Habito dentro del silencio del universo.
Y sin embargo, escucho un grito de pavor y miedo
y por la tortura a la que están sometiendo al mundo.
Ahora se sienten confiados y poderosos
se creen los putos amos del mundo
pero si algo he aprendido en ésta vida
es que no puedes confiar en nada
y menos que sea hasta el fin de todos los tiempos
y porque hoy es hoy
y mañana será otro día
y ese orden mundial que ahora algunos nos quieren imponer
puede que mañana esté condenado al fracaso.
Yo sólo puedo aportar ese pequeño granito de arena
que supone mi existencia
y lo aporto con todas sus consecuencias.
Un mundo como el que ellos quieren
es un mundo incompatible con lo que algunos llamamos,
¡vida!.

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