ME SOBRA...

Me sobra todo o casi todo.
Me sobran las palabras que lastiman el cielo de mi
boca.
Me sobran los sonidos guturales que se quedan pegados
a la mucosa de mi boca.
Me sobra la mentira piadosa
y la lujuria mentirosa.
Me sobra el viento calmo y sosegado
que no mueve ni la hoja de un árbol
y también me sobra el bochorno de las tardes de verano.
Me sobra el gruñido del perro
y su contenida rabia de animal enfurecido.
Me sobra la violencia con o sin medida
o la de cualquier tipo,
como me sobran los lloros compasivos
y las falsas palabras de consuelo.
Me sobra el poder del dinero,
y el implacable capitalismo desmedido.
Me sobra todo lo inútil y mezquino,
y todo lo divino y que además, carece de sentido.
Me sobran algunas letras cuando escribo,
y a veces cuando voy conduciendo
añoro dar un giro en contra sentido.
Me faltan golpes, quiebros y amagos,
como me faltan algunas letras del abecedario.
Me sobra y a veces me falta,
y me falta y a veces me sobra,
pero yo os aseguro,
que no me falta, ni me sobra nada importante,
soy tal como he nacido,
sólo que más grande y más maduro
aunque hay veces
que esto último también lo dudo.

NUESTROS SUEÑOS

Me siento preocupado por el acontecer de los acontecimientos. Me preocupa el día a día y el aburrimiento que a veces se produce porque sí o porque no. Me preocupa la corruptela de los políticos que tenemos y todo su choriceo de ave rapaz. Me preocupan los desahuciados y los parados que hay y los que habrá. Me preocupan los derechos civiles, libertades sociales y por supuesto, los derechos laborales. Me preocupa que esto no cambie y que tampoco haya una alternativa clara, concisa y radical. En fin, me preocupan tantas cosas que ya no sé de que me tengo que preocupar. Quizá debía empezar a preocuparme por mi...pero hoy no es el día de preocuparme de mi existencia.
Por tanto no me voy a quedar en esa fase, en la de estar, llorar y quedarme preocupado, porque simplemente esa actitud fomenta el inmovilismo de las ideas y corres el peligro serio de quedarte tal estatua de sal. Prefiero seguir hacia adelante y repartir estopa a todo lo que se menea y respira. Ahora bien y tengo que decirlo claro (además de a voz en grito), tampoco tengo una alternativa idónea y profundamente meditada, tengo apuntes, tengo pequeñas pinceladas que a veces están mal pintadas. Repito, tengo pinceladas y unas cuantas ideas sueltas dentro de mi hueca cabeza, pero señores ¿qué le vamos hacer?...uno es humano y yo solo no puedo con y contra todo. No puedo ser soldado en el frente y al mismo tiempo ser un ser clarividente que desglosa su estrategia y planifica sus tácticas con rigor de una mente clara y perfectamente planificada. Lo siento, no puedo diseccionarlo todo y al mismo tiempo, estarlo cosiendo. Yo creo que somos muchos los que estamos preocupados y quizá si nos sumamos hagamos algo más, pero yo solo predicando y sin saber a quién y para quién predico, creo que no va a ser suficiente.
Me gusta creer que el mundo puede cambiar. Me gusta pensar que puede haber igualdad y libertad y trabajo y trabajo bien pagado y en condiciones y que el hambre desaparecerá de la faz de la tierra. Sí, me gusta pensar eso, como me gusta soñar que el dinero no es necesario o que nadie nace por encima de nadie, ni que el agua potable es una propiedad privada que sirve de negociete (para unos pocos) a costa de nuestra sed. Por soñar que no quede, soñar de momento es gratis y es lo único que no nos pueden controlar los gobernantes de nuestro globo terráqueo... ni vía internet, ni siquiera con los drones espías o con los satélites que nos vigilan desde el espacio estelar. Los sueños son nuestros y es el último reducto de poder que nos queda. Por tanto soñemos y sigamos soñando. Y sino nos dejan soñar...pues... seguiremos soñando.

¿Y CÚAL ES MI ESTADO?

¿Y cuál es mi estado?.
Mi estado natural, es ser un pez anfibio que se cuela por los espesos humedales de los pensamientos y con el fin de sacar algún provecho que nos de o que me de una indicación de por donde debemos evolucionar o por donde podemos vivir mejor
y al mismo tiempo, como puedo o podemos seguir luchando. Yo busco y rebusco y voy hilando ideas, me gusta el coser las cosas y el buscar ese punto de relación que tienen y que lo consiga o no ya es otro tema. Pero os puedo asegurar y jurar que moriré en el intento. Busco siempre las claves que tiene la vida, araño en sus secretos más hondos y me sumerjo entre sus imposibles y para que se hagan posibles o por lo menos, que se aproximen a esa posibilidad.
Mi estado civil, es de divorciado con tres maravillosos hijos. No me considero un divorciado desesperado y buscador de pareja, pues me encuentro muy bien sólo y además están mis tres hijos y a los que quiero más que a mismo (es decir, con toda mi alma). La soledad es buena o es mala y según como la veas y como te la encuentres. La soledad ahora es mi compañera de viaje y es la que todos los días me escucha y me acompaña. Antes (hace unos cuantos años) no, antes la soledad era como un gran monstruo al que le tenía pánico, terror y miedo. Ahora, es un gran tesoro que está lleno de momentos entrañables e íntimos y que ya quisieran muchos tener.
Mi estado de salud, es el óptimo para un tío que empieza su decrepitud o que va camino hacia su ocaso perfectamente aceptado. Mi estado de ánimo, está por las nubes y todos los días me subo a la parra y después no hay quién me baje y todos los días tengo que esforzarme en ser un poco más real. Mi estado de sexo, es muy bajo, está bajo mínimos y casi toca el suelo del pozo más profundo que jamás os podáis imaginar (pero de momento, no me produce traumas ni tumores cerebrales). Mi estado de Luna, es el de la luna llena, pues la luna llena me inunda de entusiasmo y a veces me pone tanto... que hasta me transformo en hombre lobo que sale a pasear por los muelles de mi pueblo. Mi estado de sentimientos, es desbordante, me sobran sentimientos por todos lados y me desbordan por todas las costuras. Pero también tengo que decir, que son muy selectivos o sea que no voy queriendo a todo el mundo y echando lindas florecitas por las calles de mi pueblo. No, yo tengo la misma capacidad para querer como para odiar y además me encanta eso de tener esa capacidad repartida a partes iguales o casi y es que me gusta tanto querer como odiar. Y por eso a algunos os quiero tanto y por eso a otros los odio tanto.

ME SOBRA...

Me sobra todo o casi todo. Me sobran las palabras que lastiman el cielo de mi boca. Me sobran los sonidos guturales que se quedan pegados a ...