¿LO QUE QUIERO DECIR?


 
No te voy a contar si sigo vivo

o si me estoy muriendo

y si te digo, que sigo vivo

suena a esperanza vestida de verde

y a reconocimiento por seguir vivo

y si te digo, que me estoy muriendo

suena como suena

y suena a derrota y a despedida

y que en éste caso, sería la definitiva.

Yo creo que podría decir las dos cosas a la vez

tengo mucho vida dentro

me entusiasmo por cualquier cosa

me divierto conmigo mismo

me río de mis cosas y de las que voy observando

apunto y anoto cosas

y no tengo el valor de hacerlas mías.

No es que vaya haciendo fotopias por la vida

ni capturas de pantalla

cuando veo algo que me gusta

y para después decir, que soy el autor de ellas.

Hace unos años

iba leyendo cosas bonitas

en un Blog de una bloguera argentina

que le gustaba recopilar bellos poemas

y después publicarlos en su Bolg

y un día, se me ocurrió publicar alguno de ellos en mi Blog

pero no mencioné que procedían de su Blog

y entonces un día me escribió un correo que a un conservo

 dentro de mi mente

y me vino a decir, que si no tenía vergüenza

y que menuda cara tenía y bla, bla, blá...

De inmediato le escribí 

y le pedí todas las disculpas de mundo

no me había dado cuenta

de todo el trabajo que supone tener un Blog en pie y en activo.

Ahora mismo, sí que me doy cuenta

de que es tal trabajera que hasta hay veces en que te planteas

si todo esto merece o ha merecido la pena.

Supongo que sí,

es de suponer que sí

y porque sencillamente ya no estaría aquí, 

escribiendo todo el rato

y día y noche y mañanas y tardes

y hasta en la madrugada sigo aporreando éste pobre teclado.

Duermo poco,

para mí demasiado poco

como peor que fatal

y meriendo y ceno más o menos bien

e intento comer mucha fruta

pero he dejado de hacer ejercicio

y porque me pueden las ganas de seguir escribiendo

y porque simplemente, me he dejado llevar.

Obsesión, es poco decir

mejor 

le llamaré paranoia

en un tío que ya viene tocado del ala

que ya tenía antecedentes mentales y familiares

y por eso, tengo una larga lista de psiquiatras

por los que he pasado

y ninguno me ha servido

para ordenar un poco mejor los muebles

que llevo dentro de mi cabeza.

Y no pido tratamientos para que me cure de tanta mala historia

porque yo sé que no existen

que ya he probado de todo

y en todas las dosis posibles

y por eso sé, que no tengo remedio.

Y en fin, 

ahora me encuentro más o menos bien

pero aunque estuviera fatal y con los nervios a flor de piel

me declararía insolvente y libre de medicaciones para tratar mi

 castigada mente.

Tengo un punto de locura

que me gustaría conservar conmigo

y un punto de rebeldía innata

que me hace ser mejor persona.

Yo no quiero que me hagan un robot programado

o un despojo de carne y hueso

que va babeando por todas las esquinas

y que su único deseo, es que le den más pastillas

o que le aumenten la dosis

y para seguir siendo un puto zombi 

que no sabe ni de donde viene ni hacia donde va.

Se me entiende 

¿lo que quiero decir?

Yo creo que sí

que se me entiende muy bien.




UN GRAN SUEÑO SE COME A OTROS PEQUEÑOS SUEÑOS

A veces dudo

de si no sigo durmiendo

me meto tan a fondo dentro de mi sueño

que cuando me despierto no sé

si sigo dentro de mi sueño

y con el miedo de que nunca jamás me despierte

y miedo porque a su vez, 

ese sueño puede que se haya comido a otros sueños

y porque él, me decía al oído

que para seguir viviendo

tenía que devorar a otros pequeños sueños

o a otros sueños desconocidos

que podían pasar perfectamente desapercibidos

pero resulta que a ese gran sueño, 

también le molestaba que los pequeños sueños

jugaran entre ellos

y además y porque a partir de ahora, se decía todo ufano

esos pequeños sueños llevarían mi nombre y mis apellidos

y como si fuera un puto señor feudal

y con el cura al lado, repartiendo bendiciones.

Y tal y como si los sueños más grandes

fueran la suma de otros más pequeños

y por la vieja teoría, de como yo soy el más listo y el más

 grande de todos,

me hago dueño de los demás

y por arte de mi magia y para conservar la pureza de su sangre

y entonces en mi nombre

declaro que sois míos y sólo míos.

Os comunico que no daré ningún paso atrás

y os agradezco vuestra preocupación

pero éste asunto es caso cerrado

y está listo para sentencia

y no hay posibles recursos ni posibles enmiendas.

Caso cerrado, que no abierto

caso que será juzgado próximamente

y puede que sea mañana o pasado

cuando sabremos si alguien ha sido condenado.

Por mi parte espero justicia

y que ese gran sueño que devora otros pequeños sueños

le caiga la espada de Damócles sobre su cuello 

y asi podríamos soñar todos y sin tener que pedir permiso a

 nadie.

Libertad para los sueños más locos

para los más deprimentes y más deprimidos

y por supuesto, para los más alegres y más optimistas

Libertad para todo tipo de sueños

para los más cortos o para los más largos

para los más agudos o para los más obtusos

y sobre todo

para los sueños que te dejan seguir soñando

y para los más reales o para los más ideales

o para los que se definen como pura utopía utópica.

Yo sueño y por eso sé que existo

y también por eso sé,

que pase lo que pase seguiré existiendo.










A veces dudo

de si no sigo durmiendo

me meto tan a fondo dentro de mi sueño

que cuando me despierto no sé

si sigo dentro de mi sueño

y con el miedo de que nunca me despierte

y miedo porque a su vez, 

ese sueño puede que se haya comido a otros sueños

y porque él, me decía al oído

que para seguir viviendo

tenía que devorar a otros pequeños sueños

o a otros sueños desconocidos

que podían pasar perfectamente desapercibidos

pero resulta que a ese gran sueño, 

también le molestaba que los pequeños sueños

jugaran entre ellos

y además y porque a partir de ahora, se decía todo ufano

esos pequeños sueños llevarían su nombre y apellidos

y como si fuera un puto señor feudal.

Y tal y como si los sueños más grandes

fueran la suma de otros más pequeños

y por la vieja teoría, de como yo soy el más listo y el más

 grande de todos,

me hago dueño de los demás

y por arte de mi magia y para conservar la pureza de su sangre

y entonces en mi nombre

declaro que sois míos y sólo míos.

Que no daré ningún paso atrás

y os agradezco vuestra preocupación

pero éste asunto es caso cerrado

y está listo para sentencia

y no hay posibles recursos ni posibles enmiendas.

Caso cerrado, que no abierto

caso que será juzgado próximamente

y puede que sea mañana o pasado

cuando sabremos si alguien ha sido condenado.

Por mi parte espero justicia

y que ese gran sueño que devora otros pequeños sueños

le caiga la espada de Damócles sobre su cuello 

y asi podríamos todos soñar sin tener que pedir permiso a

 nadie.

Libertad para los sueños más locos

más deprimentes y más deprimidos

y por supuesto, para los más alegres y más optimistas

Libertad para todo tipo de sueños

para los más cortos o para los más largos

para los más agudos o para los más obtusos

y sobre todo

para los sueños que te dejan seguir soñando

y para los más reales o para los más ideales

o para los que se definen como pura utopía utópica.

Yo sueño y por eso sé que existo

y también por eso sé,

que pase lo que pase seguiré existiendo.

A MÍ ME GUSTARÍA Y MUCHO

 A mí me gustaría y mucho

poder volver a los campos de mi infancia

volver a aquél pajar con su intenso aroma a esencia de paja

que aumentaba de intensidad

cuando la lluvia lo acariciaba

y cuando él se dejaba acariciar. 

Tiene que haber una simbiosis casi perfeta

entre un querer dar

y que a la vez, que te lo den con ganas.

Y los campos de maiz

convirtiéndose poco a poco en cosecha

pero antes y hasta llegar hasta ahí

de verde han pasado a amarillo de hoja seca

y de ese amarillo pálido a mazorca

y de mazorca a engrosar una nueva etapa,

la de formar parte de la definitiva cosecha.

Y que me dices de los frutales

de los frutales de mi infacnia

recuerdo el ciruelo al lado del pozo

y mostrando con todo su entusiasmo

las ciruelas nuevas,

las de cada verano

y con su sabor a verdadera ciruela.

Era algo mágico

y hablo del proceso de envejecimiento del ciruelo

y de su proceso embrionario

y de flor pasaba ciruela que apenas ocupaba un espacio

tan diminuto como una aceituna

y quién iba a pensar

que eso sería el germen de la más hermosas de las ciruelas

que he visto en mi vida

la madre de todas las ciruelas ricas, poderosas y sabrosas

y todo esto ocurría delante de tí cada verano

aquello si que era algo mágico

y tú en cambio

te lo tomabas

como el que ve crecer la hierba.

Que cantidad de pensamientos

tuve montado en una de sus ramas

y a la sombra de sus hojas

y escuchando al pozo, que de vez en cuando se agitaba

y porque alguien reclamaba su agua

y como su motor se ponía en fucionamiento

y siempre con el mismo tono y la misma cadencia.

Que grandes ratos he pasado allí

y jugar con sus hojas

ahora veo el cielo

y ahora, ya no lo veo

y soñar que de mayor

tendría un ciruelo al lado de un pozo

y que para ello, pondría todo mi empeño

y mi tenacidad

y hasta pondría en peligro mi salud mental

esa misma que ahora me está sosteniendo

pero seamos claros del todo,

ella me sostiene mientra siga viviendo

en un claro de un bosque

o bajo la sombras de un árbol.

Me identifico con casi todo

y pondría un ciruelo en mi bonita casa

y sí y reconozco que para mí es muy bonita

pero no tiene terreno

y el pequeño patio que tiene

reconozco que es demasiado diminuto

y más lo es, 

como para plantar un árbol o un frutal.

En el fondo sé

que soy de pequeños y diminutos espacios

como también sé que a veces me vengo arriba

y ya no sé en que terreno estoy viviendo.












 A mí me gustaría y mucho

poder volver a los campos de mi infancia

volver a aquél pajar con su intenso aroma a paja

que aumentaba de intensidad

cuando la lluvia lo acariciaba

y cuando él se dejaba acariciar. 

Tiene que haber una simbiosis casi perfeta

entre un querer dar

y que a la vez, que te lo den.

Y los campos de maiz

convirtiéndose poco a poco en cosecha

pero antes y hasta llegar hasta ahí

de verde han pasado a amarillo de hoja seca

y de ese amarillo pálido a mazorca

y de mazorca a engrosar una nueva etapa,

la de formar parte de la definitiva cosecha.

Y que me dices de los frutales

de los frutales de mi infacnia

recuerdo el ciruelo al lado del pozo

y mostrando con todo su alborozo

las ciruelas nuevas,

las de cada verano

y con su sabor a verdadera ciruela.

Era algo mágico

y hablo del proceso de envejecimiento del ciruelo

y de su proceso embrionario

y de flor pasaba ciruela que apenas ocupaba espacio

diminuta como una aceituna

y quién iba a pensar

que eso sería el germen de la más hermosas de las ciruelas

que he visto en mi vida

la madre de todas las ciruelas ricas, poderosas y sabrosas

y todo esto ocurría delante de tí en cada verano

aquello si que era algo mágico

y tú te lo tomabas

como el que ve crecer la hierba.

Que cantidad de pensamientos

tuve montado en una de sus ramas

y a la sombra de sus hojas

y escuchando al pozo, que de en cuando se agitaba

y porque alguien reclamaba su agua

y como su motor se ponía a fucionamiento

y siempre con el mismo tono y la misma cadencia.

Que grandes ratos he pasado allí

y jugar con sus hojas

ahora veo el cielo

y ahora, ya no lo veo

y soñar que de mayor

tendría un ciruelo al lado de un pozo

y que para ello, pondría todo mi empeño

y mi tenacidad

y hasta pondría en peligro mi salud mental

esa misma que ahora me está sosteniendo

pero seamos claros del todo,

ella me sostiene mientra siga viviendo

en un claro de un bosque

o bajo las sombras de un árbol.

Me identifico con casi todo

y pondría un ciruelo en mi bonita casa

y sí y reconozco que para mí es muy bonita

pero no tiene terreno

y el pequeño patio que tiene

reconozco que es demasiado diminuto

y más como para plantar un árbol o un frutal.

En el fondo sé

que soy de pequeños y diminutos espacios

como también sé que a veces me vengo arriba

y ya no sé en que terreno vivo.

FIEBRE, DOLOR DE CABEZA Y VOCES.

 

Y de repente

me puse a temblar

suponía que era producto de la fiebre que me estaba

 invadiendo

partía de ello

me identificaba con ello

y todo lo añadido

sería consecuencia del mismo punto de partida.

Ligero dolor de cabeza

el aire comprimido en el pecho

el sudor frío recorriendo mi cuerpo

la fotofobia y el entrecejo fruncido

y la desconfiaza de si todo aquello era cierto

en fin, si era yo

si yo era el dueño de aquella especie de teatro en plena

 decadencia

y si aquellas voces que me hablaban a todas horas

también eran mías

y porque de repente se iban

y cuando menos te lo esperabas, volvían 

y con sus fuerzas redobladas en número y en intensidad

y ese dolor sordo que había tenido aquellos días

de repente pasaba a ser un dolor punzante

y con cada latido se venía todo más arriba

y te anunciaba que iba a venir la siguiente ola de dolor

y al final, como una ola venía y con todo su estrépito

y mientras la ola seguía golpeando mi sien de roca

y mientras pasaba todo esto

los demás pensaban que algo te estaba pasando

no te veían tan ágil como siempre

ni tan rápido, ni tan inconsciente,

ni tan silencioso como lo eras antes.

Ellos buscaban sus propias razones

y tener sus propias conclusiones

desde luego, de tí no se fiaban

y porque pensaban que estabas actuando

que la fiebre era una simple fiebre de una noche de verano

que el ligero dolor de cabeza

era parte de tu propia parodia y paranoia

y que el sudor frío que recorría mi cuerpo

no era tan frío, ni tan molesto como yo decía que era.

En fin

que no me creían

que podía decir lo que fuera

que igualmente, no me iban a creer

 siempre me pedían que dejara de quejarme

que ellos, también habían pasado por eso

y que acallar las voces era lo más importante

y a veces y sólo a veces

debería sentarme a hablar con ellas

y negociar los días en que se iban a presentar

y cuanto tiempo 

y en que momentos

es decir

integrarlas en tu vida y en el día a día

y por fin cuanto tiempo le iba a conceder en cada sesión.

Porque todos ellos, me decían

más o menos lo mismo

yo he tenido conmigo todas esas voces

y tuve que entrar en negociaciones y pactos

y para poder respirar y vivir un poco mejor.

Al final te insistían tanto

 que me senté a negociar con ellas

llegamos a un mutuo acuerdo

y una vez a la semana se iban a presentar

que ese día les dejara el espacio suficiente

para poder instalarse en mi sala de estar

que es donde suelo escribir mis historias

que sólo sería un día a la semana

que no hiciera de aquello otra causa perdida

y que no metiera en el mismo saco, todas mis causas

anteriores y actuales

y para así poder perderme en todas ellas en su conjunto

y haciendo causa común con esas otras causas

y que nada tienen que ver con ésta que ahora estamos

 negociando.

Me pedían que segregara mis causas

que no las mezclara

que una es por esto

y que otra, es por lo otro.

Que no me dejara llevar por lo que dicen mis voces

que mantuviera un hilo de comunicación con la realidad

que ellos siguen escuchando esas voces

pero que al final, han conseguido domarlas

y concederles un pequeño espacio

dentro de la cabeza de cada uno.

Que hay que ceder

y a veces

con 5 minutos a la semana 

se convierte en el tiempo suficiente

para escucharlas en su conjunto

y incluso, para escucharlas de una en una.

Que no se van a sentar a negociar contigo

si tú no les ofreces nada a cambio

que no pierda mi tiempo

si no les quiero dar nada a cambio.

Y yo les ofrezco menos medicación

y para que se sientan más tranquilas

y más sosegadas

que yo me comprometo

a dejarles un espacio y un tiempo mínimo

pero que ellas a su vez,

que bajen su tono

que no me griten tanto

que no me hablen todas a la vez

y porque un día de estos

va a estallar mi cabeza

y entonces y ahí,

no habrá ninguna negociación posible

y es que una vez que esté instalado en el otro lado

¿que me importarían las voces?.















PEDRO SALINAS


 

Idea Vilariño (dedicado a Onetti, que fue su amante, después de que se separaran)

Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré donde vives
con quién
ni si te acuerdas.











Javier Gilabert


 

Entonces, todo esto será.

 Entonces

todo esto será

y será porque será

y será porque me da la gana

o porque me sale de dentro

o porque quiero romper tanta oscuridad

y que la luz penetre en vertical

y rompiendo espacios donde manda lo lúgrube y tedioso

y donde domina el aburrimiento y las fuerzas del mal.

Ahora no espero mucho de los demás

antes, era al revés

y esperaba tanto de los demás

que me lanzaba sin miedo

y esperando que los demás siguieran mis pasos

pero en el último momento

miraba hacia atrás y no había nadie

y así me pasó una y otra vez

y con la insistencia de un martillo pilón caía al suelo

y me levantaba de nuevo con el mismo entusiasmo

y porque estaba convencido que tarde o temprano

habría alguien que siguiera mis pasos.

Pero no fue así

nunca nadie me siguió

y hasta en mis mejores sueños

los demás siempre se quedaron atrás

y porque debieron pensar

que le pasa a éste tío

acaso le gusta tanto el color de la sangre

y que el suelo se tiña de rojo púrpurina

o de rojo pasión

el cual es mi color preferido.

Y yo les contestaría que sí

que me gusta el color y el olor de la sangre fresca

que me entusiasma  su sabor metalizado y oxidado

pero que no me consideren un friki de la sangre

ni siquiera me divierte que me muelan a palos

y porque de masoquista tengo muy poco

no soy masoquista, ni soy violento

pero en cuanto voy a ello

y sea lo que sea

me pongo una máscara y mi traje de luces

y voy a lo que voy

y si la violencia se pone por el medio

también iré a por ella.

No creo en los fantasmas del pasado

pero sí creo en los fantasmas del día a día

de esos que abundan cuando deja de llover 

y salen a la calle vestidos de fantasmas

y como caracoles que son,

sacan sus cuernos al sol.














 

"FANEQUEIRAS"

 Mi nivel de autoestima

crece cuando las mareas bajan

 y dejan extensas superficies de arena mojada

y porque ese paisaje me enardecía y me enardece de tal manera

que me hacía sentir que estaba viviendo en otro planeta

y caminando por playas de otro mundo

y con vistas al espacio sideral

donde todo se oye y todo se magnifica.

Mi nivel de autoestima

ahora es enorme

pero no siempre lo ha sido

y porque he pasado por fases subterráneas

y hasta viví dentro de una cueva  llena de errores y penas

pero estaba a salvo de fieras y alimañas.

Como máximo

me hacía una hoguera

y para calentarme de vez en cuando las manos y las ideas

y para primero, precocinarlas 

y comerlas hoy u otro día.

No soy un tío muy de ascos

y porque casi todo me acaba gustando

y si no me gusta hago algún intercambio

y te cambio lentejas por orugas

y  si tampoco como las orugas

me servirán como cebo para atraer peces.

Y hablando de pescado

y que yo ahora me acuerde

no hay pescado que no me guste

ni que me haga ascos.

Veo un pescado

y se me cae la baba

aunque a veces pienso

que a lo mejor no es el pescado en sí

lo que más me gusta

y lo que realmente me atrae

es su olor y sabor a mar

y por eso adoro las ostras y los percebes

y las ortiguillas de mar

que saben a mar que te cagas

y tal y como si estuvieras bebiéndote el mar de un solo trago.

Yo a veces vuelvo al mar de mi infancia

y aterrizo en aquella hermosa playa de arena blanca y fina

y visito todas sus dunas y voy de una en una

y hasta que el sol aprieta de tal manera

que me obliga a visitar su orilla de arena resplandeciente y

 húmeda

y así voy completando mi estelar paseo.

Antes, cuando aún me bañaba,

cada 500 metros me zambullía en sus aguas claras y nítidas

y no me lo pensaba dos veces

y no como hago ahora

que me lo pienso tantas veces  

que al final, no me baño.

Claro que veces se me estropeaba mi termostado

y cuando iba de duna en duna, de repente

me sentía como un pato mareado

y todo a mi alrededor se nublaba

y menos mal que mi instinto si que funcionaba

y entonces sentía como una mano invisible

me empujaba de nuevo hacia la orilla

y sin más, ya estaba dentro del agua

y disfrutando de aquél gratificante baño.

Y cuando me recuperaba un poco

y volvía a ver bien y sin que nadie diera vueltas a mi alrededor

proseguía mi paseo

pero ésta vez lo hacía a otra altura de la orilla

e iba más adentro del agua

y no por la arena mojada.

Caminaba por esa franja donde el agua me llegaba

por encima del tobillo y cerca de la rodilla

y esa franja era sumamente agradecida

y porque por ella corría el viento  

y como si alguien se hubiera dejado la puerta abierta

en aquél preciso momento,

pero también tenía su punto de maldad

y porque por esa misma franja

habitaban unos extraños peces

que se colocaban bajo la arena 

y que en su dorso o espalda

llevaban tres o cuatro pinchos llenos con todo su veneno

y si tenías la osadía de pisarlos

te clavarían sus tres o cuatro pinchos y sin tener compasión

 ninguna.

Era un pinchazo muy doloroso

pero muy doloroso

y por eso lo primero que hacías

era lanzar un agudo y poderoso grito de dolor.

Y aparte del dolor

el tema era que se pensaba que el amoníaco era parte de su

 tratamiento

y como los puestos de socorro 

estaban como mínimo a unos 200 metros de arena caliente y

 seca

pues pasaba que siempre había entre 4 o 5 o 6 pollas

dispuestas para mearle en la picadura

y como el dolor era tan punzante e incapacitante

el tío o tía pedía que le mearan directamente en el pie

y después se iba con el pie meado hasta el puesto de socorro.

Siempre había voluntarios

para mear en el pie de alguien.

Y claro los primeros

éramos los niños

y nuestro tiempo de respuesta

era cuando menos que alucinante.

Escuchar un grito agudo

y al instante ya estábamos todos dispuestos

para participar en aquél especie de akelarre de gran meada

 colectiva.

Éramos como bomberos apagando un fuego

y aparte del amoníaco que llevaban nuestras meadas

el veneno de éste bicho es termolábil

y por tanto el calor de nuestras meadas

también lo apaciguaba.

Algunos le llaman Pez araña

otros le llaman "Faneca brava"

y así era como se les llamaba en mi zona

y por eso a esas zapatillas de plástico

que se utilizaban para andar por esas mismas playas

se les denominaba "fanequeiras".


















AMOR Y DESAMOR

Estaba claro que aquello no funcionaba.

Mi miedo me ataba de pies y manos

mi conciencia no paraba de decirme cosas

que al principio, no las entendía

pero más tarde me dí cuenta

que me estaba protegiendo

de posibles agresiones externas hacia mi

que me avisaba de cosas que en esos momentos no veía

pero que no veía porque estaba ciego y sordo a la vez.

A veces el amor

hace éste tipo de cosas

y te pide fidelidad en todos y cada uno de tus actos

y que si dudas, duda de todo pero no de él

y eso se llama, chantaje emocional

y ya sea aquí, en Menorca

o al otro lado del charco

o en cualquier rincón del Universo.

Nadie se salva de su poderosa existencia

y una vez que te ha señalado con su dedo

te verás obligado a decir

como me gusta estar enamorado de otra persona

y mientras estás diciendo esto

el amor se cuela por la ventana

y para inundar nuestra alma con más amor.

El amor a veces duele

y por exceso de celo y de ganas

y porque sin darte cuenta se ha colado hasta la cocina

y allí te espera sentado

y para explicarte como puede ir el tema.

Te explica que a partir de ahora

serás como su muñeco de trapo

y no decidirás nada sin su presencia

ni te quejarás de sus especiales métodos

ni dirás que no a todo lo que se te está ofreciendo.

Te está explicando

que serás su esclavo y que el será tu amo

y que lo otra persona

será la voz de su amo

que por supuesto sigue siendo él

y porque como pasa en todo en ésta vida

el amor tiene dos caras o dos vertientes

la tuya y la de la otra persona

y que confluyen sobre el mismo amor

que en teoría, esa suma de dos 

lo va haciendo más grande.

Y hasta que llega un día

en que ese globo se pincha

y se lo reclamas al amor

pero el amor ha huído por la puerta de atrás

y así, lo vuelves a llamar

pero el amor ya no te contesta

no quiere saber de nuevos problemas

que ahora dice, que no le pertenecen a él

y además piensa

que ya no le sirves de nada

pero que así y todo, te va a mandar al desamor

y que te dirá los pasos que tendrás que dar,

primero, será el duelo

segundo, tendrás que exponer que es lo que más te duele

y tercero, tendrás que ir llorando por todas las esquinas del

 mundo

y hasta que un día te levantes pensando

que tienes que pasar página

y que ya está

y que ese amor es pasado y 

como todo amor verdadero

ha sido pasajero

y que habrá otros amores por el mundo

y que para el siguiente

no caerás en la misma trampa en que anteriormente has caído.

Y mientras tanto ha pasado un tiempo prudencial

y suficiente para que el amor te vuelva a llamar

y si no te a pasar lo mismo

será muy parecido

y volverás a arrodillarte a los pies del amor

y volverás a ser su juguete y su entretenimiento

y cambiará alguna palabra de su discurso

y para parecer que está diciendo algo nuevo

y cuando te está diciendo exactamente lo mismo

pero con otras formas, con otras maneras

y con otra expresiones y palabras.

Al mes

ya estás instalado en su terreno

y ahí el que gana siempre es él

y te dictará todas las cosas que tienes que hacer.

Hasta que un día

ese globo nuevo explota

y entonces volverá a llamar al desamor

y para decirte casi lo mismo que te había dicho anteriormente

y entonces es cuando te das cuenta

que estás metido en un círculo vicioso

del que nunca y jamás podrás salir.













MARGUERITE YOURCENAR