Y no vivo dentro de los recuerdos
pero a veces me aproximo.
De vez en cuando me meto tanto en ellos,
que aquél beso
me vuelve a humedecer la mente.
Y en ese mar demacrado donde los colores han huido de tu mano dejando un gris que lo inunda todo. Y entonces, padre, no sé si llueve o llor...
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