COMO SI FUERA...

 

Como si fuera narrado por un cuento mal contado
o por una pesadilla mal digerida...
sé que a veces me despierto en medio de la noche
y con el estómago en el cielo de la boca
y todo me arde en mis oquedades, mucosas
y vísceras huecas,
todo me hiere como un hierro candente que sube y baja,
todo ese daño me estorba,
todo me sangra a borbotones,
todo me resulta ácido y desconcertante...
Mientras tanto
algo punzante perfora mis cuerdas vocales
y un agudo grito sale por mis orificios bucales,
entonces me doy cuenta
que algo más está saliendo por mi boca...
Y al final, hasta me da pena
porque era la última mariposa que quedaba de tí.













FUERA YO CAPAZ (Batania)

Fuera yo capaz
de amarte en picado
sin quererte mía;
fuera solo un peine
que pasa por tu pelo
y no lo retiene.













Hablar por hablar o hablar para aburrir al contrario

 

De nada sirve hablar

cuando tienes poco que decir

y a eso se le llama

hablar por hablar

o hablar para aburrir al contrario

y le dices algo, lo que sea

y a continuación le dices lo contrario

pero al final, 

le dejas la duda sobre lo que has dicho

y dejas todo en suspense

y en puntos suspensivos...

Y más tarde

 le vuelves a decir algo, sea lo que sea

y le repites el mismo proceso

y pasas de la certeza a la duda

y de la duda a los puntos suspensivos.

Y así una vez tras otra

y hasta que el tío caiga rendido.












Y ESTE ES EL PARTO DE UN POEMA

 

Ahora mismo estoy ante una página en blanco

no hay letras, no hay palabras, no hay tinta,

no hay comas, no hay puntos

ni siquiera hay una arruga en una esquina de la página,

ni una mancha, ni una huella

ni la intención de un poema que aún no fue escrito.

Estoy ante un folio en blanco

y siento que a mi alma le está pasando lo mismo

 me muevo entre dos blancos

el del papel que es blanco polvoriento

y el de mi alma que es polvo de ángel

y hasta mi sangre es un líquido blanco

que poco a poco se convierte en tinta negra

que en éste momento

empiezo a imprimir con mis dedos.

Y éste es el parto de un poema.











"Nostalgia", Rosario Castellanos

"Ahora estoy de regreso
Llevé lo que la ola, para romperse,
lleva
—sal, espuma y estruendo—,
y toqué con mis manos una
criatura viva;
el silencio.
Heme aquí suspirando
como el que ama y
se acuerda y está lejos".

LOS SUEÑOS SON SUEÑOS


Aquél cálido verano en que te conocí, ¿lo recuerdas?, porque a mí no se me olvida. Recuerdas la luna llena y su luz derramada sobre el océano. Recuerdas el atardecer sobre aquella playa. Recuerdas los pinos y su olor y su textura resinosa y como al llegar la noche la hoguera era nuestro último refugio. ¿Te acuerdas?. Yo si me acuerdo. Me acuerdo de cuando me acariciabas o como te reías y enseñabas tus dientes de plata reluciente. Me acuerdo de tus pechos y como ibas desabrochando los botones de tu camisa. Me acuerdo de hacer el amor en la húmeda arena o al lado del dulce calor de la llamas o dentro de la tienda entre aquél caos de ropa y sacos. O cuando bailábamos a la luz de la luna y con los cuerpos desnudos y acariciándonos como dos locos en medio de un pinar atlántico. Me acuerdo de tus besos y del olor de tu piel, de tus ojos color miel y de tú nariz pequeña y aguileña. Me acuerdo de todo, de cada detalle, de cada segundo, de cada instante. Me acuerdo cuando hacíamos el amor en la bañera, de decirnos te quiero hasta el aburrimiento, de las noches en vela y todo por no dejar escapar ni un solo momento y porque para nosotros ese momento... podía ser el último. Digamos que intuíamos que ese momento que los dos sentíamos a la vez y al mismo tiempo, podía ser el preludio de nuestra despedida.

Y así transcurrieron las noches y los días, los cuales parecían inagotables, pero así y todo, los días iban desapareciendo y ellos arrastraban consigo las noches. Pues todo estaba ya escrito, todo estaba predeterminado, todo lo que hacíamos nos llevaba, sin saberlo, hacia la despedida y por eso intuíamos que lo nuestro acabaría escapándose como se escapa un puñado de arena entre los dedos. Y por eso, cada momento lo exprimíamos con todas nuestras fuerzas y así, hasta caer los dos juntos extenuados sobre la arena de aquella playa. Yo recuerdo éstas cosas y podría recordar muchas más, pero no quiero aburrirte, mis recuerdos son míos y nadie me los puede quitar, ni tan siquiera tú podrías y por supuesto, menos te dejaría. Aunque a lo mejor tú también recuerdas todo como yo lo recuerdo y entonces y digo a lo mejor, aún podíamos de vez en cuando volver a revivirlos juntos, aunque sea a través de nuestros más hermosos sueños. No hay otra forma de vivir con los recuerdos, si no es así, recordándolos y nada más que recordándolos, pues si uno quiere darles forma y hacerlos reales, lo único que hará es que el dolor inunde el mundo de tus sueños y a partir de ahí, esos recuerdos se harán insoportables. Por eso es mejor así, seguir sólo soñando y sin querer darle más bombo al tema y porque ahora en realidad, no tiene la importancia real que tuvo en su momento. Ahora es un maravilloso recuerdo que de vez en cuando se cuela en uno de mis sueños. Y ese es su sitio y ahí hay que dejarlo.














EL HECHO...


 "El hecho de ser habitados por la nostalgia
demuestra
que el poso que dejan los sentimientos
son nuestra principal fuerza motriz"

CONEXIÓN CÓSMICA


Hoy...¿cuánto tiempo dormiría?. Entre dos o tres horas como mucho y porque a las 8 a.m. salí de guardia y la noche fue de escándalo pero tirando a lo profundamente malo y peor. Y bueno, ahora revolotean las 12 del mediodía, hora del ángelus y de nuevo estoy entrando en barrena o en bajada criminal y asesina y hacia los infiernos del sueño. Estoy en medio de los sube y baja mañaneros cuando has dormido fatal. Hace un rato estaba allí arriba y junto a las nubes y cantando algo que ahora no me acuerdo que coño cantaba y ahora en cambio, soy carne de rata destrozada en cualquier alcantarilla de la vida (y que me perdonen las ratas). Creo que estoy durmiendo despierto en un puto limbo donde nada ocurre y donde nada me importa. Un ojo abierto y el otro medio cerrado. O como decía el otro, para dormir bien y de la forma más complaciente...uno se debe meter un dedo en el culo y si es el pulgar mucho mejor, es más grande y además...uno lo agradece más.
Dos putas horas de mierda y debo estar agradecido (como el pulgar), pues pude dormir menos o no dormir nada o que alguien me hubiera clavado un puñal mientras dormía y por la espalda (que da más rabia) o por el pecho y a dos centímetros del corazón. También podría dormir como las gallinas cuando lo hacen en el palo del gallinero, haciendo equilibrios sobre una pata y de vez en cuando abriendo un ojo, por si el zorro asesino nos atacara en medio de la noche. Aunque viendo como va el día si llego vivo hasta después de comer, a lo que normalmente se conoce como siesta, pues la cosa ya tendría su mérito. Y eso que no hay tour, ni vuelta ciclista, ni giro, ni (como hoy es domingo) documentales de animales todo fieros que acechan por las estepas africanas y en busca de comerse a algún animal más pringado que ellos. Al parecer las fieras descansan los domingos y fiestas de guardar. Como nosotros, más o menos.
Por cierto yo no tengo zorro que me ataque, ni zorra tampoco. Pero después de las últimas escaramuzas amorosas, prefiero no tener zorro o zorra que me ataque o que ronde a mi alrededor y que de vez en cuando me mande un mensaje de amor. Ahora, voto por mi paz interior. Me hice asceta y anacoreta y por lo tanto prefiero vivir en pelotas dentro de una puta cueva toda húmeda y fría y comiendo lagartijas y culebras con los dedos de las manos. Yo ahora medito y pongo mi alma al servicio de la meditación y de la concordia.
Como aquél convento o santuario budista situado en lo más alto de las hermosas y alucinantes Alpujarras (forman parte del macizo de Sierra Nevada, Granada). Con unas vistas bestiales de necesidad. Para llegar al puto convento tenías que atravesar con el coche, un camino casi de cabras donde te jugabas la vida al conducir por tan estrecha y maltrecha carretera. El Monasterio budista estaba compuesto por cuatro chozas diseminadas sobre un manchón de tierra y piedras y una quinta choza (la más grande y más lustrosa), donde se hacían vivir los curas o mejor dicho, los monjes budistas. Es decir, tú alquilabas una choza de las de al lado de la nave central, para meditar como un descosido y para encontrar tu yo interior.
Pero ellos, los curas budistas, no te ayudaban a encontrar el camino de la meditación transcendental. Ellos, te ponían la choza con maravillosas vistas a un más que hermoso valle y a la gran e inmensa montaña de enfrente. Te llamaban para desayunar, comer y cenar y todo esto se hacía en la choza central o principal. Y después te dejaban todo el resto del día para meditar tus mierdas más deprimentes (el que se encontraba deprimido) y el que no, pues a meditar lo que le daba la gana y a disfrutar del paisaje. De hecho, mis pensamientos transcendentales siempre versaban en como escaparme de todo ese tinglado judeo masónico y anacrónico de monjes budistas. Me olvidaba, que estar allí era voluntario. Pero bueno, creo que todo esto me lo tomé como una penitencia por todos mis pecados anteriores.
Aquello estaba situado, como ya dije, en medio de una montaña perdida en las Alpujarras (Granada). Pues resulta que por éstas montañas anduvieron los musulmanes del reino de Granada cuando fueron vencidos por el reino cristiano de España y tiene muestras musulmanas en cada rincón y en cada esquina. Pero volviendo al monasterio budista. Pues resulta que de ese monasterio granadino había salido un niño budista que era la siguiente reencarnación de Buda (no sé, si era la siguiente o la anterior. Soy muy lerdo en estos temas). Y claro, había fotos por todos lados del susodicho niño prodigio que para ellos se aproximaba a dios o a buda. Y fotos del antes (en el propio monasterio) y del después (cuando tenían instalado al pibe en el Tibet en un choza mucho más confortable que la primera). Por tanto y por si no lo sabíais, existe una gran conexión cósmica entre las hermosas Alpujarras granadinas y el famoso Tibet budista. Para que después digan que no existen las conexiones cósmicas.

Años más tarde y en un documental de Neflix, pude saber algo más de él (del niño). Y lo retuvieron unos cuantos años en el Tibet y a los 18 años (ya mayor de edad) se quiso dar un garbeo por el mundo y para ver como se lo montaban por ahí afuera. Y el menda estuvo por varios sitios y al cabo de unos meses acabó con sus huesos en Ibiza. Y allí ¿para que contaros?...se puso ciego de todo y con todo y su budismo se convirtió en ir de fiesta en fiesta. Y esto voy a probarlo y esto otro, también. Al final se puso las botas con todo, pero ese tipo de vida también cansa y te agota y un día el tío pidió papas y acabó casándose, teniendo un par de hijos y volvió al budismo  pero lo hizo más moderamente y sin tener que soportar el peso de ser la reencarnación de nadie y menos de Buda.

ASÍ ES LA VIDA...


Yo entendí como funcionaba este mundo
el día en que un cura de mi colegio
me tocó y me sobó mi lindo culito
y me acarició la polla con la otra mano,
mientras él sobaba sus santos huevos
bajo aquella asquerosa sotána
que olía a pederastia
y al mismo tiempo me decía:
"tienes que ser un niño bueno"
y rezar mucho y obedecer a los mayores.
Ese día llegué a mi casa
y no dije nada
tragué saliva
y como de costumbre...
volví a tragar saliva por segunda vez.
Miré a mi madre y me dije
como le digas algo te va partir la boca y la cara
además te va a decir
¿cómo coño te has inventado, eso?
¡cuanta maldad tienes encima!
y jabón y lejía en mi boca
y el fin de semana,
castigado sin salir de casa.
Así es la vida...
y creo que la visión del mundo que tuve ese día
no estuvo tan desencaminada.
Y si no es igual...es muy parecida.















Susana Thénon

 

Digo que ninguna palabra

detiene los puños del tiempo,

que ninguna canción

ahoga los estampidos de la pena,

que ningún silencio,

abarca los gritos que se callan.

Digo que el mundo es un inmenso tembladeral

donde nos sumergimos lentamente,

que no nos conocemos ni nos amamos

como creen los que aún pueden remontar sueños.

Digo que los puentes se rompen

al más leve sonido,

que las puertas se cierran

al murmullo más débil,

que los ojos se apagan

cuando algo gime cerca.

Digo que el círculo se estrecha cada vez más.

Y todo lo que existe

cabrá en un punto.
























SOMBRA


Tal vez en el horizonte
hay una cueva donde duerme una serpiente
que será brillante y alucinante
o puede que no
y puede que sea tan grande y tan oscura
como una gran boca negra bostezando.
Tal vez en esa tarde
el naranja se hizo dueño de la historia
que tenemos delante de nosotros.
Pero como yo
os quiero contar un bonito cuento
al final, tendré que deciros:
se puso el sol
y al final,
todo se hizo sombra
pero el sol y la luna
se habían hecho amigos.

MARGUERITE YOURCENAR