Y SEAMOS TAN LIBRES COMO EL VIENTO



 Muy a menudo me siento sólo,

primero, porque realmente lo estoy

segundo, porque me gusta ese tipo de soledad

la buscada, la añorada y a la que tantas veces has echado de

 menos

tercero, porque prefiero estar sólo antes que mal acompañado

aunque tampoco es incompatible una cosa con la otra,

puedes amar la soledad y al mismo tiempo, estar bien

 acompañado.

No hay porque hacer demagogia barata

no hay porque mentir intencionadamente

y deformar las palabras y usarlas como armas arrojadizas o

 como balas.

No hay porque decir te quiero

si en ese momento te sientes obligado

en ningún caso debes sentir al amor como una pesada losa

y si alguien te lo impusiera 

sabes muy bien

que siempre estás a tiempo

para decir lo contrario.

No hay porque huir

si estabas sintiendo que lo mejor era quedarse.

No hay porque pertenecer a nada ni a nadie

ni siquiera pertenecer a tí mismo.

Nos queremos libres

avanzaremos libres

y seamos tan libres como el viento.
















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