WILLIAM FAULKNER

 

HOY LLUEVE...

Hoy llueve sobre mojado. Bueno se supone que va a llover y porque lo dicen "los del tiempo", que ya no son como eran en mis épocas jóvenes y cuando fallaban más que una escopeta de feria. Ahora en general aciertan más o menos y para ser más concreto, aciertan más veces que las que fallan. Balance positivo para el tema problema. Yo en cambio y en el terreno de los sentimientos, si que tengo más fallos que aciertos (proporción 10 fallos por 1 acierto, 10 a 1). Pero bueno, no es el momento de ponerse a llorar y venga a darle vueltas "al pobrecito de mí". A lo echo pecho y el que no quiera verlo así, que se vaya a tomar por culo. Y hasta es más que eso y porque yo me ofrezco a acompañarlo hasta la puerta. Uno tiene que ser radical consigo mismo y sino quieres lentejas...pues las dejas. Nada es imposible, pienso a veces. Todo es una mierda, pienso otras veces. No me vengas con gaitas templadas, me digo cuando sin darme cuenta, estoy reconciliando algo que en principio no quería conciliar.
Porque mi tendencia natural es buscar el conciábulo del entendimiento con la buena palabra, pero coño, pasa que el camino (nuestro camino vital) es muy intenso y muy contradictorio y eso suele traer muchas interferencias... que precisamente no te dejarán oír bien lo que te dice la otra persona. Bueno, eso es lo que se dice para el quedar bien y todas esas cosas, porque en realidad yo no escucho a quién no quiero escuchar y que además me toca los cojones tener que hacer que le escucho y por el puto tema, del quedar bien. Por tanto, directamente no le escucho y adoto el gesto del que te vayan dando muchacho. Ahora mismo, estoy escuchando a unas golondrinas dando todo un recital con sus trinos guturales (sonidos de la puta calle, que muchas veces es mucho mejor sonido, que el tener que escuchar a una persona plasta) y a veces, me encanta escuchar los cánticos de los pájaros (como ahora) y en cambio otras veces, odio su puto de trinar de pájaro resentido y reprimido y que además las muy cabronas, suelen cagar en mi coche. A según como te pille, decía el otro y va a tener razón ese otro. Porque si te levantas cruzado de cables tendrás un día horrible por delante y por detrás y eso, no hay quién lo cambie.
Pues yo partiendo toda una lanza a favor de los que predicen el tiempo y mirar por donde, hoy no tiene ninguna pinta de que vaya a llover. Estuvo negro y estuvo el cielo muy oscuro, pero debió venir el encargado de limpiar el cielo y cuando volví a levantar la cabeza y esperando ya el primer gran chaparrón, pues resultó que el cielo estaba más limpio que una patena. Y ahora entre el trinar de las golondrinas y el maravilloso cielo azul sería el momento ideal para hablar de filosofía barata. La mía es una puta filosofía barata de mala y simple, que es. Lo mío es... o lo coges o lo dejas y si lo dejas atente a las consecuencias. Y eso es todo lo que tengo que decir. Mi tintero está seco de ideas...Y otra más... o te vas o te quedas y si te vas, diría lo mismo que antes (atente a las consecuencias) y si te quedas yo me quedaré contigo. Filosofía llorona, patética y deprimente, filosofía de pobre gatito mío ven con tu dueño y mientras el gatito ronronea de tanto gusto y de tanto amor que tú le estás dando. Y resulta que después hablamos de que las putas fotonovelas son un pasteleo vil y torturador (que lo son), pero mi ñoñez de hoy es cuando menos que repulsiva. Para eso, sería mejor tener una puta mascota que por lo menos me acompañara en los momentos más deprimentes. ¡Coño! que me sacara a pasear el puto perro... y que......y mejor no sigo...porque yo sé perfectamente hacia donde voy. Y es que si puedo y además me dejan, siempre acabo en plan guarrete. Pero hoy, no y hoy voy hacer la excepción.

FRIDA KAHLO

 

Gabriela Mistral

"Los tiempos felices en la humanidad son las páginas vacías de la historia"


ALLENDE (Eduardo Galeano)

Por valija diplomática llegan los verdes billetes que financian huelgas y sabotajes y cataratas de mentiras. Los empresarios paralizan a Chile y le niegan alimentos. No hay más mercado que el mercado negro. Largas colas hace la gente en busca de un paquete de cigarrillos o un kilo de azúcar; conseguir carne o aceite requiere un milagro de la Virgen María Santísima.
La Democracia Cristiana y el diario «El Mercurio» dicen pestes del gobierno y exigen a gritos el cuartelazo redentor, que ya es hora de acabar con esta tiranía roja; les hacen eco otros diarios y revistas y radios y canales de televisión. Al gobierno le cuesta moverse; jueces y parlamentarios le ponen palos en las ruedas, mientras conspiran en los cuarteles los jefes militares que Allende cree leales.
En estos tiempos difíciles, los trabajadores están descubriendo los secretos de la economía. Están aprendiendo que no es imposible producir sin patrones, ni abastecerse sin mercaderes. Pero la multitud obrera marcha sin armas, vacías las manos, por este camino de su libertad. Desde el horizonte vienen unos cuantos buques de guerra de los Estados Unidos, y se exhiben ante las costas chilenas. Y el golpe militar, tan anunciado, ocurre.
Le gusta la buena vida. Varias veces ha dicho que no tiene pasta de apóstol ni condiciones para mártir. Pero también ha dicho que vale la pena morir por todo aquello sin lo cual no vale la pena vivir.
Los generales alzados le exigen la renuncia. Le ofrecen un avión para que se vaya de Chile. Le advierten que el palacio presidencial será bombardeado por tierra y aire. Junto a un puñado de hombres, Salvador Allende escucha las noticias. Los militares se han apoderado de todo el país. Allende se pone un casco y prepara su fusil. Resuena el estruendo de las primeras bombas. El presidente habla por radio, por última vez:
—Yo no voy a renunciar…



SOMOS DE PIEDRA

 Tú,

no me entiendes,

siempre has estado a mi lado

pero nunca me has entendido.

Yo como tú, soy de piedra

además tengo hongos en la cara y cuello

y llevo siglos mirando tu rostro pétreo y resolutivo.

Nunca has respondido al cariño de mi mirada,

has permanecido impasible, frío y pétreo

siempre mirando el suelo

y recelando de la dulzura con que te ven mis ojos.

Yo te digo

que si rascas dos piedras y una contra la otra,

pueden salir chispas

que quizá, pueden iluminarnos

durante un ínfimo instante

o que simplemente

nos sirva para encender nuestra hoguera.

Y eso es lo que debimos hacer:

crear chispas con nuestros cuerpos,

encender de nuevo nuestra eterna hoguera,

iluminarnos el uno al otro

y como lo hacen dos faros

cuando uno está enfrente del otro

y al mismo tiempo

bailar desnudos bajo la lluvia.

HAY ARROGANTES Y ROGANTES


Estos últimos (los rogantes), son los que ruegan y van implorando por la vida sin desconsuelo y toda su vida (sigo hablando de los rogantes o suplicantes), será como la de unas lindas ladillitas vestidas de seres humanos. Y los primeros o arrogantes, son esos individuos altaneros, que dicen estar por encima de todos y de todo. En consecuencia te tratan con el desprecio de que le otorga su arrogancia y como si fueran poseedores de un título nobiliario nombrado por la gracia de dios. Después hay los regantes, pero estos sólo ruegan y además no se meten con nadie, pero sí que dan mucha grima.
Rogantes hay muchos por la vida, los hay ladinos y son expertos simuladores o sea que ruegan pero parece que no lo hacen y los hay descarados y estos últimos ruegan con todo su desparpajo y no se cortan ni un pelo. Yo de preferir a alguno de ellos, prefiero a éstos últimos (a los descarados), por lo menos van de frente y dando la cara. Los rogantes ladinos o ladillas escondidas, son bichos asquerosos y grimosos que van de lindas mariposas que van de flor en flor y en el fondo son unas larvas que se arrastran por el lodo de nuestras peores miserias.
Los arrogantes son prepotentes y sumamente presumidos, les gusta demostrar sus logros y ostentarlos con todo su orgullo de macho alfa venido a más. Pero además les gusta el despreciar. Es decir, cada logro de ellos es un insulto para los demás y porque para ellos, en cada fracaso tu decreces o te encoges un poco o un mucho más, mientras ellos en cada logro o triunfo, se agigantan y se muestran como verdaderos pavos reales en épocas de apareamiento. Por lo menos es lo que pretenden (su primera intención es pasarte todos sus logros por delante de tus narices y para que así... te hundas y no levantes cabeza nunca más). Pero el que lo consigan, también depende de si tu les dejas o les concedes suficiente terreno. Es decir, cuando un gallo de éste tipo empieza con su alardeo y despliegue de plumas, justo en ese momento, hay que tener la agilidad de cortarles el rollo ipso facto, porque si no después ya irán más sueltos y más creciditos y será más difícil poder parar su prepotencia verborreica...
La peor "cualidad" de un arrogante es su desprecio. Te ven como ve un gigante a una pequeña hormiguita toda desprotegida. Te ven con cara de perdonavidas y su mensaje es más que claro... él viene a ser dios y tú una mierda pinchada en un palo. Se debería de usar la táctica de ser mucho mejor que él (que no siempre se hace y no siempre se consigue). O sea, si él tío alardea de algo y piensa que es el no va más del universo, pues tú siempre vas a ser más (siempre tendrás que ser más que él) y le cuentas un hecho o historia que hiciste y que en realidad no hiciste, pero que siempre y siempre, tu cuento supere a su puta historia de fantasma. Como decía el otro: "Para chulo mi pirulo", lo mismo pero con otras palabras más finas.
Al arrogante le gusta tener público a su alrededor, pues si no su humillación hacia ti casi carecería de sentido. O sea que en plan personal pasan de humillarte, pero cuando están en grupo, ahí es donde demuestran su verdadera condición de víboras venenosas. Les encanta el tema de la humillación y poner el pie sobre el cadáver del que ellos consideran su enemigo. El único consuelo, es que el arrogante se gusta demasiado y de tanto que se llega a gustar, en algún momento acabará metiendo la pata. Y ahí, es donde se le puede pillar y es el instante idóneo para dejarlo en ridículo y así bajarle sus putos humos de cabrón y de mala persona (y esto dicho, con redobles de tambores). Es su punto más débil, pues cuando se sienten tan creciditos se acaban poniendo blanditos. Cuando pillas a uno bien, te quedas satisfecho para muchos años y siempre te quedarás en disposición de que si viene el siguiente con su arrogancia de mierda, ya te pillará preparado y entonces sí que se le caerán los anillos y los dientes al suelo. Y sin dientes, son como lindos tiburones de agua dulce que no muerden, ni ladran, ni nadie les va hacer caso. Calladitos estarán más guapos.

CARMEN LAFORET

 



"Trastero", Mary Oliver

"Cuando me mudaba de una casa a otra
había muchas cosas para las que no tenía espacio.
¿Qué podía hacer? Alquilé un trastero.
Y lo llené. Los años pasaron.
De vez en cuando iba allí y miraba,
sin que nada ocurriera, ni una sola
punzada en el corazón.
Cuantos más años cumplía, las cosas que me importaban
eran cada vez menos, pero más
importantes. Así que un día rompí el candado
y llamé al basurero. Se lo llevó
todo.
Me sentí como el burrito al que
finalmente le quitan la carga de encima. ¡Cosas!
¡Quémalas, quémalas! ¡Haz un hermoso
fuego! ¡Habrá más espacio en tu corazón para el amor,
para los árboles! Para los pájaros
que nada poseen —la razón por la que no pueden volar".

OTRA PEQUEÑA HISTORIA

 En 1857, Galen Clark sufrió una hemorragia pulmonar y supo que padecía tuberculosis. Convencido de que podía estar acercándose al final de su vida, dejó su trabajo y se internó en las montañas de California.

Tenía 42 años.
Eligió establecerse cerca de Yosemite, en las praderas de Wawona. Años después explicaría que había ido a las montañas dispuesto a aceptar cualquiera de dos posibilidades: morir allí o mejorar.
Construyó una pequeña cabaña y comenzó a recibir a viajeros que se dirigían al valle. Pero fue otro lugar el que terminó absorbiendo buena parte de su vida: el bosque de secuoyas gigantes de Mariposa Grove. Clark recorrió aquellos árboles, los midió, escribió sobre ellos y ayudó a difundir la necesidad de protegerlos.
En 1864 ocurrió algo que todavía no tenía muchos precedentes.
El Congreso aprobó y Abraham Lincoln firmó la concesión de Yosemite, que entregaba Yosemite Valley y Mariposa Grove a California con una condición: aquellas tierras debían permanecer destinadas al uso y disfrute público y ser preservadas. Fue la primera vez que el gobierno federal estadounidense protegió tierras públicas específicamente por su valor paisajístico.
Clark integró la primera comisión encargada de administrarlas y, en 1866, fue nombrado su primer guardián.
Continuó vinculado a Yosemite durante décadas.
En 1890 alcanzó a ver la creación del Parque Nacional de Yosemite. Para entonces, el hombre que había subido a las montañas pensando que quizá moriría joven llevaba más de treinta años trabajando entre aquellos valles y secuoyas.
Murió el 24 de marzo de 1910, pocos días antes de cumplir 96 años. Habían pasado 53 años desde que decidió retirarse a Wawona esperando que el aire de montaña le ofreciera una última oportunidad.
Mucho antes había escogido su propia tumba en Yosemite, preparado el lugar y plantado pequeñas secuoyas alrededor.
Hoy esos árboles se elevan sobre la sepultura del hombre que llegó a aquellas montañas pensando en el final de su vida y terminó dedicándoles más de medio siglo.

UN SEPTIEMBRE SECO...

"Septiembre...
y sigo esperando.
Lo malo
es que no sé a lo que espero.
Y de momento, la única predicción del tiempo...
es que seguirá lloviendo
van bien cargadas las densas nubes de Septiembre.
En mis mejores Septiembres
siempre ha llovido
y en cantidades industriales
y por eso para mí,
un Septiembre seco tiene malos presagios".

Elvira Sastre

  "La felicidad es tan sencilla... ¿Por qué nos empeñamos en volverla inalcanzable? Son los pequeños gestos, los detalles, los que comp...