ( Susana Thénon ).

Si te odiara, el mundo no se inmutaría; nunca el mundo se ensaña con los que odian. En cambio te amo y todo es catástrofe alrededor: las voc...